Habían pasado 18 meses después de que el orfanato comenzó a funcionar debidamente, Kelly se encontraba comprando algunas cosas que faltaban para la biblioteca cuando al salir a la calle un poco distraída fue arrollada por un vehículo dejandola gravemente herida frente a varios testigos quienes anotaron los datos pertinente para denunciar el caso a las autoridades, de emergencia la trasladaron al hospital y se les notificó a sus familiares quienes como en otras ocasiones se llenaron de valor y acudieron enseguida cargados de optimismo y fe a transmitirle su fortaleza a la hermana convaleciente. Felipe fue el primero en llegar pero no pudo verla sino hasta que llegaron los demás y los médicos la llevaban al quirófano para intervenirla, Kelly estaba consciente y al verlo antes de la operación le tomo la mano y le pregunto por Samuel.
_ ¡Él está afuera con todos los demás! Estamos todos muy preocupados porque no sabíamos nada de tu salud, pero todo va a salir bien ¡Ya vas a ver que sí!
_ ¡Dile a Samuel que entre y nos case aquí, antes de entrar a quirófano!
_ ¿Cómo? ¡Eso es imposible, te puedes agravar si se pierde más tiempo!_ Responde sorprendido.
_ Si muero durante la operación ¿Me dejaras ir sin haberme casado?
_ ¡No vas a morir! Y sí nos casaremos pero no aquí, este no es el momento y menos el lugar… ¡Deja de decir esas cosas!_ Replicaba Felipe pero ella insistía. Entonces Felipe salió a la sala a buscar a Samuel con el rostro lleno de tristeza y todos se quedaron pasmados.
_ Padre…Kelly quiere hablar con usted, con más nadie… ¡Esta muy mal y con miedo!
_ ¿Tan grave está? ¡Dios mío!_ Pregunta Gina angustiada y llena de lágrimas.
_ ¡No! Tranquila, no creo que quiera confesarse_ Responde Felipe.
Mientras van hacia la sala de emergencias Felipe le va explicando a Samuel de que se trata la petición de Kelly así que el sacerdote entró a hablarle para tratar de convencerla pero era inútil, así que para agilizar la intervención Samuel opto dar hacerles una bendición algo improvisada que conformó a la enferma por el momento accediendo entrar a quirófano finalmente.
Cinco largas horas duro aquella operación, en la sala de espera estaba toda la familia a excepción de la hija de Vicky, todos aferrados a una esperanza pero sin mirarse a los ojos, sentían que podían sucumbir al miedo si sus miradas se cruzaban en algún momento, algunas manos se entrelazaban, una que otra palabra se escapaba sin provocar la menor reacción entre los demás y Edward, sentado en una silla con las manos sosteniendo su cabeza soportaba el agudo dolor de sus articulaciones sin detenerse a pensar que había dejado sus calmantes en casa, no quería hablar ni mostrar debilidad y aunque el insoportable malestar provocaba algunos gestos en su rostro y estremecimiento en su cuerpo nadie lo notaba, pues sus mentes y atención estaban puestos en aquella puerta por donde esperaban desesperadamente que saliera Kelly con vida. Finalmente la puerta se abrió dejando ver uno de los cirujanos que estuvieron en la operación, habían buenas y malas noticias, pues aunque ella seguía con vida y seguiría así por mucho tiempo ya no podría ser la misma, no tendría la capacidad de caminar como siempre lo había hecho, su columna había sufrido un daño irreversible y perdió la movilidad de sus extremidades inferiores.
