"¿Porque lo hizo?
¿porque haría algo así?"
El joven miro al cuervo, secó su lágrima, le respondió:
"La humanidad está podrida, siempre ha sido así, siempre será asi".
El cuervo no podía creer en algo así, no podía aceptar ese pensamiento como una ley absoluta, debía encontrar una excepción, un fallo a la normal, alguien que demuestre que el joven sonriente estaba equivocado, entre miles y miles de personas, debía existir al menos una que valiera realmente la pena, ese sería su propósito, demostrar que se puede confiar en la humanidad.
El joven lo miró y le dijó que no lo lograría, él llevaba cientos de años conviviendo con los humanos y al final siempre demostraban que eran malos por naturaleza, criaturas burdas sin ética ni moral, sucios cerdos adoctrinados con el único propósito de dañar a sus semejantes.
El cuervo no lo acepto, no podía escuchar algo así, simplemente no era correcto, le dijo al joven que le demostraria lo contrario, al oírlo, una sonrisa apareció en su cara nuevamente, lo miró fijamente y le dijo:
"¿Tan seguro estás, que podrías apostarlo?"
El cuervo lo pensó unos momentos y acepto, él encontraría una prueba de que la humanidad no estaba podrida, ese sería su propósito definitivamente, el joven acepto la apuesta, pero para hacerlo más interesante habría un castigo para quien resultara perdedor:
"Amigo mio, toda apuesta requiere un sacrificio, eso lo hace mas ínteresante, si tu ganas, yo te cumpliré un deseo, el que tu quieras, no hay límite, no hay reglas, ni imposibles. Pero si yo gano, me llevaré todos los años de tu vida menos uno, eso significa que si yo gano, a partir del día en que pierdas, solo te quedará un año de vida. "
El cuervo lo pensó seriamente, aceptó, sabía que debía confiar en su corazón y en el hecho de que la humanidad no podía ser tan mala como era descrita, el cuervo y el joven se despidieron pero justo antes de abrir sus alas para volar, recordó algo importante, aún no sabía el nombre de aquel joven sonriente que le hablaba como si fueran viejos amigos, entonces se lo preguntó y el joven le respondió:
"Amigo mio, no tiene caso que te lo diga, el nombre que uso ahora, no es el mismo que tenía cuando nos conocimos, nos hemos visto antes, solo que aún no sucede, y pronto nos volveremos a ver".
El cuervo no comprendió la respuesta y era claro que el joven no quería revelar su identidad, pero ya no le importaba, alzó el vuelo y se preparó para viajar, voló tan alto como pudo, tan rápido como su corazón se lo permitía y en esta ocasión, con menos esfuerzo que la vez anterior, logró viajar entre reinos y épocas.
El cuervo llegó a una ciudad, el cielo dejaba caer miles de litros de agua en una de las lluvias más fuertes que el cuervo había presenciado, aunque era de día, el nublado cielo le hacía ver todo de color gris, la ciudad estaba contaminada y el ruido de los autos lo enloquecía, el cuervo no podía volar, tenía que encontrar algún refugió hasta que la lluvia pasara, descendió y encontró un grupo de palomas refugiadas de la precipitación en el anuncio de alguna empresa.
Entre animales no existe la envidia, las palomas lo invitaron a quedarse y ahí durmió hasta que la lluvia cesó, el agua dejó de caer, pero el sol no salió, las calles estaban húmedas y llenas de sucios charcos, el ruido incesante del tráfico se hizo más intenso y la basura que había sido arrastrada por la lluvia, contaminaba la vista sin importar a donde mirará, de pronto algo llamó su atención, entre las calles, en el mar de personas, había una mujer de aspecto sumamente pobre, sus zapatos se veían muy maltratados y su ropa era vieja, su cabello lucia sucio y la palidez en su rostro demostraba que la mujer no habia tenido una cómida aceptable en bastante tiempo.
El cuervo agradeció a las palomas por su hospitalidad y decidió seguir a la mujer.
