4- 𝑼𝒏𝒂 𝒃𝒐𝒅𝒂 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒔𝒖𝒓𝒂𝒅𝒂.

1627 Words
Los padres de Casandra, arreglaron todo para la boda de su hija, no podían permitir que siguiera todo como si nada. Así que en menos de un mes, concretaron todo, ya estaba hecho. - Los declaro marido y mujer. Dijo el juez una vez que firmaron las actas. - ¡Casy mi amor, estoy tan feliz!. Teo abrazo y beso a Casandra con efusividad porque se encontraba muy feliz. En el mes que arreglaron lo de la boda, él acondiciono un pequeño espacio que tenían en la parte trasera de su casa, para que vivieran ahí después de casarse. No era lo que Casandra quería pero era lo que había. La pequeña fiesta la hicieron en un salón,donde fue la familia de ambos. Obviamente Casandra fue motivo de burlas y habladurías. Así hiciera las cosas "bien" la gente siempre iba hablar; se repetía una y mil veces Casandra. A pesar de todo, nuestra protagonista intento pasarla bien. Era su boda, con el hombre que amaba ...¿O no?. Terminado todo el festejo y que se despidiera de sus padres, llegaron a casa de sus suegros, donde vivirían como la feliz pareja que debían ser. A pesar del poco tiempo; Teo había hecho un gran trabajo con el lugar que le habían dejado sus padres, estaba habitable y cómodo. - Bueno, ahora son marido y mujer, les deseo lo mejor. Le dijo su suegra dándole un abrazo a su hijo y uno a ella. - Gracias mamá, sin su apoyo esto no seria lo mismo. - De que hablas hijo, no es nada, eres nuestro hijo así que cuentas con nosotros siempre. Teo le dio otro abrazo a su madre y uno a su papá. - Esperamos que estén bien los dos Casandra Le dijo el suegro a Casandra. - Gracias Señor... - Agradece a mi mamá también Casy. Casandra vio con cierto enfado a Teo, se sintió obligada y eso no le agradaba, pero para no hacer conflicto hizo lo que le pidió su ahora marido. Entraron a su pequeño espacio, que ahora sería su hogar. Casandra se sintió triste, todo lo contrario a Teo que la sonrisa que tenía era enorme. ¿ No le dolerá la mandíbula?. Pensó Casandra. Acomodaron su ropa, Teo le enseño todo lo que había hecho, ella sintió un dejo de culpa ya que: ¿estaba siendo acaso una mal agradecida?. Teo se veía feliz ,entusiasmado. ¿Qué esperaba ella para sentir lo mismo?. Así pasaron los meses. Casandra ya estaba a días de dar a luz. Teo estaba batallando para conseguir empleo, no lo aceptaban en ningún lugar donde dejaba solicitud.En todos lados le pedían experiencia. ¿Pero estaba recién graduado qué experiencia podía tener?. Los gastos los estaban corriendo sus suegros. Nuestra protagonista se sentía desesperada ya que nunca pudo comprarle algo que a ella le agradara a su bebé, todo lo decidía la suegra por el hecho de comprarlo ella. Teo se veía feliz cada vez que llegaba su madre con algo lindo para su hijo; ya sabían que esperaban un varón. - Teo. ¿ Qué paso con el empleo que fuiste a ver la semana pasada?. Pregunto Casandra a su marido mientras acomodaba una ropa. - Casy ya te lo dije, quedaron en llamarme. Casandra ya no podía con la pancita enorme que había hecho del embarazo, se cansaba demasiado. Estaban en su pequeño espacio. Todo lo de ahí, era gusto de su suegra, nada le pertenecía a Casandra. - Teo es que ya estoy desesperada, no hemos ni siquiera salido al parque, me la vivo encerrada aquí. Tú mamá se la vive diciendo: que su casa, que su estufa,que su mueble, que todo es de ella. - Amor , no seas grosera, mi mamá no lo hace con mala intención. Mira lo que le compraron a nuestro hijo. Le mostró las cosas que le había dado su madre, pero Casandra le importaba poco. - También a esto me refiero Teo, todo lo que tiene nuestro hijo es porque ella lo compro, ni siquiera es para preguntarme si me gusta. Tomo la ropita y la aventó a un lado sin ningún miramiento. - Casandra por Dios cariño. ¿Cómo te va a preguntar?. Eso ya seria mucho no crees.Todavía que no lo esta regalando. Casandra volteo los ojos, estaba desesperada con ese marido que tenía. Salio al pequeño patio que tenían atrás de su vivienda. Todos los días era su único lugar para sentirse alejada de toda esa familia.Su marido la siguió para poder hablar con ella. - Casy cariño, te prometo que todo estará mejor sí.Ya sabes que piden experiencia para trabajar. ¿Qué quieres que haga con eso?. Ya no depende de mí. - Entonces busca otra cosa Teo. Contesto desesperada, tomándolo de la mano para suplicarle. - ¿ Cómo dices eso?.De nada sirvió que me graduara y tenga un titulo, si voy a tomar cualquier empleo mediocre. - Es que no podemos seguir así Teo por favor, entiende, el día que nuestro bebé necesite algo. ¿Acaso le voy a pedir a tu madre?. - Ellos nos están apoyando Casandra, es lo que hay por el momento, agradecida deberías estar que lo hacen.Tus padres no nos han dado nada, dejame recordártelo. - Por Dios Teo...mis padres quieren hacerlo, tú no los dejas.Se te olvida que los engañe diciéndoles que no necesitó nada, porque mi marido todo me da.