Sorpresas inesperadas

4246 Words
CAPITULO XIII SORPRESAS INESPERADAS Edward estaba devastado por la muerte de su esposa igual que cuando murió Dayana, solo que esta vez había alguien por quien luchar y por quien no podía darse el lujo de deprimirse al extremo. Como siempre el apoyo de todos estuvo latente pese al estado emocional por el que pasaban. Una de las cosas que les llamó la atención de gran manera fue el escrito de la pared, si tanto amaba a su esposo y a su hija ¿Por qué se encerró a morir junto a su padre? ¿Por qué querría asesinarlo? Era las interrogantes que no dejaban en paz a Edward, era obvio que fue ella quien dejó salir el gas ya que de no haber sido así aquel hombre difícilmente permitiría que hubiera escrito aquella intrigante frase en la pared. Además el grado de alcohol que tenía en su organismo al momento del deceso revelaba que estaba más vulnerable que ella en ese momento así que bien hubiera podido cerrar sin problemas las estufas. Mientras tanto Edimar lloraba la ausencia de su madre por los rincones de la casa, en ese momento la situación por la que atravesaba hizo que la unión de los hijos del fallecido Robinson se afianzara aún más con ella. La experiencia de haber perdido a sus padres y la forma en que los jóvenes huérfanos estaban superando esta triste etapa creaba en ellos un lazo más fuerte, tanto que a Anderson como Jeremy les costaba dejar sola a su prima y siempre estaban distrayéndola con juegos y cuentos. Pero era algo inevitable sentirse triste sabiendo que no volvería a ver a Itsamar ni escuchar sus regaños. Jeremy se había dedicado de lleno a su deporte preferido, las artes marciales fueron un instrumento que le ayudó a superar la ausencia de sus padres y trazarse metas a futuro, con la ayuda de sus tíos estaba alcanzando muchos de los objetivos por los que había trabajado. Por otro lado Anderson estaba creciendo también y ya no era tan inquieto aunque su curiosidad no cesaba, había cumplido 14 años y comenzaba a escribir cuentos para la escuela en los cuales siempre integraba algún hecho vivido en su casa o alguna anécdota de sus tíos o sus desaparecidos padres lo que llamaba mucho la atención entre sus profesores. Las vidas en la casa grande o lo que quedaba de ella seguían su curso igual que la remodelación para convertirla en aquel orfanato, faltaba muy poco para culminar tan majestuosa obra y ya se escuchaban de muchas personas que esperaban la oportunidad de trabajar en ese lugar, constantemente se entrevistaban aspirantes a todos los campos de trabajo que este proyecto otorgaría y ya Esteban, Gina Y Kelly tenía una lista detallada de los posibles candidatos según su formación y currículo ofrecido. Alex se había involucrado en aquel proyecto alternándolo con su restaurante que era en ese momento atendido por su esposa pero Abril no pretendía dejar de vivir la vida a su extravagante estilo lo que le resultó en una total e irremediable consecuencia. Habían pasado varias semanas y no se sabía nada de la hermana de Alex, no atendía el teléfono ni se le veía en los sitios nocturnos de costumbre, aunque se había tratado de contactar a sus amigos nadie sabía de ella. _ Hemos estado buscándola en su apartamento desde hace días pero parece que no hay nadie cuando llegamos, tampoco nos responde las llamadas. _ Decían. Alex y Edward a pesar de que diariamente iban a buscarla sin éxito a su residencia decidieron ir con un cerrajero amigo con la intención de romper la cerradura y poder acceder al interior de la vivienda para saber lo que había pasado con la hija de Esteban. Al llegar se dieron cuenta de que no había presencia de ruido lo que suponía que no había nadie dentro pero siguieron según lo planeado y al abrir forzosamente la puerta pudieron ver que Abril estaba acostada en el sillón de la sala como muerta, apenas hablaba al verlos acercársele. _ ¿Qué hacen aquí?