CAPITULO X
RETORNA EL MIEDO
Pasaron dos años desde el infarto de Esteban, Gina regresó a la casa con Richard un poco más tranquila pues ya sabía que su hijo estaba bien aunque todavía ignoraba lo que estaba haciendo, aquello que su hijo le había pedido le estaba costando bastante mantener, paciencia y fe. Pero de nuevo se encontraban reunidos llegaba de nuevo la navidad, el ruido y la alegría se desbordaban por doquier, los niños jugando por toda la casa hacia años esta celebración era similar cada vez más niños más gente. Alex y su pareja estaban muy a gusto en aquella casa con su hijo de 3 años, en esa ocasión los padres de Raquel fueron a visitarlos y se encontraban también con ellos celebrando.
Como era costumbre los diciembres se hacía para la familia cosas nuevas para diferenciar un año del otro, esta vez sucedía algo distinto además de la celebración, habían pasado tanto tiempo que no se sabía nada de Samantha y su marido, Javier había estado buscándolos en el pueblo pero ya no vivían en la habitación que había alquilado el artesano, nadie le dio razón de los chicos y eso lo preocupaba por igual a los dos padres.
_ ¿Te das cuenta? Ella podría haber estado aquí todavía pero fuiste tú quien la hecho a la calle _ Reclamaba Esteban a su hermano._ ¿Qué te costaba dejar el orgullo y permitirles su relación? Seguramente hoy estarían aquí los dos o mejor aún ya se hubieran aburrido uno del otro y ella estaría sola de nuevo.
Javier no decía nada, pues en el fondo sabía que Esteban tenía razón y trataba de dispar la nostalgia jugando con los niños más pequeños de la casa. Christian seguía en sus andanzas de Don Juan pero para sentirse más a gusto quería vivir solo lejos de las opiniones de sus mayores.
La relación de Itsamar y Edward había mejorado notablemente y como la empresa de publicidad había comenzado a funcionar como estaba planificado al esposo le quedaba mucho más tiempo para compartir con su familia.
Abril por el contrario no había mejorado mucho, consiguió las llaves de la casa que Esteban les había dado y comenzó a usarla para reunirse con sus amigos y hacer fiestas, esto no le cayó muy bien a Esteban y pensó en solucionar el problema inteligentemente. Esa misma noche de navidad se reunió con Alex y le propuso que se fuera a vivir en aquella propiedad junto a su mujer y su hijo.
_ ¿Me estas corriendo de la casa?
_ ¡No, hijo nunca pienses eso! Yo reconozco que tú has sabido hacer las cosas bien, con mucha inteligencia y por eso has logrado lo que tienes y estoy orgulloso de ti, pero lo que no quiero es que Abril convierta aquella casa que significa tanto para mí en una cueva de vicios y perdición. Solo así podemos evitarlo, ayúdame con eso.
_ ¡Pero ella sabe que la casa es de los dos, ella va a querer reclamar su parte o por lo menos quedarse a vivir con nosotros y eso va a ser un grave problema!
_ Entonces después que te mudes para allá con tu familia háblale y ofrécele cómprale su parte, no se va a negar porque sabes que siempre ha querido tener dinero para despilfarrar y esa sería su oportunidad.
_ ¿Y no te da miedo saber qué hará ella con el dinero?
_ ¡Miedo no, pánico en realidad! Pero puedes hacer un trato con ella y no le das todo de una sola vez, sino una parte cada cierto tiempo.
_ Yo no estoy muy seguro que sea buena idea, si no tiene casa igual siempre será lo mismo, en cualquier parte encontrara un lugar donde hacer sus fiestas y seguir destruyéndose. Al menos por ahora sabemos dónde puede estar.
_ ¡Ojala hubiera una forma de controlarla! Pero por el momento quiero que te hagas cargo de la casa y si haces lo que te digo ella no se va a ir muy lejos ni por mucho tiempo ¡Al menos mientras no le hayas entregado todo el dinero que le corresponde!
_ Espero que sea que como dices y Abril no me traiga problemas con Raquel y sus padres. ¡En cuanto pueda voy a trabajar en eso!
La velada fue muy amena y como siempre salieron a relucir las tradicionales canciones en aquellas viejas guitarras ahora Alex y Christian también se incluían en el show navideño, solo faltaba Samantha y Abril para hacer la noche perfecta.
