Ernesto. . —Ey eeyyy. —la agarro del brazo cuando quiere escapar—. Ven para aca. —Estamos en el trabajo, vamos a... —No, porque fui a tu casa y te llamé un montón de veces, ¿qué me queda por hacer para que hablemos?. —No queda nada, ya pasó, quedamos con que... —No quedamos en nada, —cargo las dos manos en la mesada acorralándola y casi tocando su cara al hablar—. Me echaste de tu casa sin explicaciones, ¿qué es eso de que te vas a casar y no sé qué cosa mas?. —En mi cocina no. —Mmmjjj, permiso. —me quedo con Araceli y Oddette escucharlos hablar sin parar hasta que Román me llama del servicio—. Permiso chicas, me tengo que retirar. —voy con Román suspirando—. Dime. —Quiero pedir el viernes, o que cambiemos. —¿De qué estas?, no me acuerdo. —Estoy de mañana, te digo a ti porque tú