_ interrogaba sin ánimos a su tío Eddy. _ Estábamos muy preocupados por ti ¿Por qué no abriste la puerta? ¿Qué te pasó? ¿Dónde estabas que ni tus amigos sabían de ti? _ ¡Déjenme sola!.. Me siento mal y no quiero a nadie regañándome, quiero dormir. _ ¡Perdóname pero eso no va a pasar! Ahora mismo vamos a que te revise un médico, te ves muy mal ¿Qué está pasando contigo? Casi en brazos la sacaron del apartamento y la llevaron al hospital, donde duró varios días internada para finalmente conocer su triste diagnóstico, pues había adquirido el virus del VIH en sus interminables noches de fiesta con sus amigos. A pesar del padecimiento cardiaco que sufría Esteban pudo aceptar y asimilar tan dura noticia, a pesar de todo su corazón se hacía más fuerte cada vez y no era para menos, cada tragedia que acontecía en la familia era peor y aunque la tristeza lo embargaba en ocasiones, también respiraba profundo y sacaba fuerzas de lo más profundo de su espíritu para hacerle frente a las adversidades con la entereza y la cordura que ameritara el caso, pero él estaba consciente que no estaba solo, pues su esposa y sus hermanos estaban allí para darle la mano en las pruebas igual que él lo hacía con los demás. Una buena noticia se asomó finalmente en esos días a la puerta de la Casa grande, el Padre Sebastián egresaba a su pueblo lleno de ilusión y feliz aunque un nuevo sucesor venia en camino pues ya habían pasado dos sacerdotes después del terrible accidente que lo llevó a perder su pierna. El enterarse de las muertes de Itsamar, Robinson y Tifanny fue un golpe muy duro para el Sacerdote y más cuando se enteró de la nueva situación de Abril. Después de pasar una tarde con aquellos que siempre considero su familia se detuvo por un buen rato a contemplar las remodelaciones que estaban a punto de concluir, aquellas que transformaron la hermosa casa en la consolidación del sueño de Ricardo Ortiz, mientras admiraba la impactante estructura parado en su pierna falsa y apoyado en la escalera principal con una dulce sonrisa ve mientras Gina se acerca, con ternura le toma de las manos y las besa como consolándola pero ella simplemente se desvanece en su pecho echándose a llorar, la tristeza que la embargaba por no volver a ver a su hijo era su mayor tortura, eso sumado a la soledad y el dolor que sentía al ver morir a sus hermanos de crianza, a pesar de todo que Richard, su esposo nunca la dejo sola ni un momento la ausencia de su Samuel le carcomía el alma. Extrañamente se sintió aliviada en ese momento como si el Padre le estaba dando esperanzas y fortaleza con aquel abrazo. Sin mediar palabra alguna presbítero limpia las lágrimas del rostro de aquella madre y vuelve a ofrecerle esa sonrisa que le llenaría de valor nuevamente. Al salir del hospital Abril volvió a la casa arrepentida de la forma en que desperdicio su vida, se encerraba sola por horas a pensar en todas y cada una de las palabras y consejos que su padre y sus tíos le habían dado, aunque Vicky, Kelly y Javier la vigilaban a diario por miedo a que atentara contra su vida. El Dr. Diego siempre pendiente de todos los visitaba con frecuencia y le hablaba mucho a cerca de los nuevos avances de la medicina con respecto a aquella enfermedad, le consiguió el tratamiento que haría llevadero su padecimiento permitiéndole vivir casi de forma normal con algunas limitaciones pero tranquila. Por esos días Samantha y Estephany tenían planes de casamiento con sus respectivos novios, aunque ya la hija de Javier y Claudia tenía ya varios años viviendo al lado de su pareja y en medio de una de aquellas reuniones familiares decidieron contraer nupcias el mismo día, era algo nuevo dos matrimonios en la casa a lo que nadie se opuso por lo singular de la idea. Estephany a diario se sentaba a conversar con su mamá y preguntaba por David, quería saber cómo era, que tipo de personalidad tenía, cómo era como padre. _ Él fue un padre genial, enamorado de su rol. ¡Ojala recordaras la forma en que te miraba! como disfrutaba jugando contigo, quería consentirte en todo. Soñaba darte la vida y la familia que él nunca tuvo y que siempre soñó. Pero las cosas no siempre suceden como queremos… _ Respondía Vicky melancólica. _ ¡Que triste que no era tan bueno como esposo! ¡Lástima!