Por fin terminan las clases, ya mi alma se rendía y se quedaba en casa descansando y mi cuerpo era el que venía a la universidad a ver las clases.
Todos parecen ansiosos y otros más felices que otros, pues nos han dado el resultado de las calificaciones y como siempre me ha ido bastante bien, también a Vicky, ella no es de las que se esfuerza mucho pero siempre logra salir a flote.
- ¿Qué harán ustedes en las vacaciones? – pregunta Laura sentándose a mi lado.
- Nosotras iremos a…
- A ningún lado, no planeamos nada para hacer en los días de vacaciones – menciona Victoria interrumpiéndome
- Nosotros queremos ir a México; necesitamos sol, playa y arena, ¿Qué dicen, se animan?
Miro a Vicky tratando de entender el porqué de su mentir, sin embargo me ignora y es ella quien termina la conversación.
- No creo hacer planes, primero; debo trabajar al igual que Melany, es algo de medio tiempo. ¿Verdad? – dice mi amiga viéndome y afirmando con su cabeza
- ¿Trabajar en vacaciones? Vamos, serán solo un par de días, los necesitamos. – Laura insiste e incluso muestra fotos de las playas tratando de convencernos.
- No, no podremos, pero quizás para las próximas los acompañemos.
- Ustedes se lo van a pierden – la mujer se pone de pie rendida tras persuadirnos por varios minutos
- ¿Por qué no le contaste lo de nuestra viaje a Francia? – cuestiono por mentirle a nuestra compañera.
- No quería generar curiosidad en ella y que me empezara a preguntar cosas de mi vida personal, me siento mejor conmigo misma, si hago este viaje de la forma más íntima posible, no me gusta contarle a cualquier persona los asuntos de mi familia.
- Respeto lo que dices pero nos ayuda mucho que liberemos como nos sentimos, es lo más sano; cuando algo te desagrada, debes decirlo, si algo te gusta mucho también debes decirlo, si algo está lastimando tu corazón también debes decirlo, de esa manera tu corazón nunca reprimirá nada.
- Es más fácil pensarlo que decirlo, hay muchas cosas que no se pueden mencionar ni por chiste.
- No hables de esa manera, quien no te conoce pensará que vienes de un pasado oscuro
Victoria comienza a reír y me toma del brazo para salir del salón
- Vamos a comer algo, eso de verdad que si es sano, si la barriguita está llena el corazón está contento.
Nos dirigimos a un McDonald’s, Victoria me invita a comer hamburguesas con doble carne y doble queso, fue tanta comida que es como si fuera la última vez que voy a comer en uno de estos lugares.
- No dejes nada, aún quedan papas allí – menciona Vicky señalando dos papas fritas que no me pensaba comer.
- Ya estoy muy llena, juro por Dios que no me cabe ni una más – respondo tocando mi panza que esta dura como una piedra.
- De verdad, cómelas, hay muchos niños que no tienen nada que comer
- No puedo, las dejaré, las como y puedo vomitarme.
- Que mal que no hayas dejado un espacio en tu estómago, pensaba en ir por un helado – dice mi amiga con cara de perro regañado
- Esta vez te diré un no, en enserio no puedo ni respirar de lo llena que estoy
- Bueno, no insistiré, solo espero que luego no te vayas a arrepentir
- Más bien, la próxima semana que me den mi pago te invito yo el helado, ¿está bien?
Vicky asiente con su cabeza y nos levantamos para volver cada quien a su lugar de descanso.
Dos días después, he hablado con el señor y la señora Smith, les he mencionado por una llamada que me ha surgido un percance familiar, que mi tía se encontraba muy mal de salud y debía volver a Londres de forma inmediata; no dijeron más, solo que estaba bien y que los llamara si necesitaba de su ayuda, me sentí un poco mal por mentirles, de verdad los noté preocupados, pero es la única manera de poder acompañar a Vicky en un momento que es crucial para ella, esta será mi forma de agradecerle todo lo que hace por mí.
En la noche dejo todo listo, empaco pocas cosas porque solo iremos por el fin de semana, yo me encuentro nerviosa por lo fuerte que será para Victoria ver a su madre en un estado delicado, aun no sé qué enfermedad o complicación tiene y tampoco quiero preguntar, pero lo que he intentado en estos días es darle mucho apoyo y prepararla para lo que debe vivir próximamente, ella también debe estar nerviosa aunque no lo demuestre, pero sé que es su forma de ser, quiere parecer tranquila aunque por dentro esté asfixiada, sin duda cada persona es un mundo y en su mundo hay cosas extremadamente distintas al de otros, su manera de ser y pensar son muy diferentes pero así le tengo mucho aprecio.
Las tristezas pueden ser más grandes en situaciones como estas, así que le insistí en comprarle un detalle a su madre para darle un poco de felicidad entre tanta angustia pero se negó, cree que es mejor llegar a Francia y allá mismo comprarle flores frescas, ha mencionado que a su mamá le gustan las plantas por lo que se me ha ocurrido hacer un cactus con mis marcadores sobre cartulina de grabados, acompañado de un lindo mensaje motivacional para desearle pronta recuperación y enmarcarlo, de esa manera no tendrá que preocuparse de cuidar la planta, pues le será de eterna compañía, pensará que es su hija la que está a su lado cada vez que vea esa imagen.
La mañana siguiente me quedo dormida en un profundo y pesado sueño, tan profundo que no pude escuchar la alarma; es una de esas pesadillas en las que no puedes moverte, gritar e incluso despertarte, en ese sueño que no recuerdo con detalles huía de algo, pero no puedo traer a mi memoria de que quería escapar. Unas patadas me han hecho saltar de la impresión despertándome por completo, las patadas en la puerta eran producidas por Victoria, quien ha llamado y escrito en repetidas ocasiones pero no había forma de responder.
- ¡¿Estas aun dormida?! No puedo creerlo, ¿sabes qué hora es? Si no nos damos prisa perderemos el vuelo.
Abro la puerta con algo de torpeza y ella entra furiosa
- No me demoraré, dame unos minutos – salgo directo al baño corriendo como nunca antes, cosas así no me suelen pasar, me baño con rapidez pensando en cómo pudo ocurrir, me afano lo más que puedo mientras escucho a Victoria hacer un conteo regresivo del tiempo en la pequeña sala.
- ¡Vamos Melany, es tarde!
Paso a mi cuarto y me pongo lo primero que veo, acomodo mi cabello en una coleta, unos jeans, un suéter de color rosa y mi chamarra
- ¡Estoy lista, ya estoy lista!
Salgo de la habitación con mi equipaje pero olvido algo importante, las llaves y el boleto de avión. Miro de reojo tratando de recordar donde lo puse pero es como si mi mente no ayudara, ¡Carajo! ¿Por qué todo debe ser así justo hoy? Sigo buscando y no lo encuentro
- ¿Qué haces? El tiempo se nos está acabando
- No encuentro las llaves del apartamento y tampoco el tiquete del vuelo
- Carajo, ¿pero qué te pasa? Tu eres la mas organizada de todo el mundo, como puede ser posible que no sepas donde dejas tus cosas, deja eso así nadie vendrá aquí.
- No, sin asegurar lo poco que tengo no puedo irme
Victoria hace una mala cara, deja sus cosas en el piso y me ayuda a buscar, las dos estamos desesperadas, es como si el destino no me dejara ir a aquel viaje, pero lo siento mucho destino, yo debo viajar con Vicky, realmente me necesita.