Capítulo 31. Hermanas.

1471 Words
-¿Hola?- Me encontraba en un lugar extraño, se parecía al bosque, pero una extraña niebla obscura lo cubría todo, haciendo que el aire se sintiera espeso y pesado haciéndome toser un poco y dificultaba la visibilidad. -Hanna.- La voz femenina procedía de un punto más adelante, por lo que, cubrí mi nariz con mi manga y di algunos pasos hacia enfrente. -¿Hay alguien ahí?- Pregunte con curiosidad mientras luchaba por seguir caminando, la niebla era cada vez más espesa y pesada, y poco a poco notaba como todo a mi alrededor moría por ella, las plantas lucían resecas y marchitas, no había ni un solo ruido de vida a mi alrededor con excepción de esa extraña voz que susurraba mi nombre de vez en cuando obligándome a seguir adelante. Continué caminando por lo que me pareció una eternidad, hasta que mis pies tropezaron con una extraña raíz salida haciéndome caer sobre mis rodillas, sentir el dolor y el ardor me pareció extraño, creía estar en alguna especie de sueño, pero eso había sido demasiado real. Justo cuando me disponía a ponerme de pie, una mano se posó sobre mi hombro, susurrando mi nombre una vez más, mi sorpresa fue mayúscula cuando alcé la vista y pude observar a la mujer frente a mi. -Morgana.- Su bello rostro dejaba atrás todas mis más locas fantasías, era mucho más hermosa de lo que me había imaginado, definitivamente yo no lo hacía justicia a su cuerpo, esa aura de poder y magia dominaban todo a nuestro alrededor y le daban un brillo dorado a su piel que deslumbraría al mismísimo sol. -Hola Hanna, me alegra que por fin nos podamos ver frente a frente, aunque sea solo por medio del mundo de los sueños.- La sonrisa que me dedico contenía tanta tristeza, anhelo y amor que me llamo mucho la atención, algo en mi se sintió como si volviera a casa y desee poder abrazarla con todas mis fuerzas, así que sin querer contenerlo, me puse de pie y la rodeé por completo, sumergiendo mi cara en su cuello, comenzando a llorar como una niña. -Todo está bien cariño, estoy aquí y jamás te he dejado sola. Nos quedamos calladas algunos segundos, abrazándonos mutuamente, mientras ella pasaba con ternura sus manos por mi espalda y cabello, calmándome como a una pequeña niña. -Discúlpame, no se que me ocurre, pero jamás me había sentido así, es como si una parte de mi misma, perdida hace mucho tiempo, hubiese vuelto a mi y me llevara de vuelta a casa.- Me disculpe riendo torpemente mientras me alejaba un poco de ella y limpiaba mis ojos avergonzada. -No tienes nada de que preocuparte, por extraño que te parezca yo me siento igual.- Limpio mis mejillas con ternura mientras me dedicaba una nueva sonrisa, esta vez, con más alegría escondida en ella. Mientras me observaba a los ojos soltó un leve suspiro. -Desearía que pudiésemos encontrarnos en mejores condiciones, por desgracia no es el caso. -Pronto tendré que volver, ¿no es así?- Pregunte sin querer saber esa respuesta en realidad. -Pronto tendrás que tomar una decisión mi niña, una que puede cambiar el destino entero del reino, cuando el momento llegue estaré a tu lado una vez más, no tendrás que hacerlo sola, pero quiero que pienses muy bien cuál será la decisión que vas a tomar ya que lo que escojas tomara todo nuestro poder y no se cuanto tiempo tarde en recuperarme. Mi niña- tomo mi rostro entre sus manos y nos observamos a los ojos fijamente por algunos segundos -no vine aquí para asustarte o quitar la felicidad de tu alcance, por el contrario, se que Mika y yo trabajamos arduamente para darte lo que siempre debió ser tuyo. -¿Qué?