La noche comenzaba a acercarse y la mujer llegó a un puesto donde vendían comida, la mujer le rogó a los comensales para que la ayudarán económicamente, pues tenía a su bebé muy enfermo, nadie le hizo caso, el cuervo estaba sumamente enfadado:
"¡ayuden a esta mujer, su bebé está muriendo, solo pide una moneda!"
El dueño del local arrojo algo al cuervo para que se callara, le dijo que era un ave tonta y después corrió a la mujer del local, al parecer el joven con quien hizo la apuesta, era el único humano capaz de hablar con él, las demás personas solo oían graznidos.
La mujer decidió probar suerte en un una cantina, el cuervo la siguió y la observó desde fuera, la mujer trató de robar a un hombre que se encontraba en estado de ebriedad, pero a pesar de la cantidad de alcohol ingerido, su fuerza no lo había abandonado, logró tomar del brazo a la mujer y después de darle una bofetada, la arrojó a la calle, no sin antes decirle que era una vil ladrona y que no quería volver a verla de nuevo, la mujer lloraba desesperadamente, le suplicó una moneda, su bebé estaba enfermo y no podía comprar su medicina.
El cuervo no podía creer lo que estaba pasando, el bebé de la mujer podria morir y nadie la estaba ayudando, la desesperación del cuervo cada vez se sentía más fuerte, algún milagro debía suceder.
La mujer llegó a una farmacia y le suplicó a la persona que estaba en el mostrador que le regalará un antibiótico, su bebé tenía mucha temperatura y no tenía dinero para comprarle nada, el encargado de la farmacia la corrió del lugar, le aseguró que conocía a las mujeres como ella y que no le daría nada para su supuesto bebé, le gritó que se fuera y que consiguiera un trabajo o que llamaría a la policia, la mujer se fue destrozada y sus lágrimas no dejaban de correr por sus mejillas, el cuervo comenzó a dudar, ¿sería posible que la mujer hubiera mentido acerca del estado de salud de su bebé, o es que acaso el supuesto bebé ni siquiera existía?, sea cual fuera el caso, la mujer no consiguió ni un centavo para la medicina y llena de lágrimas, se retiró a su domicilio, el cuervo la siguió para confirmar o denegar sus sospechas sobre la existencia del infante, pero al llegar confirmó lo peor.
Efectivamente, en su casa había una cuna vieja y oxidada y dentro de esta cuna, un bebé precioso que aparentemente se había dormido a causa del hambre o de la temperatura elevada que visiblemente se notaba, su carita era la cara humana más tierna que jamás había visto y su cuerpecito pequeño fue suficiente motivo para que el cuervo se comprometiera con la causa, la mujer sin saber que hacer, comenzó a llorar hasta quedarse dormida.
El cuervo debía aprovechar ese momento para ayudar a la mujer, memorizó en donde estaba la casa y alzó el vuelo en búsqueda de una forma de ayudarla, pero nadie le hacía caso, sin importar si iba a un puesto de comida o alguna tienda, nadie entendía al cuervo cuando les pedía ayuda, solo lo ahuyentaban como si fuera una plaga.
Ya cansado y sin esperanza, vio a un hombre ebrio que iba caminando dando tumbos en la calle, la mitad de su cartera sobresalía de una de las bolsas de su pantalón.
En un movimiento rápido el cuervo se abalanzó contra el hombre y le destrozó la bolsa del pantalón, su cartera cayó al suelo, en un acto desesperado por ayudar a la mujer a salvar a su bebé, el cuervo voló y tomó la cartera con sus patas, al intentar retomar el vuelo, el peso de la cartera lo hizo elevarse más lento, dándole suficiente tiempo al hombre de arrojarle un zapato que lo golpeó directamente en el pico, el ave se desplomó con todo y la cartera, la cual se abrió y dejó caer su contenido, rápidamente el cuervo tomó uno de los billetes y despegó, al tomar únicamente un billete en lugar de toda la cartera, logró elevarse mas rapido y asi escapar del hombre.
