TRIADA NARRA: ¿Quién diría que la vida podía pasar de cero a cien y viceversa sin siquiera darse cuenta? Ver a mis hermanos comer con tanta ferocidad y a una apenada señora Lupe disfrutando de su hamburguesa de pollo me hacía muy feliz, sobre todo porque Vikram les cayó muy bien a ambos y eso que no era una tarea de el todo fácil. -Es muy tarde ya- apuntó Vikram y le sonreí de medio lado- ¿Dormirás conmigo?- preguntó en un tono de voz prudencial, lo último que quería a las once de la noche era escandalizar a mis hermanitos quienes eran bastante inocentes aún. -Sí quiero- acepté y un brillo se dibujó en sus violáceos ojos. ¿Cómo rechazarlo? Era mucho más de lo que sin lugar a duda esperaba y ahí estaba todo para mí. ¿Quién era yo para seguir provocando al destino con mi orgullo y temper

