Sólo una hora de distancia, me sentía más tranquila luego de tomar una siesta y textearle a Vikram quien incluso sin llamarme se percibía cómo muy muy preocupado. Los gemelos se comportaban conmigo de una forma especial, en las paradas no dudaban en tratarme como una niña y a veces jugaban conmigo como si fuese su amiga. Podría rodearme de ellos todo el tiempo sin sentirme incómoda, por tal motivo ambos estaban recargando sus cabezas en mis muslos mientras tomaban un descanso. Alguien me llamaba y me esmeré para que los chicos no se despertaran, una sensación incómoda se instaló en mi pecho al responder. -¿Hola?¿Lina?- mi tono de voz era bajo y aún así retornaba hacia mi dentro de el vehículo, por suerte Carel roncaba mientras Tahiel se cubría el rostro con una sola mano. -Tri, ¿Está