El cuervo llegó a la casa de la mujer, ella seguía dormida y el bebé se notaba más enfermo, se coló en la habitación y dejó el billete en la mesa, al colocarlo descubrió que el golpe que recibió del zapato, le había hecho una fisura en el pico lo suficientemente grande como para que goteara sangre de forma constante, eso le dolía mucho pero no importaba si el bebé tenia una posibilidad de salvarse, el cuervo dejó el billete en la mesa y graznó tan fuerte como pudo para despertar a la mujer, salió de la casa y se posó en un lugar elevado para poder observar todo desde la ventana, la mujer despertó y al ver el billete soltó un grito de felicidad, el cuervo estaba emocionado, realmente se sentía feliz, quería ver al pequeño bebé sonriendo, quería verlo sano, quería verlo crecer y gracias a que la mujer tenia dinero para medicina, podría lograrlo.
La mujer salió corriendo hacia la farmacia y el cuervo volando tras ella como si fuera su fiel guardián, ella avanzo dos calles a toda marcha y él sentía su corazoncito latiendo con fuerza y rapidez por la emoción de ver al bebé recuperarse, la mujer seguía avanzando, ya solo faltaba una calle para llegar a la farmacia, repentinamente mujer se detuvo, el cuervo sorprendido se posó en un árbol cerca de ella:
"¿Que haces?, la farmacia esta ahí, ¡ve y salva a tu bebé!"
La mujer miró al cuervo por los graznidos que le proferia pero para ella no significaba nada mas que un simple ave escandalosa, después de todo los humanos no pueden hablar con las aves, la mujer ignoró al cuervo y bajó la mirada hacia el billete, de pronto comenzó a caminar, pero no en dirección a la farmacia, era una dirección diferente, el cuervo no lo podía creer, iba tras ella:
"¿Que haces, a donde vas?, por favor salva a tu bebé "
La mujer seguía alejándose de la farmacia, el cuervo estaba cada vez más estresado,le gritaba con fuerza pero la mujer no le prestaba atención, para ella era solo una ave estupida.
"Por favor, salva al bebé "
La mujer llegó a un callejón donde habían tres hombres, les entregó el billete y ellos le dieron una bolsa con polvo.
"!No, esa no es la medicina del bebé!, por favor salva al bebé".
La mujer se despidió de los hombres y se metió en un parqué cercano, abrió la bolsillos con polvo y lo inhaló completamente hasta quedarse dormida en una banca.
El cuervo bajó y trató de despertar a la mujer, incluso le pico la cara, pero todo fue inútil, ella estaba completamente drogada y ya había perdido demasiado tiempo, el cuervo no sabía que hacer, se sentía perdido y completamente decepcionado, aún tenía sangre en el pico por el golpe que recibió al robar el billete.
"!El bebé!".
recordó que estaba solo en la casa de la mujer, levantó vuelo y regresó a toda velocidad, nuevamente comenzó a llover por lo que tardó más en regresar, al llegar a la casa de la mujer, vio al bebito en su cuna, se acercó a él y puso su pata en la manita del pequeño para ver si aún tenía la temperatura elevada, al contrario, estaba completamente frío, las lágrimas brotaron, nunca se ha visto a un ave llorar de esta manera, pero sus lagrimas reflejaban el dolor auténticoque la perdida le ocasionaba.
El bebito estaba muerto, el cuervo no lo había logrado, miró su reflejo en un espejo viejo y noto sus ojos llorosos y la sangre en el pico, al final todo su esfuerzo se había ido a la basura por la culpa de una madre desobligada que había sucumbido ante las drogas, su reflejo cambió por un momento y en el espejo apareció el rostro del joven sonriente:
"Amigo mio,te queda solo un año de vida, al parecer perdiste la apuesta"
El cuervo asintió sin decir nada y el joven desapareció del espejo, permitiendole al cuervo volver a verse reflejado en él, ahora lo entendía todo:
"La humanidad está podrida ".