¡Les mentí!. - No tienen porque saber nuestra situación.Además esto no durara toda la vida.Ten paciencia. - ¡Ya callate, me tienes harta!. Una Casandra furiosa le grito a su esposo, sin sospechar que la suegra los estaba viendo y que no dudo en reclamarle a Casandra. Así era siempre, pasaba sin previo aviso. - Oye jovencita si tan harta estas de mi hijo. ¿ Por qué no te largas entonces?. Casandra volteo a mirar a la señora que cruzada de brazos estaba parada como general en la puerta. - Mamá...-Teo vio a su madre desconcertado. - ¿ Cómo dejas que esta muchacha te hable de esa manera?. Y tú eres tan mal agradecida que no puedo creerlo. Yo ayudo y apoyo a mi hijo. - ¿Qué hace aquí?. Casandra estaba a nada de estallar, no podía más, eran muchas cosas las que había soportado. - ¿Qué hago aquí?.Esta es mi casa, por si lo has olvidado. La señora se paro frente a su nuera con las manos en la cintura, en posición altanera. - ¡No señora como se me va olvidar si a cada segundo me lo recuerda!. Casandra estaba furica ya no podía más con esa situación. - ¿Vas a dejar que me hable de esa manera Teo?. La señora vio a su hijo indignada. ¿Cómo podía su nuera hablarle de esa manera?. Teo miro a las dos a punto de estallar, tomo a su madre e intento tranquilizarla, sin percatarse que Casandra estaba sintiéndose mal por el enojo. - Mamá claro que no, ven , te va hacer daño hacer corajes. Fue la gota que derramo el vaso para Casandra, entro a la vivienda furiosa, quiso salir de ahí a toda prisa, pero Teo la alcanzó a jalar de la mano. - ¿Qué haces Casandra?. Teo se veía asustado por la reacción de su esposa. - ¡Sueltame, me largo de aquí, ya no soportó esto!. Casandra quiso soltarse del agarre de su esposo, pero de primera no lo logro. - ¡Ay jovencita ya deja tus dramas por Dios, ya estas grande, ya eres una señora, estos dramas son de lo peor!. ¿Acaso es lo que tu madre te enseño?. Dejala que se vaya Teo, no creo que llegue ni a la esquina. - Mamá por favor. ¿Cómo voy a dejar que se vaya?. Esta mi hijo de por medio. - ¡Ay hijo por favor!. Casadra se soltó del agarre de Teo, pero al dar la vuelta tropezó con la silla y se cayó. - ¡Casandra!. Un Teo asustado corrió a levantar a su esposa, mientras la señora puso los ojos en blanco, ya que decía que solo eran chantajes. Pero Casandra comenzo a sangrar, al estar tan cerca el parto, al parecer el golpe lo había adelantado. Cuando vio la sangre se asusto demasiado. - ¡Ay por Dios!...¡ Mi hijo, mi bebé!. Casandra vio la sangre en su ropa y entro en crisis nerviosa. - ¡Mamá Casandra esta sangrando!. La señora, se acerco y vio lo que pasaba, en lugar de ayudar sin decir nada comenzó una vez más con sus reproches. - ¡Por el amor de Dios Casandra, ve lo que hiciste, todo por tus berrinches, pídele a Dios que el bebé este bien si no seras la culpable de que se muera!. - ¡No no!...Teo ayudame. Teo como pudo levanto a su esposa ,corrieron al auto directamente al hospital. En el camino Casandra perdió el conocimiento por la perdida de sangre. Llegaron a urgencias y la pasaron de inmediato. - ¿Mamá qué va a pasar?. Teo moría de angustia, en el fondo sabia que no era normal que pasara todo eso. - Esperemos que nada grave, y si pasa algo malo ,sera culpa de ella nada más.Esos berrinches de niña consentida son de lo peor. La señora no sentía la mínima consideración para con su nuera. - Mi hijo tiene que salvarse mamá. ¿Le debería avisar a mis suegros?. - No, ni se te ocurra, esos señores son tan enfadosos como tu esposa, vaya familia en la que te metiste.Aparte, van a empezar a hacer preguntas tontas y no estoy de ánimo para soportalos. Teo camino angustiado, debía esperar a que salieran a dar informes, esperaba que todo saliera bien.
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