Por su parte en casa de Samantha ella y su marido planificaban como realizar sus sueños al iniciar el nuevo año, en ese momento no tenían muchas cosas para celebrar estas fechas pero sabían de antemano que el diciembre siguiente sería mucho mejor. Con un modesto menú para dos y una vela muy bien decorada puesta en el centro de la mesa conversaban y expresaban sus deseos a cumplirse en la temporada venidera, luego por un momento el tema de conversación fue la familia de Samantha.
_ Esa casa donde viven tus padres fue anteriormente de un millonario empresario ¿No es verdad?
_ ¡No lo creo! ¡Desde que tengo uso de razón he escuchado que mis tíos hicieron la casa, tío Robinson hizo el diseño y los demás completaron la construcción!
_ ¡Entonces mi papá estaría equivocado! Él había dicho que este señor había comprado esa casa para un grupo de huérfanos que encontró en las calles.
_ ¡No lo sé, habría que preguntar qué hay de cierto en eso!
_ ¿Le vas a preguntar a quién? ¿A tu papá?
_ No exactamente, puede ser a mi tío Esteban o a Eddy.
Mientras tanto Eddy disfrutaba de la felicidad con su esposa y su hija, ahora salían a todas partes los tres y hasta había inscrito a Edimar en la escuela de artes marciales donde estaban los hijos de Robinson. Constantemente salían las dos parejas de una ciudad a otra en eventos deportivos donde sus hijos Jeremy y Edimar participaban destacándose entre los demás, Anderson no disfrutaba del entrenamiento como los otros niños, pues era demasiado curioso y perspicaz todo lo quería saber con detalles, evidentemente esa actitud no le favorecía en cuanto a esta disciplina así que le pidió a sus padres que ya no lo llevaran al gimnasio, como era el más pequeño Robinson lo complacía en todo y esta vez no fue la excepción. Para regalo de noche buena ese año Anderson había pedido una cámara de video, desde que la desempacó se dedicó a aprender a usarla para gravar a cada uno, desde el Padre Sebastián hasta Adrián, el hijo de Alex que era el más pequeño, pasando por sus padres, sus tíos y tías y las cocineras.
Comienza entonces el nuevo año y el Padres Sebastián se fue a un compromiso a Roma donde pasaría algunos años, aun sus quemaduras no se habían borrado del todo y su pierna artificial ya se había convertido en parte de su cuerpo, como si hubiera nacido con ella pero todavía así se respiraba mucha tristeza por aquella partida, ahora el párroco oficial era el Padre Antonio y su mal humor.
Después del accidente del Padre Sebastiá las autoridades de la iglesia habían decidido dejarlo en el pueblo sobre todo al saber de la nueva estructura que se estaba realizando en su honor. Cuatro largos años habían empleado Robinson y Tifanny en terminar aquella moderna construcción, una obra de arte arquitectónico de gran magnitud estaba a punto de ser inaugurada, aunque el padre Antonio no lo demostraba estaba muy contento con todo lo que estaba aconteciendo en el pueblo. Robinson quería posponer la apertura del nuevo templo hasta el regreso del Padre Sebastián pero eso significaba mucho tiempo, así que al culminar las labores se hizo la entrega de la obra a las autoridades de la iglesia quienes quedaron enteramente agradecidos.
Muy pocos supieron que Robinson usó para realizar tan majestuosa obra un dinero que el Difunto Ortiz había guardado en un banco para la construcción del orfanato y del que solo el Padre Sebastián y un grupo de abogados tenían conocimiento, se trataba de la venta de unas empresas y era suficiente como para demoler la casa y volver a hacerla de nuevo desde cero. Robinson solo contaba con los ahorros que ellos tenían para completar lo que sería la casa hogar que Ortiz había soñado y en pleno acuerdo con Esteban y los demás hermanos se decidió utilizar para comenzar la iglesia, pero al llegar a oídos del párroco convaleciente este se comunicó con el arquitecto y le propuso disponer de parte de aquel capital guardado que aparte de todo había generado en todo este tiempo grandes ganancias en intereses.
A aquella gran fiesta fueron todos cada familia en pleno, todo el pueblo estaba allí lleno de júbilo pues se había planificado un evento sin igual con teatro, grupos culturales, cantantes e invitados importantes de otras ciudades. Samantha y Reinaldo fueron hasta el lugar pues se sentían parte de aquella celebración, estaban muy orgullosos del increíble templo que Robinson había construido. Claudia al ver a su hija después de tres años no se pudo contener y se les acercó muy emocionada, ambas se abrazaron y conversaron todo el tiempo que duró el evento, Javier al verlas juntas quiso ir a su encuentro pero por orgullo prefirió ver a su hija desde lejos sin que ella no notara.