Esta situación era muy diferente a las anteriores, por un lado la alegría de saber que Kelly estaría pronto de nuevo en casa y por el otro el dolor de imaginársela en una silla de ruedas por el resto de su vida, la incertidumbre de ignorar la forma en que tomaría tan terrible noticia, era el inicio de nueva etapa para aquella mujer y su marido, ya no Vivian todos juntos ayudándose mutuamente como antes, esta vez estaban solos. La noticia de su nueva condición tomó a Kelly por sorpresa, esa noche estando la paciente acompañada de Felipe, Esteban y Vicky los médicos se encargaron de darle a conocer la magnitud del accidente así como sus consecuencias, en medio de una profunda depresión y entre el llanto estrechaba las manos de su marido sin decir palabra alguna, el abrazo que recibió de sus hermanos le aportaron valor y confianza, aunque le costó unos días asimilar la noticia ella sabía que no enfrentaría esta tragedia sola, el apoyo estaba allí, las fuerzas estaban allí y su familia estaba dispuesta a darle lo que necesitara, trataba de convencerse a toda costa que este percance no la derrotaría, pensando en ello se quedó dormida y despertó al siguiente día procesando su reconciliación con la vida, aquellas palabras de aliento que recibía a diario de sus familiares y amigos como el Padre Sebastián le infundían la fuerza para sobrellevar su destino. Pero ella permanecía en silencio, solo escuchaba sin decir nada sugiriendo a las visitas que ni siquiera prestaba atención a lo que ellos le decían, contrario a todo pronóstico Kelly procesaba cada frase analizándola en su interior pero lo peor estaba por llegar cuando tuviera que ir a la policía a declarar y enfrentarse a la persona que la había dejado lisiada de por vida mientras tanto se repetía incesantemente:
_ Yo no sufrí las terribles quemaduras que casi le quitan la vida al padre Sebastián, Tampoco he perdido un hijo o a mi pareja como les pasó a mis hermanos o tengo que padecer de aquellos dolores tan fuertes como los que casi hacen llorar a Edward y Gina ¡He podido con tantas cosas!…¡Ojala también pueda con esto!
Mientras tanto Anderson seguía escribiendo y sumando acontecimientos a su historia, en una hoja aparte relataba lo sucedido a Kelly para cuando tuviera que añadirlo a su composición no se escaparan detalles importantes, cuando estaba con ella acompañándola le hablaba de su trabajo y de las adversidades que siempre habían superado pero no conseguía de ella ni la más mínima respuesta.
Todos los días Kelly era acompañada de sus familiares quienes se turnaban con mucha preocupación al ver la actitud de aquella mujer convaleciente, se comunicaban por teléfono cada una de las noticias y sugerencias que los médicos tratantes ofrecían con la finalidad de hacerle más llevadero este acontecimiento, periódicamente estaban en contacto con las autoridades quienes llevaban las secuencias del caso, Felipe fue a formalizar la denuncia sin decirle nada a Kelly pues esperaba que se repusiera lo suficiente para ser notificada de que ya tenían al culpable de su desgracias y así ir a dar su declaración, pero asumía que se iba a llevar un largo tiempo y cuando menos se lo esperaban ella despertó una mañana con todas las ganas de batirse en duelo con este nuevo obstáculo, hasta superarlo. Tanto el personal médico como la familia se sorprendieron al ver el cambio de actitud que mostraba, cuando le llevaron la silla de ruedas para ayudarle a usarla pensaron que se deprimiría aún más pero por el contrario una impresiónate sonrisa se dibujó en su rostro y le pidió a su marido la colaboración para salir de la cama por primera vez así fuera usando tal instrumento su intención era verse fuera de aquella habitación.
_ ¡Al fin me despego de esta cama! ¡Estoy desesperada por salir a la calle!_ Dijo con una luz de esperanza en sus ojos mientras miraba a sus acompañantes que atónitos atendían sus peticiones. En vista de tan repentina actitud que continuaba día tras día fue dada de alta antes de lo previsto y felizmente llevada a su casa junto a su marido. Para Felipe no era difícil atender a Kelly, consentirla y darle ánimos, aunque a veces era justamente ella quien terminaba consolándolo a él, ya que se sentía culpable al no llevarla al altar cuando ella se lo pidió por primera vez.
_ ¡Debimos casarnos cuando me lo dijiste! Pero te confieso que dudé que estuvieras segura y perdí la oportunidad de verte caminar al altar, como Vicky, tus cuñadas y hasta tus sobrinas… ¡Espero me perdones algún día!
_ ¡No te culpo de eso! es lo que menos importa ahora, lo que vas a tener que corregir es lo que hiciste el día del accidente.
_ ¿Qué cosa hice?
_ ¡Le pediste a Samuel que me convenciera de desistir de la idea de casarnos!
_ ¡Es que no había tiempo para esas cosas! para mí estabas entre la vida y la muerte además tenía mucho miedo de perderte si no te operaban enseguida.
_ ¡Y no te importó pensar que era quizás era mi última voluntad y que si moría me habrías negado el sacramento!
_ ¡No seas dramática! Tampoco es eso, tú lo sabes… En el fondo sabía que saldrías con vida de todo eso.
_ Mmmm ¡Tuviste suerte y se te dio la oportunidad de enmendar tus errores! ¡Ojalá la sepas aprovechar esta vez!_
_ ¡Cuenta con eso! Pero además de la boda hay cosas que debes saber y una de ellas es que atraparon al conductor que te atropelló ahora tendrás que ir a declarar para que lo encierren definitivamente. Pero no te angusties, cuando te sientas mejor te llevo a hacerlo_ Comentaba Felipe.
_ ¡No me gustaría verle la cara a esa persona! en serio, bastante tengo con verme inútil cada minuto.
__ Lo sé, pero es necesario que lo hagas y mientras más pronto mejor así no tendrás que pensar en eso cada día.
_ ¡Bueno, cuando me sienta preparada te lo hare saber!
A medida que Kelly iba mejorando Samuel que iba a visitarla constantemente inicia los preparativos para la tan esperada boda de su tía en unión a todo el resto de la familia, se programó algo intimo sin invitados, sin lujos ni despilfarros a petición de los novios.
_ ¿Te sientes bien al saber que vas a entrar a la iglesia en una silla de ruedas?_ preguntaba un poco preocupada Gina.
_ ¡Peor sería no haber podido entrar viva a la iglesia otra vez! Estoy feliz por estar aquí y tener la oportunidad de corregir mi vida de pareja. ¡No te preocupes por mí! cada uno de nosotros lleva consigo una pesada cruz y yo… ¡No podía ser la excepción!_ Respondió sonriente Kelly.
Una mañana Kelly se despertó y le dice a su esposo que la lleve a declarar, estaba segura de que con su aporte aquel hombre pasaría varios años en la cárcel sin hacerle daño a más nadie. Al llegar le pidió al agente que le informara como iba el caso y que expectativa tenía sobre el agresor. Entre todas las cosas que le dijo el policía encargado le llamó la atención algunos datos que la hicieron pensar más de lo debido.
“Es un hombre moreno de 29 años, de estatura mediana. Tiene un hijo de 9 años al que no ve muy seguido ya que no vive con la madre. Es mecánico pero actualmente está desempleado…”
_ Antes de declarar quisiera verlo si fuera posible, me gustaría hacerle una pregunta solamente _ Pide Kelly al funcionario público quien no se negó a complacerla, al cabo de un rato fue dirigida donde podría ver su agresor sin peligro pues estaba detrás de una reja custodiado por dos policías, ella al ver la cara del hombre no logró captar maldad en él y se acercó a preguntarle.
_ ¿Por qué lo hiciste? ¿Qué pasaba por tu mente en ese momento? ¿Puedes acordarte?
_ ¡No, señora! ¡la verdad no recuerdo en que pensaba ese día, cuando eso pasó! Discúlpeme.
_ No estoy aquí para juzgarte ¡Puedes estar tranquilo! Sólo quiero saber eso, porque no veo en ti alguna amenaza… no creo que hallas actuado intencionalmente, entonces ¿Qué pasó?
_ ¡Fue un accidente, sólo eso! Yo iba a exceso de velocidad lo reconozco y por eso no pude frenar a tiempo ¡Además usted apareció caminando de la nada!
_ Sí… fue la última vez que pude hacerlo ¿Sabías que jamás volver a caminar?
_ ¡No tenía idea, como lo lamento! Pero seguro usted no me cree ¡Yo en su lugar tampoco lo haría!
_ ¡Al contrario, te creo y te entiendo! Si declaro en tu contra seguramente te darán varios años de cárcel y te perderías de ver crecer a tu hijo… yo no pude ser madre y tú que si tienes ese privilegio dejas pasar el tiempo como si nada importara más que tú, pero él importa y su mamá también ¿Qué crees tú que dirían cuando estés encerrado como un vulgar delincuente? ¿De qué forma te verán después que salgas?_ Aconsejaba Kelly al hombre detenido._ Te voy a dar otra oportunidad, no te voy a acusar, no voy a declarar a ver si así te dejan salir, además yo también tuve mucha culpa por descuidada, andaba distraída y no tomé precauciones antes de cruzar la calle ¡Fui tan irresponsable!
_ ¿Usted sería capaz de hacer eso por mí? ¡No sabe cómo se lo agradezco, se lo agradecería toda la vida! ¡No sé cómo pagarle!_ Responde conmovido.
_ ¡Eso voy a hacer, espero no tenga que arrepentirme después!
Felipe se quedó un poco inquieto con la decisión de su mujer, no quiso intervenir en el momento y trataba de analizar las razones que tuvo Kelly para tal proceder pero concluyó que ella había visto reflejado a Esteban en ese sujeto, durante sus años de rebeldía gracias a una segunda oportunidad pudo levantarse y corregir sus múltiples errores, después de esta conclusión abrazaba y besaba a su compañera con orgullo.
_ ¡Eres impresionante! En serio espero que hay valido la pena.
_ ¡También yo!_ Respondía Kelly atrapada en los brazos de su marido. Como era de esperarse el apoyo de todos fue contundente con respecto a la decisión que Kelly había tomado de perdonar a su agresor.
Durante los siguientes años en compañía de su tío Edward, Anderson finalmente culmina su largo trabajo con ayuda de las narraciones que su compañero le ofrecía recordando datos que el escritor podía haber olvidado. Cada uno tuvo su oportunidad de remontar su vida leyendo el libro como se había acordado desde el inicio, todos después de tenerlo en sus manos opinarían que cosas podía salir a la luz y cuáles no, pero no hubo objeción y por el contrario pasaron semanas hablando del libro y reviviendo las anécdotas, las divertidas las comentaban en grupo mientras que las dolorosas eran conmemoradas por cada quien en privado provocando la misma reacción en cada caso. Para esa fecha ya Kelly había cumplido su deseo de verse como la esposa de su querido Felipe, muchas cosas importantes habían sucedido entre la familia, cosas buenas como las que se Vivian en “La Casa del Buen Samaritano” Aquella historia llamo la atención de muchos lectores que se emocionaban, reían y lloraban con las experiencias de aquellos 9 jóvenes que sin ninguna preparación lograron superar los altos y bajos de una vida llena de sacrificios hasta cumplir su meta, esta obra se publicó en varios países y tuvo más aceptación de la que se estimaba, el joven escritor escribió con el alma cada frase a medida que la historia avanzaba y los años en ella daban paso a nuevos personajes como su propio nacimiento cambiaba su manera de narrar formando parte de los acontecimientos como si se tratara de su diario personal, en su último capítulo expresa de la forma más sencilla posible:
“ Aquel día, la novia estaba más hermosa que nunca mientras entraba por la puerta principal de la iglesia del orfanato de manos del tío Eddy quien se ofreció a entregarla llevando la silla de ruedas hasta el altar para que Felipe con manos aun mojada de sudor por los nervios del momento la hiciera su esposa ante Dios. El Padre Sebastián se encargó de la ceremonia, decía que Kelly era la única que faltaba y no descansaría hasta verla casada como todos los demás y así lo hizo.
A medida que pasaba el tiempo se concretaban muchos planes y se iniciaban otros. Los tíos Esteban y Vicky siguieron viviendo felices ya apartados de los trabajos difíciles y de tanta responsabilidad, ahora el tío a su edad todavía dedica tiempo a tocar guitarra y de vez en cuando se acuerda de la batería y las canciones que tocó alguna vez junto a su banda, además sigue cocinando para su esposa y algunas invitados, como el tío Javier y su mamá quienes vienen cada vez que pueden y se quedan con ellos, aunque visitan a todos, unos días también comparten con los niños del orfanato y luego vuelven a su casa. Abril disciplinada como nunca con su tratamiento y los cuidados que esto requiere siguieron con su trabajo y también se ocupa de la empresa de su padre con un poco de ayuda de Alex quien vive tranquilo con su familia en aquella casa que una vez fue el regalo que su padre le dio a Vicky la primera vez que intentaron vivir juntos. Por otro lado Jeremy sigue viajando representando al país en las competencias en todo el mundo, se podría decir que un nuestro embajador recaudando fondos para “La Casa del buen Samaritano” y atrayendo la atención de mucha gente hacia este tan ambicioso proyecto, esta muy claro que todos estamos orgullosos de él, también su esposa y sus dos hijas. Estephany, la hijastra de mi tío Esteban sigue viviendo en el extranjero con su familia.
Hace unos meses tristemente nos enteramos de la muerte del muy querido Dr. Diego el hermano gemelo de David, este señor en verdad nos hizo sentir por muchos años que aquel tío que los más jóvenes no tuvimos la suerte de conocer estaba ahí presente, siempre lo vimos como uno más de la familia y él también nos hacía sentir como sus sobrinos, sucedió justamente cuando todavía no habíamos podido reponernos de la sorpresiva partida del Padre Sebastián, que era más que un Sacerdote para nosotros, no sé si los abuelos llegan a ser como él, pero él era el nuestro, así vimos siempre a ese hombre de la pierna falsa y las cicatrices de quemaduras que un día amaneció sin vida en su cuarto víctima de un infarto.
“Fue un gran hombre” fueron las únicas palabras que pudo pronunciar el tío Esteban parado frente al féretro cubierto de flores, se veía tan abatido que temíamos por su salud pero él demostró ser más fuerte que su deficiencia cardiaca. Los demás ni siquiera dijeron algo, el dolor y la tristeza no se los permitía. Y luego Samuel con su homilía en la misa fúnebre dejó en claro cada cualidad que poseía su antecesor relatando a detalle la vida y obra de nuestro Sacerdote amigo conmoviendo con esto a la gran multitud que lo despidió en la catedral, aquella que mis padres construyeron con tanto esfuerzo y voluntad. Todavía se nos humedecen los ojos al recordar todo lo que nos decía aquel viejo cura, los consejos, las bromas que el tío Eddy le hacía a cada rato y como reaccionaba, las diferentes respuestas que nos daba cuando le preguntábamos si no le molestaba usar un pierna postiza. Después de ésto como siempre intentamos seguir viviendo, finalmente logró sus metas, decimos para consolarnos, llevó a mis tíos de la mano hasta cumplir con el compromiso que habían adquirido desde que eran solo unos jovencitos, dejando además del imponente y completo orfanato, una majestuosa y moderna catedral y como si fuera poco hizo que todos sus protegidos se casaran por la iglesia así como los hijos de sus protegidos, incluyéndome. Hoy su retrato está como debería al lado del Sr Ortiz en la pared de la biblioteca del orfanato junto a todos los demás, hasta el Dr. Diego tiene un lugar en nuestra galería, es como ver a David 40 años después, realmente eran idénticos, sus fotos lo demuestran y ahora seguramente están todos juntos disfrutando de los frutos de tanto trabajo y sufrimiento que tuvieron en vida ¡Al fin descansan!
Kelly y Felipe siguen aprendiendo a vivir con las deficiencias físicas que ahora enfrentan pero cada vez más felices el uno con el otro ¡Ella sigue siendo mi heroína, mi ídolo! mi ejemplo a seguir igual que el Tío Edward quien a pesar de sus males sigue haciéndonos reír con su buen humor tan inquebrantable y desde que conoció a la Dra. Mariela se le iluminó el rostro, ella es una mujer como de 55 años muy dulce, es una viuda muy elegante, se ve que la pasan muy bien juntos, hasta se han ido de viaje por meses, nosotros ya no nos preocupamos mucho por su salud, ella sabe muy bien cómo controlar sus dolores. También debo recalcar que Tía Gina por ahora sigue con sus problemas renales pero ya se le programó un trasplante para mejorar su condición aprovechando que los riñones de su hijo resultaron compatibles pronto será intervenida y su esposo cada vez más feliz y agradecido con Dios, a pesar de todo seguimos estando juntos como familia aunque cada quien en su casa. Yo, que soy el menor de los hijos tengo una linda esposa y un hijo en camino a quien llamare Robinson como mi padre, así como Jeremy llamó Tifanny a su primogénita honrando a los mejores arquitectos que este pueblo pudo dar. Cada vez que los visitamos en el cementerio les contamos todo lo que estamos haciendo, aunque estamos seguros que ellos están aquí con nosotros, en nuestros corazones siempre pendientes de sus hijos.
Con estas líneas espero haber cumplido mi parte en esta mágica historia de tantas vidas que nos enseñaron lo importante de levantarnos cada vez que caemos y sacar lo mejor de cada experiencia por dolorosa que parezca, aprender a reír en medio de la desgracia pero no con cinismo sino con valentía porque como dice el tío Esteban a pesar de las adversidades cada vez que el sol de un nuevo día nos descubra debemos brillar así, entre cristales rotos…”
F I N….!