Días antes Pongo la excusa de un largo día en el trabajo, y me voy a la cama. Me debato entre masturbarme; mi pene está todavía muy duro después de haber estado viendo a Meg rebotando en el patio trasero durante toda la noche. Ella a veces resoplaba una risa que se convertiría enun bufido, haciéndola sonrojar de vergüenza, y joder, si eso no seguíaponiéndome aún más duro. Decido entonces masturbarme. Yo sé que pensaré en ella mientras lo hago, y que ayudaría a la urgencia de estar luchando para mantenerla lejos. Voy a ir sin un poco de auto-castigo. Desnudándome, me meto en la cama, dejando que las imágenes de una curvilínea rubia vagaran por mi mente mientras lentamente me dejo ir. No pasa mucho tiempo cuando escucho un clic, y mis ojos se abren, sin saber qué era el ruido. Espero un