Vicky estaba en terapia con la doctora recomendada por Diego y ya estaba bastante recuperada de su trauma y junto a su esposo y Estephany se encontraban presentes disfrutando de todo aquel derroche de alegría, por su problema de inseguridad la empresa de modas que habían iniciado desde que eran unas jovencitas se había quedado a cargo de Kelly y Gina mientras ella se recuperaba del todo. También Edward estaba con su esposa Itsamar y su querida hija Edimar quien ya había cumplido los 10 años. Como todos asistieron a la primera eucaristía y luego a las actividades que se presentaban fuera del templo. Itsamar estaba buscando una golosina para su niña cuando un hombre maduro la toma por el brazo y casi a las fuerzas la lleva a un lugar apartado de la multitud.
_ ¿Papá, que estás haciendo aquí?_ Pregunta muy asustada.
_ ¡Vengo por ti, sabía que no te podías esconder toda la vida!
_ ¿Ahora qué quieres de mí?
_ Tú sabes mejor que nadie lo que quiero, ya te vi, andas con un tipo con dinero como siempre, así que esta vez no me vas a dejar por fuera del negocio ¡No te conviene!
_ ¡Esto no es un negocio, él es mi esposo!
_ ¡Ah qué bueno hija, eres más astuta de lo que yo pensaba! Así es mucho mejor, podemos sacarle más provecho a tu matrimonio y cuando ya no te quiera dar más dinero ¡Te divorcias y le quitas todo lo que le quede! ¡Te has vuelto muy inteligente mi niña, estoy muy orgulloso de ti!
_ ¡Yo no le voy a quitar nada, olvídalo!
_ ¡Vas a tener que hacerlo esta vez porque tú sabes de lo que soy capaz y la única perjudicada vas a ser tú!
_Eddy no se va a creer tus ridículas historias como lo hicieron los otros ¡Él es demasiado inteligente!
_ ¡Puede que sí, pero así como tú has perfeccionado tu técnica yo también he actualizado las mías y no creo que quieras arriesgarte a ver cómo te puedo destruir tanta dicha en un segundo! Así que es mejor que trabajemos juntos ¡Dame un número donde pueda comunicarme contigo! ¡Y cuidado con no responder a mis llamadas!
_ ¿Por qué te empeñas de arruinarme la vida? ¡No sabes lo feliz que me sentía mientras no sabía de ti! No te puedo dar un número porque yo no tengo teléfono, pero dame entonces tú uno donde localizarte, pero solo te voy a llamar cuando tenga oportunidad y te advierto hagas lo que hagas ¡No voy a quitarle nada a Eddy!
_ ¡No estás en posición de advertirme nada!_ Reclama el padre de Itsamar sacando de su bolsillo una libreta miniatura con una dirección y un número telefónico y rasgando la página se la puso en las manos a Itsamar y se despidió.
Aquella mujer estaba atrapada entre la ambición desmedida de su padre y su matrimonio por fin recuperado. Después que el padre de Itsamar se despidió ella vuelve con su familia, su esposo ya estaba un poco preocupado porque no llegaba rápido y no alcazaba a ver a donde se había metido.
Pronto se volvieron a reunir con los demás, disfrutando de las actividades culturales, estaban todos muy distraídos cuando Gina se estremece de uno de esos dolores tan intensos que había venido presentando a consecuencia de sus problemas renales, enseguida Richard la llevó al centro asistencial más cercano. Desde antes de su viaje a Alemania para saber de Samuel ella había experimentado tales malestares y fue precisamente allá donde le encontraron numerosos cálculos en sus riñones, desde entonces se estaba sometiendo a fuertes tratamientos para intentar revertir o por lo menos aliviar su padecimiento. De ese lugar la trasladaron de emergencia al hospital de la ciudad más próxima donde le administraron la atención que requería en el momento y le surgieron someterse a una intervención quirúrgica adecuada, Richard conversó con los hermanos a cerca de este proceso y todos estuvieron de acuerdo de operarla de inmediato.