_ Respondía la joven curiosa con desanimo. _ También hubiera sido un excelente esposo, pero el diablo nos tienta constantemente y él sólo era un humano cualquiera y no pudo luchar contra eso. _ ¿Lo querías? _ ¡No! Eso no era querer, era mucho mayor que eso yo realmente lo amaba con la misma intensidad que una día lo desprecie, cuando por su culpa perdimos a tu hermanito, cuando dudaba de mi fidelidad, cuando dejó que sus celos opacaran el amor que te tenia. _ ¿Y ahora? ¿Que sientes por él? _ ¡Dolor, compasión!…Saber tantas cosas me hacen ver que solo fue una víctima de esa mujer y yo la suya. Pero no lo odio, nunca hubiera hecho, ahora que he recuperado mis recuerdos y entiendo lo que nos pasó sigo pensando en él como aquel hombre del que me enamoré cuando era una adolescente, ese que tenía un porte de príncipe, la serenidad y la inteligencia que cautivaban, ese que decía justo lo que querías escuchar y se desvivía para hacernos sentir a gusto. _ ¡Tenía entonces te cautivaron sus cualidades! Por eso te enamoraste de él y no de Esteban. _ ¡Esteban también tenía puntos a favor, claro no eran muchos! Pero lo principal es que siempre he visto en él algo que los demás no veían, algo que terminó desplazando a David para poder disfrutar de todo lo he vivido a su lado, no sabes como he aprendido de él, ha caído y se ha levantado tantas veces y jamás ha soltado mi mano, es mi fuerza, mi apoyo, mi amigo… ¡Algún día seguramente me entenderás! _ Terminaba Diciendo a su hija quien estaba cerca de contraer nupcias Edward aún trataba de no pensar en Itsamar así como también Jeremy y Anderson intentaban dejar atrás su triste pérdida por eso se integraron de lleno a la preparación de aquel feliz acontecimiento que se avecinaba como era la unión de las dos parejas de primas. Vicky por su parte seguía siendo para su marido esa motivación para seguir adelante estando ya totalmente recuperada de su desequilibrio emocional y su inseguridad, aquellas cartas que le dejó su primer esposo donde explicaba con detalles todo lo que pasaba entre ellos en ese duro momento, el porqué de cada arrebato de celos y hasta los golpes que recibió de parte del padre de su hija le aclararon todas sus interrogantes. Ahora veía todo con una nueva perspectiva, mas entusiasmada que nunca en su trabajo logrando expandir la fábrica de ropa empleando así a más mujeres y llevando sus productos a varias tiendas del país, ambos se sentían muy orgullosos de todo lo que estaba pasando en sus vidas, sin embargo, a veces se perdía en sus recuerdos preguntándose qué habría sucedido si Minerva no hubiera intervenido en sus vidas. Todavía pensaba en David imaginándose una vida plena y feliz a su lado como tantas veces lo soñó. De pronto surge de nuevo una duda que quiso desvanecer de inmediato preguntándole a Esteban. _ ¿Ustedes conocían lo que pasaba entre David y Minerva verdad que si? _ ¿Y esa pregunta a que se debe?_ Responde _ Es difícil creer que aquí nadie sabía de eso, que él jamás se lo contó a ninguno de ustedes. _ Bueno sí, yo lo sabía ¡Pero nadie más, te lo aseguro! _ ¡Claro, tú tenías que saberlo, siempre se contaban sus cosas! _ Ya te había que no sucedió así, las cosas entre nosotros nunca fueron tan fluidas como tú las recuerdas, además él no se hubiera atrevido a decirme algo así de ese tamaño, simplemente lo descubrí por casualidad y no le quedó de otra que reconocerlo cuando lo interrogué. _ ¿Y en ese momento que te dijo? ¿Que estaba enamorado? _ No, solo dijo que era algo sin importancia. _ ¡Y tú le creíste! _ Sí, la verdad es que para él era solo eso, por lo menos en ese momento. _ ¿Y por qué tu no me dijiste nada? Sabiendo por todo lo que estábamos pasando gracias a esa mujer… _ Eso no es del