Un Rayito de esperanza

3967 Words
CAPITULO IX UN RAYITO DE ESPERANZA PARA UNA MADRE Habían pasado ya varios años sin que Gina hubiera podido hablar con su hijo y cada vez se sentía más deprimida, a menudo se veía llorando en silencio por los rincones de la casa y su desempeño en la empresa de modas que habían formado desde hacía muchos años todas las mujeres de la casa estaba decayendo. Richard, su marido le propuso ir de viaje a casa de la familia adoptiva de su hijo y así averiguar que sucedía con él y al mismo tiempo pensaba que cambiar un poco de ambiente le sentaría muy beneficioso. A pesar que se trataba de aquel país que le traería tantos recuerdos dolorosos accedió sin discutir, no veía la hora en que pudiera besar y abrazar a Samuel pero también sabía que a su marido le hacía mucha falta reencontrarse con su familia después de tantos años. Comenzaron a prepararlo todo, querían dejar en orden sus negocios y responsabilidades antes de partir así que Esteban fue el encargado de administrar la casa durante la ausencia de Gina y su esposo. Cuando Llegaron a Alemania se instalaron en casa de la familia de Richard y un par de dias después viajaron a saber de Samuel. Este joven había cumplido ya 19 años y no vivía con sus padres adoptivos y al preguntarles por su actual dirección solo le dijeron a Gina que él no quería que ella lo supiera pues lo que estaba buscando quizás no seria muy bien visto, que cuando regresara se darían cuenta de qué se trataba su ausencia en todo este tiempo. Era desconcertante la actitud de Samuel para sus dos familias pues ninguna de las dos tenía idea de las razones por la cual este chico ocultaba lo que estaba haciendo. _ Las pocas veces que nos ha llamado dice que se siente muy feliz con todo lo que está experimentando y cada vez se enamora de su nueva vida _ Explicaba la madre adoptiva de Samuel a Gina y Richard. _ Pero ¿Usted no sabe si tenía novia? A lo mejor está viviendo con ella y van a ser padres._ Pregunta Richard _ ¡Nunca le conocimos novia! Si la tenía seguramente era algo sin importancia porque no nos habló en ningún momento de ella. _ ¿Y si está metido en cosas malas? No se… drogas, prostitución, cualquier tipo de delincuencia ¿Si está en peligro? ¡Normalmente la persona que está en eso no se da cuenta del riesgo que corre y se siente dichoso al conseguir dinero y poder para disponer de la vida de los demás! _ Decía Gina con gran preocupación. _ Él no es de esas personas ¡Usted lo conoce tanto como yo! Él nunca le haría daño a nadie ni por dinero ni por nada. _ ¡Pero la gente mala sabe cómo manipular a los buenos, amenazando, engañando pervierten la conducta de sus víctimas y los transforman! ¡Señora yo sé por qué lo digo!_ Insiste. _ En este momento cualquier cosa se nos puede venir a la mente y no es descabellado pensar en los extremos, pero solo él sabe lo que está haciendo aunque ignore sus consecuencias._ Comenta finalmente Richard. Así pasaron varias semanas sin saber del joven hasta que volvió a llamar justamente estando Gina en la casa de sus padres y al saber que su madre biológica estaba allí se emocionó mucho y quiso hablar con ella. Preguntó por todos sus tíos de la Casa Grande y le dijo a su mamá que no se preocupara por él. _ Yo estoy preparándome para mi futuro, en realidad no les he dicho de qué se trata porque seguramente ustedes no lo van a entender. _ ¿Por qué no nos dices donde estudias? danos tu dirección para ir a visitarte al menos. _ Esto no es fácil de digerir y yo no quiero que sufran por mi decisión. Pero debes confiar en mí, es mi mayor deseo y ya estoy por cumplirlo aunque no ha sido fácil pero cuando logren entenderme y aceptarme estarán orgullos cuando sepan lo importante que es, en serio tengan un poco de paciencia y fe. Estas palabras calmaron un poco la angustia de aquella madre, ahora le tocaba hacer lo más difícil que se le había pedido, tener paciencia y fe de que todo era como su hijo había dicho. Los días de lluvia iban y venían impartiendo un toque nostálgico al ambiente, cada quien en sus actividades, sus acostumbradas reuniones donde cantaban y tocaban guitarra, el fútbol y las veladas familiares disfrutando de una deliciosa comida elaborada por más talentosos en el área. En la Casa Grande todo