Nuevamente los hermanos se reúnen en una sala de emergencia, esta vez esperando el resultado de la intervención de Gina. Unas horas después de haberla ingresado al quirófano sale el cirujano con muy buenas noticias, todo había salido muy bien aunque el órgano afectado no poseía la capacidad normal para seguir funcionando, sin embargo su segundo riñón trabajaba correctamente. Solo unos días estuvo Gina recluida para luego volver a la casa tranquila a pasar su reposo como se lo habían recomendado los médicos. Como era de esperarse en su casa habría muchas personas dispuestas atenderla con mucho cariño y dedicación.
Gina se recuperaba felizmente al lado de su esposo pero aun preocupada por su hijo, aunque nadie se lo comentaba directamente a ella todos a su manera opinaban a cerca de lo que estaría haciendo Samuel y el cambio drástico que decía estaba viviendo. En aquella familia sería algo realmente nuevo y seguramente ninguno sabría manejar por la ideología un poco machista que todos a su manera manifestaban, por eso la conducta de Christian el hijo menor de Javier era bien aceptada por los hombres adultos de la casa.
_ Seguramente está en una relación homosexual_ Susurraba Edward con Esteban mientras se referían al único hijo de Gina.
_ ¿Y si no es solo eso? ¿Sino que se sometió a un cabio de sexo? Con todo aquello que le dijo la última vez a Gina por teléfono eso es lo que parece, como mínimo _ Analizaba Esteban
_ ¡Sí, es verdad a lo mejor tienes razón y cuando volvamos a verlo ya sea una mujer! Debe ser duro para su mamá adoptiva, bueno para Gina y nosotros no será del todo fácil pero ya estamos preparándonos para eso.
Aunque los comentarios se hacían en secreto para no perturbar a Gina ella inconscientemente pensaba de la misma manera y se preparaba psicológicamente para cuando estuviera frente a su hijo.
Desde la noche de la inauguración del nuevo templo la relación de Samantha con su madre estaba muy activa y siempre se comunicaban y acordaban salir de paseo o hacer alguna diligencia, pero sin que Javier lo supiera ya que últimamente estaba muy estresado y sufría de constantes dolores de cabeza, por eso aprovechaban cuando él estaba en la empresa ocupado y ahora que se había dedicado finalmente a su aficción por la fotografía artística en sus momentos libres tendrían más oportunidad para compartir madre e hija sin andar escondiéndose.
. Javier por su parte se le abrían puertas importantes interesados en sus maravillosos trabajos y su impecable sello. Un amigo que tenía una pequeña tasca en la terraza de un concurrido centro comercial de la ciudad lo llamó para que le llevase su álbum pues un reconocido reportero iría a visitarlo a su negocio era muy buena oportunidad para Javier publicar sus nuevas obras.
Muy temprano el nervioso fotógrafo acude a la cita con su amigo quien ya se encontraba en su negocio arreglando todo para recibir a tan importante cliente. Al llegar a la terraza Javier se encuentra de frente con una exuberante morena, de esas que no pueden pasar desapercibidas, era muy joven y se veía como perdida, buscaba con la mirada de lado a lado como si esperara a alguien. Javier no pudo ser indiferente ante aquella hermosa mujer de piel canela y cabellos rizados sin embargo siguió su camino al local de su amigo y se distrajo hablando de cada una de las fotografías que había estado tomando desde hacía algún tiempo, pues siempre recordaba que estudiando esta hermosa diciplina fue cuando vio a Claudia por primera vez, hablando de una y de otra cosa se pasaron las horas y ya casi era mediodía así que el dueño del establecimiento le sugiere a Javier que le deje su álbum y en cuanto llegara el periodista le mostraría las fotos y según su opinión se lo comunicaba para que se acercara personalmente a hablar con él. Javier tenia todavía cosas que hacer en la empresa y aceptó la propuesta confiando en su amigo y se marchó a su trabajo habitual pero al llegar a las escaleras de nuevo se encuentra a la morena, sus ojos reflejaban preocupación, parecía que había estado llorando, esto causó una gran impresión en aquel hombre pero no se detuvo, al contrario mientras iba en el camino se preguntaba que sería lo que le pasó.
_ ¡Seguro la dejaron embarcada! ¿Pero una cita tan temprano? ¡El tipo debió quedarse dormido!