todo cierto, no lo sabía como estás diciendo, simplemte lo intuía, recuerda que cuando yo te preguntaba tú me evadías o terminabas justificando todo lo que David hacia o decía de ti, por otro lado no me correspondía a mí hablarte de algo que solo era responsabilidad suya. Y eso él lo sabía perfectamente. _ Pero yo tenía que estar al tanto de eso… no sé ¡Hubiéramos evitado tantos malos ratos quizás! _ ¿Tú, que hubieras hecho? ¡Además ya no había marcha atrás, el daño ya estaba hecho! Solo te puedo decir que si el mismo David no hubiera sido capaz de escribirte esa carta antes de morir ese secreto se habría ido con él y también conmigo. _ ¿Así de grande es tu lealtad con él? ¿Ojalá así mismo hubieras sido leal conmigo? _ ¡He sido tan leal contigo como lo fui con él! Solo que era su responsabilidad asumir sus errores y lo hizo, en cuanto a ti no te hubiera incitado a cambiar los recuerdos agradables por los dolorosos y llenarte de odio hacia él ¡Ninguno de los dos se merecía eso! Los días seguían su curso y la preparación del próximo gran evento familiar comenzaba con gran entusiasmo, Estephany y su novio, un doctor que conoció en una de las clínicas donde trabajaba su tío Diego, estaban muy emocionados pues tenían planeado ir a vivir fuera del país apenas se casaran así que para ellos los días que faltaban para verse convertidos en esposos eran eternos. Samanta y Reinaldo no estaban tan apurados pero en solidaridad con la otra pareja se fueron a pautar la fecha con el Padre Sebastián y el Padre Domingo que actualmente se encargaba de la parroquia mientras asignaban al nuevo presbítero. Era muy notorio el entusiasmo que el viejo Padre Sebastián había traído de su largo viaje y les propuso a los cuatro enamorados dejar las bodas para cuando se recibiera al nuevo sucesor de la iglesia donde se estaría realizando una gran celebración. _ ¡Sería muy emocionante que el nuevo sacerdote comience su misión efectuando la primera boda doble que se celebra en este templo!_ Les decía para convencerlos. _ ¿Y eso sería para cuando? _ Eso será aproximadamente en dos meses. _ Queda muy poco tiempo para preparar todo, es mejor esperar unas semanas más_ Replica Estephany. _ Yo creo que está bien, en dos meses podemos planificar algo bonito y sencillo que no requiera de mucho gasto_ Responde el novio. Después de larga conversación entre todos terminaron aceptando la propuesta que les hizo el Padre a quien ya veían como un tío abuelo y regresaron contentos a la casa pues ya tenían definida la fecha de sus bodas a lo que enseguida surgieron las interrogantes. _ ¿No creen que es muy rápido?_ Preguntaba Kelly _ ¡No va a dar tiempo de nada, ni siquiera tienen visto el vestido que van a usar!_ Exclamaba Vicky. _ Entonces no se hace nada de lo que se había acordado y en cambio se busca algo más privado y sin tanto protocolo _ Dice Edward. Desde ese momento planes habían cambiado y las cosas tomaron un rumbo más práctico, tanto que decidieron usar vestidos de matrimonios anteriores de la familia y la recepción seria en la casa con solo las familias. Después de tantos acontecimientos importantes en la Casa Grande no solo se hizo presente la unión y la fraternidad entre los miembros más jóvenes de la familia sino que sentimientos más profundos florecían irremediablemente desafiando los lazos familiares que tanto se empeñaron en crear en ellos los adultos, pues tal era el caso de la dulce Edimar quien se estaba enamorando cada vez mas de su primo Jeremy, era propicio pensar que entre ellos existía una conexión más íntima a partir de sus respectivas tragedias donde ella perdió a su madre mientras que el aun sufría el dolor de haberse quedado completamente huérfano años atrás. Ahora la situación era distinta y comenzaban a verse desde otro punto de vista pues los años les otorgaban la suficiente madurez para afrontar su nueva situación sentimental, aunque en el fondo les carcomía el temor de haber atravesado aquella