seguía igual, los complejos y los celos de Itsamar la apartaban diariamente a su esposo por otro lado la rabia que Javier contenía al saber que su niña estaba viviendo con un pobre artesano estaba alejando a Cristian su hijo menor de él; Robinson y Tifanny trabajando en la construcción de la iglesia, decidieron inscribir a sus niños Jeremy y Anderson en un gimnasio de artes marciales para tenerlos más tiempo ocupados. Javier había iniciado nuevamente una conexión con su madre después de tantos años ahora podían comunicarse con más libertad y eso lo tenía muy emocionado aunque todavía no quería ir a visitarla a su casa por no tener problemas con su padrastro quien estaba ya muy enfermo y acabado. Abril continuaba con sus andanzas y cada vez que su padre le reclamaba al respecto ella terminaba restregándole en la cara su pasado tormentoso. _ ¿Por qué eres tan egoísta? Tú a mi edad tuviste diversión en abundancia, sexo, drogas y rock and roll en exceso y disfrutaste en grande tu vida sin que nadie te frenara. _ Si te estoy diciendo que vas por el peor de los caminos es justamente porque yo lo viví y no quiero que te pase nada malo. ¡Mira hasta dónde has llegado! ¿Qué más quieres perder? _ ¡Yo no tengo nada que perder! _ Quisiste estudiar diseño gráfico y se te dio la oportunidad ¿y qué hiciste? _ ¡Terminé la carrera no te puedes quejar! _ ¡Fue Edward quien la terminó por ti! Él fue realmente quien estudiaba y hacia todo lo que te correspondía hacer a ti. Todo para que tuvieras tú credencial y trabajaras con él. Y ahora ni eso supiste agradecerle. _ Él no quiere incluirme en su empresa, no sabes cuánto se lo he pedido pero me dijo que no quería verme cerca de su proyecto ¿Qué quieres que haga entonces? _ ¿Y por qué crees que te dijo eso? Si cuando trabajaron juntos estuviste a punto de acabar con su reputación. _ ¡Eso no es cierto! Fue Itsamar quien se inventó que yo salía con su marido y se lo decía a todo el mundo y cuando tuve el aborto la gente se imaginó que lo perdí porque era hijo de él. _ Pero tú nunca desmentiste esa versión, no pensaste en como lo afectaría en su trabajo, ¡Embarazar a su sobrina! Debiste alejarte de él antes que empezaran los comentarios o antes de que te embarazaras, buscar trabajo en otro lado. _ ¡Ya dejémoslo hasta ahí! ¿Sí? Además para mí no es tan fácil como para ustedes conseguir trabajo y además no tengo ayuda ni de ti ni de Alex, mucho menos de mi tío. _ ¿Y sabes a qué se debe? ¡Abril tu aspecto y tu comportamiento avergüenzan! ¡Ni tu propio hermano quiere que lo relacionen contigo! Piensa bien las cosas ya vas para los 30 años y no has hecho nada productivo con tu vida sino al contrario te empeñas a destruirla con cada cosa. La discusión llegó a su final y como de costumbre Abril sale de la casa enojada mientras su papá intenta volver a concentrarse en sus asuntos de la comercializadora. Era casi mediodía y Esteban comenzaba a sentirse cansado y con mucho calor al salir al patio Estephany se da cuenta que su padrastro estaba un poco incómodo y enseguida llamó a Vicky quien estaba en la casa junto a Edward y Javier. De inmediato lo llevaron al hospital pues cada vez se sentía peor, ya casi no respiraba. Al llegar lo atendieron sin pérdida de tiempo y en unos minutos los médicos declararon que se trataba de un infarto, llenos de angustia aguardaban el resultado de los procedimientos que le practicaban pero al rato una de las enfermeras salió a notificar que ya estaba fuera de peligro. Pronto lo trasladarían a un cuarto a los cuidados del cardiólogo que lo había atendido quien sugirió dejarlo 24 horas más en observación. Edward notificó al hijo de Esteban quien se encontraba ocupado en su restaurante y lo tomó muy a la ligera. _ ¿Dónde lo tienen?_ Preguntó Alex _ En el hospital ¡Trata de venir rápido! _ Si está en el hospital está en el lugar correcto, no tengo nada que hacer allá ¡Yo no soy médico! ¡Además yo sigo muy ocupado! _ ¡Ahora que tienes tu restaurant precisamente gracias a tu padre no tienes tiempo! Después de todas las angustias y malos ratos que le han hecho pasar no te importa si se muere ¡Bueno, total eso siempre fue lo que ustedes estaban esperando!