Después de la 6 de la tarde ya estaba saliendo de la empresa cuando suena el teléfono de Javier, eran buenas noticias el periodista había visto el álbum en la tarde cuando fue al local y quedó en que volvería a las 8 de la noche para conocer en persona al autor de tan buenos trabajos. Enseguida Javier emocionado se dirigió hasta allá, estaba muy emocionado con la oportunidad que se estaba asomando. Caminando más rápido que de costumbre sube las escaleras y llega al fin a la terraza sin detenerse a mirar alrededor, saluda y el amigo le ofrece un trago para esperar, mientras tanto conversan de todo lo que se les ocurre y en un rato de silencio Javier se detiene al ver que aquella joven mujer seductora esta en frente de él. En ese momento se dejó llevar por la curiosidad y preguntó.
_Esa morena que está sentada sola al frente ¿Trabaja aquí?
_ No, no que yo sepa, nunca la había visto ¿Por qué?
_ ¡Es que desde esta mañana la estoy viendo ahí, no se ha movido del centro comercial!
_ ¡Pues sí, es muy cierto ahora que lo dices desde que llegue esta mañana está aquí! ¡Es una mujer muy atractiva, seguro la dejaron embarcada!
_ ¡Y muy tonta si todavía está esperando al que la embarcó!
Pasaron unos minutos y Edward llama a Javier para saber dónde está y este le da la información y le invita al lugar donde se encuentra pero él estaba aún muy lejos, con todo y eso le dijo que lo esperara. En medio de tragos las horas iban pasando una tras otra y ya habían alcanzado las 9 de la noche y el periodista no se había reportado ni Edward había llegado tampoco, ya desanimado llama Javier a su hermano y este le dice de un deslizamiento en la carretera que había obstruido el paso.
_ ¡Estoy en medio de la fila de carros y no puedo avanzar ni retroceder pero ya comenzaron a desbloquear el paso vamos a ver cuánto tarden trabajando en eso!
Enseguida suena el teléfono del local, el periodista se encontraba justamente en la misma carretera y se encontró con el problema, así que tampoco había podido pasar.
Javier al saber de la situación se despide de su amigo y se va a su casa, al menos eso pensaba. Al bajar de nuevo otra vez ve a la mujer y esta vez se le acerca entonces se da cuenta se trata de una jovencita entonces le pregunta.
_ ¿Estás perdida?
_ ¡No, yo no estoy perdida!
Javier a sus 43 años se veía todavía muy joven, apuesto y muy interesante a los ojos de cualquier mujer y aquella joven no fue la excepción.
_ ¡Perdón, pero desde esta mañana veo que estas aquí sola como si no tuvieras a donde ir! ¿Te puedo ayudar?
_ ¡Es que no tengo a donde ir! Me fui de mi casa y ahora no sé qué hacer.
_ ¡Vuelve a tu casa, es lo mejor! Si no tienes como llegar yo te pago un taxi.
_ ¡No puedo volver, me escape por los maltratos de mis padres y si vuelvo va a ser peor!
_ ¡Pero debe haber una amiga, un familiar donde te puedas quedar!
_ ¡Tengo una amiga pero ese será el primer lugar donde me deben haber buscado!
_ ¿Qué edad tienes?
_ Cumplí 18 la semana pasada, eso era lo que estaba esperando para poder salir de mi casa. Siendo menor de edad todo sería más complicado para mí.
_ Ok eso es cierto ¿Pero qué piensas hacer aquí todo el día? ¿A quién o qué esperas?
_ Pensaba quedarme a dormir aquí, dentro de unas horas el vigilante dijo que cerraban el centro comercial y nadie entraba ni salía ¡Me pareció un lugar seguro donde pasar la noche!
_ ¿Y eso te parece seguro? ¿Es que tú no te has visto en un espejo? ¡Eres una mujer muy llamativa y no creas que cualquiera se te va a acercar para cuidarte precisamente! ¡Te convertirías en presa fácil para que te hicieran daño!
_ ¿Pero cómo hago? no tengo a donde ir ni dinero para movilizarme.
Javier la llevó en su carro a un restaurant donde cenaron juntos, luego buscó un hotel y le canceló una habitación por una semana, al despedirse también le dejó suficiente dinero para que comiera los días que estuviera allí reguardada de los peligros mientras pensaba que hacer. Pero era obvio que había quedado inquieto con la joven morena, desde ese momento pensaba en ella a cada instante tratando de engañarse diciéndose preocupado por ella cuando en realidad se sentía más que atraído.