línea delgada de lo que siempre vieron como amor de familia. Edward estaba al tanto de aquella relación que iniciaba su hija con el hijo de mayor del que siempre había considerado su hermano, Robinson y él se había criado juntos desde muy pequeños cuando el Padre Juan Pablo los recibió en la casa parroquial. La situación no era del todo agradable para el padre de Edimar y trataba de no comentar nada al respecto mientras estaba reunido con los demás aunque sí podía darse cuenta que nadie cuestionaba el hecho de que se amaran los dos jóvenes. Poco a poco se acercaba la fecha del gran acontecimiento y tanto en la Casa Grande como en el pueblo se preparaban entusiasmados para la ocasión aunque cada lugar celebraría el mismo día eventos diferentes los dos tenían un motivo en común que era la llegada del nuevo sacerdote quien efectuaría las dos bodas. Esta ocasión donde de nuevo la alegría y la emoción reinaba por doquier se presentaba en forma distinta a las anteriores, era inevitable pensar en Itsamar, Robinson y Tifanny; en la enfermedad de Abril o en la ausencia desgarradora del hijo de Gina quien tenía tanto tiempo sin comunicarse con su madre. Pero en la casa había además algo que ellos ignoraban, Claudia había estado sintiéndose muy mal desde hacía varios meses y esta vez quiso repetir la conducta anterior y decidió ir sola a chequearse con su médico sin decirle a nadie pero recibió una vez más otra mala noticia, en esta ocasión un tumor maligno se encontró alojado en su cerebro lo que en un principio le indujo una terrible depresión que pasó sola en un hotel lejos de su familia alegando que saldría de vacaciones a casa de un familiar, estando allí conoció una mujer que padecía de Cáncer en los huesos quien después de mucho conversar y contarle la historia de su vida la anim a seguir con su vida a dar lo mejor de sí auún en sus últimos días porque según ella ésto demostraría el amor que le tiene a su familia. _ ¡No es el fin, es una prueba!… una prueba de tu fortaleza, del amor que sientes por tu familia y el que ellos sienten por ti. La muerte… tarde o temprano va llegar, nadie se puede librar de ella sólo cambia la forma en la enfrentes, es tu decisión amar hasta dar tu último aliento y morir sabiendo que lo diste todo, morir feliz o simplemente dejarte llevar por el miedo y la angustia de saber que se acaba tu tiempo, entonces solo aceleraras el final y le traerás sufrimiento a los tuyos, es triste pero en casos como ese las personas que amas prefieren verte morir lo antes posible que verte padecer cada día_ Le decía a Claudia. Las palabras de aquella dama convirtieron la angustia en un reto que vencer, desde ese momento se comunicaban a diario como si fueran grandes amigas para darse ánimos, Claudia siempre le contaba de su hija con tanto orgullo y de esta forma se preparaba para participar en su matrimonio mostrándose tan entusiasmada como lo estaba Vicky o cualquier otra madre en su lugar. Colmados de trabajo pero también de alegría los sorprendió el gran día, todos preparándose para el momento, preocupados de que saliera todo bien, que estuviera oportunamente cada sorpresa, sin demora derrochando clase y buen gusto aún en las cosas sencillas. Las madres de las novias más nerviosas que nunca, emocionadas como habría de esperarse, las parejas impacientes se vestían para la ocasión con sus trajes cuidando cada detalle, la euforia se hacía sentir en todos, en todos menos en Gina quien simplemente había decidido no asistir a la iglesia pues cada vez su tristeza era más evidente y se acentuaba con cada evento que se vivía en aquella casa, sobre todo en aquellos donde reinaba la alegría, por más que celebraba la felicidad con su familia no podía vivirla en carne propia y es la hacía sentir hipócrita. Al llegar la hora indicada todos se fueron a la iglesia que estaba repleta de gente del pueblo acompañando a los invitados y los familiares de las parejas de novios, la majestuosa edificación se veía adornada con flores blancas desde la entrada y enormes y vistosos ramos que colgaban desde las lámparas laterales en forma de lluvia. El altar principal vestía imponentes arreglos de rosas de cada lado y los asientos de madera pulida lucían un hermoso detalle de rosas y calas enlazados con una cinta de raso blanco. Ya los novios esperaban a sus futuras esposas frente al altar mientras el Padre Sebastián los recibía con ansias, su pierna falsa se veía temblar de emoción, una emoción que reflejaba en su gran sonrisa y sus ojos llenos de felicidad cual si fuera el uno de los contrayentes. Con inquietud el Padre paseaba la vista por los asientos y se dio cuenta que Gina no estaba entre la familia presente y no dudó en acercarse a Esteban para preguntarle el motivo de tal ausencia. _ ¡Ella últimamente no se ha sentido muy bien y prefirió quedarse a descansar!_ Respondió Esteban. _ ¡No puede ser, Gina tenía que estar aquí con ustedes, debes llamarla, la necesito aquí!_ Decía viéndose un poco angustiado. _ La verdad es que no creo que quiera venir, pero voy a intentar a ver. _ ¡No, Esteban no quiero que lo intentes, quiero que lo logres, es por ella!_ Aunque no entendía la urgencia del Sacerdote en ver a Gina en la iglesia intentó una y otra vez llamarla y convencerla pero ella se negaba. _ ¡El Padre dijo que comenzará la ceremonia solo cuando tú estés presente aquí con todos nosotros! De lo contrario esperaremos hasta que te decidas a venir_ Le dijo Esteban perdiendo ya la paciencia por lo que finalmente accedió a la petición que se le hacía. Las novias tardaron un poco más en llegar al templo pues se les aviso que mientras su tía no estuviera allí se retrasaría la boda, pero ya la gente estaba impaciente, entraban y salían repetidas veces hasta que al fin llega la invitada que estaban esperando y procede a iniciarse la eucaristía. Las hermosas contrayentes entran y se unen a sus respectivos novios y al comenzar el evento el Padre Sebastián dice unas emotivas palabras resaltando y agradeciendo el esfuerzo que estaban haciendo todos los presentes para la bienvenida al nuevo presbítero, también habló a cerca de la gran familia que se había formado a partir de los 9 huérfanos que habían iniciado el proyecto de Ricardo Ortiz en la Casa Grande, luego comienza la correspondiente misa a cargo del nuevo Sacerdote quien dejó a todos sorprendidos, y no era para menos pues se trataba del hijo de Gina, el sacerdocio fue el motivo de la ausencia de tantos años y del temor de que en aquella casa no estuvieran de acuerdo con su vocación de servicio a Dios, pero la lucha del Padre Sebastián en Roma dio frutos y ahora el nuevo Padre Samuel estaría cerca de su familia y de su mamá que tanto lo extrañaba. Era inevitable para Gina contener el llanto emocionado así como para Samantha y Estephany era disimular la impresión. Fue quizás la mejor de las sorpresas ese día, había un cura en la familia y se encargaría de la Iglesia a la cual tanto le debían, aquella que ahora estaba convertida en una moderna obra arquitectónica gracias a Robinson y Tifanny. Después de la ceremonia los abrazos se confundían entre la familia y el ahora Padre Samuel se fundía entre los brazos de su madre quien no podía creer lo que estaba pasando. Era una ocasión muy especial y nadie quería retirarse a la recepción que habían preparado en casa en lugar de eso se quedaron hasta que los actos de toma de posesión de la parroquia culminaron y ya de noche se dirigieron al lugar que los había unido a todos, donde las remodelaciones para convertirla en el hermoso orfanato estaban concluyendo satisfactoriamente, Samuel se regocijaba abrazado a su madre y expresaba espontáneamente el orgullo de tantos logros obtenidos por su familia durante su ausencia pero también espontáneamente derramaba lágrimas de tristeza al conocer los detalles de las muertes de Robinson, Tifanny e Itsamar.
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