_ Reclama furioso Edward _ ¿Ya localizaron a Abril? ¿Ya ella lo sabe? _ Desde esta mañana no la hemos visto pero es mejor así, no voy a perder tiempo tratando de encontrarla porque ya se ve que a ninguno de los dos les importa la salud de Esteban solo les interesa su dinero _ Concluye Edward cortando drásticamente la llamada. Cuando dejaron de hablar por teléfono Alex se quedó pensando en todo lo que Edward le había dicho y entendió la verdad de lo que le reclamaba en nombre de Esteban así que enseguida se fue a acompañar a su padre al hospital. _ ¡Pobre viejo! Pero sí, es verdad, yo tengo que estar con él en este momento, ojalá no sea grave y pueda aclararle que las cosas no son así, que en realidad si le agradezco todo lo que me ha dado y que no es su dinero lo que me importa. ¡Qué cosas, cuando el Eddy se molesta…es en serio! ¡Afortunadamente esto no pasa muy seguido! Con un poco más de tranquilidad después de aquel susto transcurrieron las horas que debía estar Esteban hospitalizado y finalmente le dieron de alta con un sinfín de recomendaciones y advertencias. En la Casa lo esperaban todos muy contentos menos Abril quien no se había aparecido desde la última vez que discutió con su padre, ignorante de todo lo que acontecía en su familia Abril pasaba el día en la playa con sus amigos. A pesar que Esteban no le daba dinero para que derrochara a sus anchas ella y su gente sabían cómo conseguirlo con estafas y trucos sucios. Dos día después que Esteban se encontraba de nuevo en su casa vuelve Abril y se encuentra con la noticia del percance que atravesó su papá durante su ausencia y con un poco de remordimiento se acerca a la habitación donde él se encontraba acostado. Esteban se alegró mucho de verla y no dudó en invitarla a pasar y sentarse junto a él. Allí conversaron largo rato con toda calma y sin ofensas. _ Yo quiero que entiendas que lo que estás haciendo con tu vida no está bien, no te va dejar nada bueno y después no habrá tiempo de arreglar lo que en tantos años te has dedicado en dañar. _ Aconseja Esteban _ Puede que tengas razón, pero entonces ¿Tengo que encerrarme a deambular como zombi por la casa para que todos sean felices? _ ¡Nadie te pide que hagas eso! Lo que queremos es que te responsabilices de tu vida, que te enamores y te cases como es lo normal, que trabajes y te independices que te intereses más por tu futuro. La comercializadora por ejemplo, en este momento yo no puedo hacerme cargo de mis obligaciones en la empresa y necesito de ti para que lleves las riendas del negocio. Pero ¿Cómo crees que te puedo confiar eso mientras te sigas comportando de esa manera? _ Ok, te entiendo, pero entiéndeme tu a mí. Yo no nací para esas cosas es verdad que ahora estas enfermo pero esta Alex, él se puede hacer cargo heredó tu capacidad para los negocios. _ Él no podría, está muy ocupado con lo suyo. Pero si el heredó mi capacidad para los negocios ¿Que heredaste tú de mí? ¿Solo lo malo? _ ¡No necesariamente! Sé que hay en mi personalidad más cosas de ti que lo que sabemos. _ Pero yo siempre tuve una meta, siempre quise algo y a alguien. _ ¡Yo te quiero! Lo que pasa es que ustedes piensan que querer es dejarse manejar a su antojo. Tú piensas que te quiero en el momento que te digo solo lo que tú quieres escuchar sin importar si es mentira. Para mí eso es ser hipócrita y creo ¡Eso es todavía peor! _ No, nunca he querido que digas lo que quiero escuchar, solo he querido que pienses las cosas mejor, que no te arriesgues demasiado si no vale la pena. Que pienses en las consecuencias de tus actos y que analices tus opciones para no hacer sufrir a los demás recuerda que después de todo la más afectada siempre serás tú. _ Vamos a hacer algo entonces, te voy a contar mis cosas pero por favor no te molestes si algo no te gusta. Yo no quiero que vuelvas a pasar por esto. Conversando amorosamente terminó aquella reconciliación con el padre y su hija acostados en la cama hasta que se durmieron. Al día siguiente se sella el pacto de padre e hija con suculento desayuno ligero que Esteban ofreció en la casa después de algún tiempo sin cocinar lo que complacía en gran manera a todos que extrañaban degustar sus manjares. Claudia vivía muy triste desde que Samantha se había marchado de la casa y cada vez que iba al pueblo con la excusa de ver cómo iban los trabajos de la