- La miré confundida por sus palabras, sin comprender muy bien que quería decir con eso. -El príncipe William siempre fue tu destinado, aquel atado a ti por el cordón rojo como dicen en el mundo donde creciste, pero sus destinos estuvieron separados para protegerte de la maldad de su padre por todos estos años, fue la única forma en que pude protegerte, perdóname por haberte separado por tanto tiempo del hombre que siempre debió ser tuyo. -No lo comprendo, como puede ser así si yo no nací en este mundo, no entiendo lo que eso significa. -No cariño, no naciste en el mundo humano, tuve que tomar tu magia para que pasaras desapercibida en el mundo humano, pero tú naciste aquí, eras solo una bebe cuando fuimos atacados y la única forma en que pude proteger a mi pequeña hermanita, fue sacándola de aquí con la idea de que quizá jamás la volvería a ver. Sus palabras me sacaron por completo de balance y me dejé caer de rodillas una vez más, estaba algo molesta por nunca haberlo sabido, pero al mismo tiempo todos esos años buscando mi lugar en el mundo, a mis verdaderos padres y la ausencia total de pistas finalmente cobraron sentido. -Perdóname Hanna, por favor, odio verte llorar así, lamento todo lo que tuviste que pasar estando por tu cuenta pero realmente no sabía cómo protegerte más que enviándote a un mundo que estaba por completo fuera del alcance de ese hombre. Podía sentir su angustia y arrepentimiento mientras me abrazaba con fuerza inclinada sobre mi, me sentí inmediatamente culpable por hacerla sentir mal, ella era demasiado maravillosa para sentirse mal por mi así que me limpié la cara y nos puse de pie otra vez. -No Morgana, tu no tienes nada porque disculparte, yo estaría muerta de no ser por ti, te lo agradezco profundamente, eras solo una niña e hiciste lo mejor que pudiste, estoy molesta con ese tipo que me arrebato la posibilidad de crecer rodeada de una familia amorosa, no contigo, jamás contigo, tú me trajiste y me regalaste la oportunidad de conocer a mi verdadero amor aunque fuese por poco tiempo y yo lo sabía, y aún así decidí lanzarme de lleno a amarlo con todo lo que tengo, por eso siempre te estaré agradecida.- Tomé aire para limpiar mis ideas y todo vino a mi mente haciéndome sentir aún peor por el papel original que yo le concedí. -Es más, discúlpame tú por favor, yo te estaba poniendo como la mala del cuento creyendo que el hombre que mató a nuestros padres debía ganar. -Shhh… esta bien mi niña, en realidad tú no estabas tan equivocada, cuando me enfocaba en ver cómo iba la historia que trataba que escribieras logre verme a través de los ojos de los demás, yo si me estaba convirtiendo en un ser maligno, deje que el odio y el rencor contaminaran mi corazón, negándome a amar a nada ni nadie, incluso mi labor como protectora se vio en peligro, pero entonces Mika tuvo la brillante idea de traerte y dejarte usar nuestra magia, un corazón bueno y puro, el cual a pesar de haber vivido situaciones muy difíciles, nunca se contaminó realmente, el amor siempre dominó tus pasos y decisiones, y supe que serias tu quien iba a derrotar el mal, solo un corazón puro y lleno de amor podría vencer a la putrefacción del odio. -Creo que esa pequeña gatita y tú me tienen en un concepto demasiado alto.- Me reí ligeramente pensando en que yo misma podía ser mala, rencorosa y vengativa. -Mika te ha estado observando por mucho tiempo y te ha elegido a ti como su compañera y protegida, precisamente por todo lo bueno que ha visto en ti, eres casi una humana cariño, es normal sentir malos sentimientos, pero jamás te dejaste dominar por ellos, nunca hiciste daño a otro solo por verlo sufrir, yo si, he hecho cosas de las que no me enorgullezco, y te necesitaba a ti, mi último familiar con vida para traer de vuelta el amor a mi corazón. Besó mi frente mientras me abrazaba una vez más, para finalmente tomar mis manos y observarme con seriedad en la mirada. -Nuestro tiempo casi se termina, esta amaneciendo y no quiero quitarte ni un segundo al lado del príncipe William, recuerda mis palabras cariño, el mal se acerca y deberás tomar una decisión nada sencilla, pero recuerda que apoyaré tu decisión y usaremos toda la magia en nuestro poder para hacerlo realidad, cuento contigo para lograr derrotar finalmente al mal que habita en este mundo y que siempre podrás volver a contactarme por medio de tus sueños, llevas más de dos años haciéndolo, por eso la historia vino a ti y de ahí logre alimentar mi magia por todo este tiempo, así que ten más fe en ti misma y en aquello que escribes, la magia siempre vivirá en ti y siempre serás mi amada hermana Hanna, siempre te he amado y siempre te amaré.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD