—No seas asiiii, vas a estar bellísima. —¿Y él sabe que eres colorida?. —Sip, dijo que le gusta y que sabe que vamos a tener un casamiento colorido aunque mi vestido... —hace gestos con la mano que me dan risa—. Blanco reluciente, peeeero, el de la comida otro, ahi si, como me gusta. —Bien, entonces tenemos un largo viaje por delante, ¿sabe que voy a estar metida?. —Siii. —pongo el agua en el termo viéndola—. Le dije, soy hija única y Cande es mi hermana, nos criamos juntas. —Genial, no voy a decir que torta mas fea, no, sino el tema de dama de honor, lo que me toque como acomodarte el vestido, tirarte aire, darte agua. —Y firmar la libreta. —Obvio... Debe ser Ernesto. Ernesto—. ¿Ya terminaron?. Candela—. Sisi, ya estamos, vuelve no mas. Ernesto—. Estoy afuera, ahi entro. —Ahi e