iglesia se dedicaba a observar a los comerciantes informales que trabajaban cerca con la esperanza de ver a su yerno o con un poco más de suerte poder ver a Samantha pero era inútil. Mientras la construcción del templo avanzaba Claudia perdía poco a poco la esperanza de que su niña estuviera todavía cerca de ellos. _ ¡Quizás se fueron lejos! ¡Quién sabe cuánto tiempo pasara para volver a verla, si es que acaso nos volviéramos a ver! Christian estaba empezando a interesarse por los negocios de su tío Esteban y a menudo se iba con él a la comercializadora a aprender todo lo que podía del negocio y pareciera que había encontrado su mundo pues entendía a la perfección y daba sugerencias muy acertadas a la hora de tomar decisiones, esto era para Esteban muy importante ya que a veces se sentía cansado, sin ánimos de ir a trabajar pero Javier no podía cubrirlo todo el tiempo por sus compromisos artísticos o de otra índole que manejaba en ese momento como la relación que tenía con su madre. El alejamiento de sus hijos era un gran tormento para Claudia, ya casi no veía a Christian y a Samantha la consideraba perdida ya que la actitud de Javier era una barrera difícil de superar. Con todo lo que Claudia estaba sufriendo en esos días le parecía incoherente y estúpida la actitud de su amiga Itsamar quien se torturaba constantemente con sus celos infundados y pretendía hacer lo mismo con Edward pero éste en medio de la realización de sus más grande sueño solo respiraba profundo para no llegar a molestarse con ella más allá de los limites. Una tarde se encontraban en uno de los balcones conversando Claudia y Tifanny cuando llegó Itsamar como siempre quejándose de las desatenciones de Edward. _ ¡Nunca pensé que cambiaría tanto desde que nació Edimar! _ ¡No sea ridícula por favor! Edward no ha cambiado aunque sinceramente debería hacerlo cuanto antes._ Comenta Claudia un poco malhumorada. _ ¿Cambiar?_ Contesta Tifanny quien se sorprende de la reacción de la esposa de Javier. _ Sí ¡Cambiar de esposa! Porque tú la verdad lo tienes aburrido con tus estupideces. Si el realmente se comportara como tú dices quizás lo dejarías en paz. _ ¿A ti te parece que es normal que no quiera hablarme o mirarme, que se quede hasta media noche en la calle para no ayudarme con la niña? ¡Ya Edimar ni lo conoce porque nunca lo ve! _ Cuando tú dejes tus tonterías vas a recuperar a tu marido, deja de estar acosándolo, de inventarle mujeres a cada segundo y no exageres si Edimar no comparte tiempo con su papá es solo por tu culpa._ Reclama Claudia _ En serio, piénsalo bien a nadie le gusta que lo traten así y por eso prefiere quedarse en la calle calculando que ya tú estés dormida cuando regrese y si evitarse el sermón._ interviene Tifanny tratando hacer que la mujer entrara en razón. Por largo rato estuvieron conversando con ella y dándole consejos, haciéndole entender que su figura un poco pasada de peso no tenía nada que ver con la actitud de su marido. Pronto llegó la noche y las palabras de Tifanny junto los regaños despiadados de Claudia pusieron a Itsamar a pensar en que tal vez tendrían razón, entonces quiso seguir los consejos que le habían dado: “Recíbelo con cariño, escúchalo sin interrupciones, muéstrale interés por el proyecto que está logrando, demuestra que te alegras que sus triunfos y que te duele sus tropiezos y por favor no uses a la niña para manipularlo...” Se propuso Itsamar cambiar de estrategia y decidió poner en práctica lo que sus amigas le habían indicado, esa misma noche cuando Edward llegó ella lo esperaba muy sonriente, lo saludó con un beso y le ayudó a quitarse la camisa, él como era de esperarse se quedó sorprendido y decidió seguirle el juego pero con desconfianza y malicia. _ ¿Cómo estuvo tu día? Estas muy cansado te voy a traer la cena para que no tengas bajar hasta el comedor, si quieres ve dándote un baño mientras subo con tu comida. _ Le decía muy cariñosamente al esposo a quien le provocaban gracia aquellas atenciones. _Bueno ¡Si eso te hace feliz!