TRIADA NARRA: Algo estaba mal con él, eso estaba más que claro. Cuando logré recomponerme salí de el baño un poco más calmada. Lo vi darme la espalda, con la vista puesta hacia una ventana y un inmenso humo llenaba la sala, estaba fumando un cigarro. Cubrí mi pecho con ambas manos como si eso pudiera defenderme de algo, en el segundo en el que quisiera lanzarme de nuevo a la cama y ser una vez más agresivo conmigo, nada de lo que hiciera podría evitarlo. -Elizabeth está muriendo de cáncer, Triada- dijo sin más, con voz tenue y calmada pero que a lo lejos percibí era un aviso de ayuda. Me acerqué a él, perpleja, eso no tenía sentido. Es decir, ¿Elizabeth? Esbelta, hermosa, elegante. ¿Cómo una mujer tan jovén podría estar muriendo? -Eso no puede ser. Me miró, sus ojos lucían enrojec

