Candela. . —¡CANDEEEEE!. —¿Mmmjjj?. —Dios santo, ¿QUIÉN ES?. —me alzo un poco viendo a Ernesto ir en bolas a abrir la puerta, abre de golpe y comienzo a reir porque es Dai. —AAAGGGGG. —¿Qué quieres?. —¡Aaagggg, ESTAS DESNUDOOOO!. —¿Y?, ¿no viste a nadie en bolas? —Noojjj. —Ernesto entra loco, no quiero que mi prima te vea asi. —Y YO NO QUIERO VER, QUE SE TAPE. —riendo cierra la puerta y yo me levanto. —AHORA ABRO DAI, ESPERA QUE NOS CAMBIEMOS. —ESPEROOO. —La pucha, quería seguir durmiendo. —Bueno, charlo un poco con ella y vamos a tu casa. —Voy por unas facturitas asi les doy un momento para que charlen solas. —Gracias. —lo abrazo con solo la bombacha puesta y sonrío porque mira hacia abajo—. Ey, gracias. —Si, escuché, y escuchar no tiene nada que ver con ver o tocar.