_ Respondía muy serio. Mientras se bañaba Edward se preguntaba que le estaría pasando a su mujer y el por qué ese cambio tan radical y realmente llegó a preocuparse. _ ¡Solo falta que también se esté desequilibrando mentalmente y que tenga que cargar entonces yo con una esposa loca, aparte de todo! La prefiero celosa y peleona al menos así se ocupa de la niña._ Decía para sí mismo mientras esperaba a Itsamar_ ¿Y si lo que quiere es envenenarme? Tanto entusiasmo por traerme la cena y que coma en el cuarto no puede ser en vano ¡Mejor ni me atrevo a comer! Cuando la esmerada esposa subió con la cena ya Edward estaba dormido o por lo menos eso fue lo que le hizo pensar. En el momento se molestó pensando que ya había cenado con alguna mujer con la que seguramente había intimidado y por eso estaba tan cansado que no le importó que ella quisiera consentirlo. Con ese pensamiento se acostó a dormir pero la mañana siguiente se levantó más temprano que nunca para hacerle el desayuno ella misma. Edward se levantó y al no verla acostada pensó que había salido a trotar como lo venía haciendo desde la cirugía pero al llegar a la cocina se encontró con el desayuno que su esposa le había servido muy ansiosa. _ ¿Ya te vas? Te preparé lo que tanto te gusta ya que anoche no cenaste supuse que te levantarías con hambre. Edward no sabía cómo escaparse de aquel momento ni quería hacerla sentir mal delante de todos. _ ¡Si supieras que tanto estrés me ha quitado el apetito por completo! _ ¡Pero no puedes irte sin comer nada, te vas a enfermar! _ ¡A lo mejor es al contrario y me enfermo si como sin tener ganas! Fue tanta la insistencia de Itsamar que finalmente Edward accedió a probar el desayuno que le preparó su mujer pués ya casi todos estaban en el comedor. _ ¿Lo preparaste tú misma? _ Sí, claro ¿por qué? _ ¡Qué bueno! es que así podemos comer los dos, busca un tenedor y ven acompáñame que tampoco voy a poder con tanto yo solo. Ella sintió que estaban haciendo efecto las atenciones y su marido rápidamente estaba cediendo y para complacerlo se sentó junto a él a comer de su plato pero el desconfiado Edward todavía no se terminaba de convencer de las sanas intenciones de Itsamar. Así pasaron varios días hasta que finalmente Edward no pudo contenerse y le preguntó sin tapujos. _ ¿Qué diablos te está pasando? ¿Estas tratando de volverme loco o es que eres tú quien necesitas terapia? _ ¿Qué te pasa? No tienes que gritar, yo solo quiero volver a tener a un matrimonio normal ¿Es mucho pedir? _ ¡Tu actitud me tiene desconcertado! De la noche a la mañana cambias radicalmente, ahora eres atenta, cariñosa, considerada. Después de tantos años con tus celos y peleas… _ Yo sé y ahora quiero cambiar las cosas a ver sí de verdad soy yo la del problema. _ ¿Y todavía lo dudas? Aunque fueron tu complejo y tus inseguridades las que ocasionaron que nos distanciáramos, las constantes discusiones por todo. Las supuestas amantes que yo tengo… Itsamar estás haciéndote tanto daño con todo eso y las consecuencias la cargamos tu hija y yo ¡Me alegra que recapacites! Aunque hemos perdido mucho tiempo por estar en eso. _ Parece que todo lo que vivíamos en este cuarto tú se lo contabas a Robinson y Javier cada vez que estaban tomando por ahí. _ ¡Pues si supieras que cuando estamos tomando no hablamos de problemas ni de ustedes, solo tratamos de olvidarnos de todo por un rato, pasarla bien! _ ¿Entonces cómo es que Claudia y Tifanny estaban al tanto de lo que tú y yo nos decíamos? _ ¿Por qué crees tú? ¿Quién era la que vivía quejándose a cada rato llorando, dando lástima y detalles de lo mal marido que he sido y buscando compasión de todos? Si sigues como vas estos días te puedo asegurar que las cosas van a mejorar en esta familia, por el bien de Edimar que siempre fue la más afectada. _ ¡Pero es que tú eres más difícil de lo que yo pensaba, mientras yo trataba de consentirte tú me esquivas como si me tuvieras miedo! _ ¿Y qué esperabas? ya me habías acostumbrado a un tipo de vida y cambiar así… yo hasta pensé que estabas desequilibrada ¡Por no decir las otras cosas que llegue a pensar! ¡Pero te confieso que ya estaba acostumbrado a tu canción de cada noche y ya hasta te puedo asegurar que me está haciendo falta! Aunque todavía Edward no se sentía muy confiado trataba de llevar como siempre la fiesta en paz, de alentar a su esposa para que siguiera mejorando su carácter y su proceder y así rescatar su matrimonio.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD