Capítulo 32. Un nuevo despertar.

1754 Words
Me senté de golpe sobre la cama en cuanto el sueño terminó, las palabras de Morgana rondaban mi cabeza, casi como un zumbido que me hipnotizaba, traté de calmar mi respiración poniendo mi mano sobre el pecho mientras observaba al guapo hombre que dormía semidesnudo a mi lado, su tranquilo rostro me hizo sentir tan feliz y triste al mismo tiempo que me sentí saturada por un segundo, pronto Mika subió a la cama y me observo atentamente mientras se sentaba sobre las cobijas. -¿Así que por fin pudo juntar el poder de hablar contigo, eh?- Hablo mientras ronroneaba suavemente. -¿Porque no me dijiste nada de esto antes?- Susurre tratando de evitar que Will se despertará. -Ese no era mi secreto para revelar, era algo que ella quería y debía decirte, por lo que respete eso, pero ahora ya lo sabes, ¿que harás?- Me observo curiosa mientras movía su cabecita hacia un lado. -No lo sé, solo espero que cuando el momento llegue, sea capaz de tomar la decisión correcta.- Suspiré cansada dejándome caer en la cama una vez más. Pronto sentí como la pequeña gatita caminaba sobre mi y se dejaba caer en una de sus cómicas posiciones sobre mi, ronroneando tan fuerte como podía, haciéndome sentir cómoda y tranquila, hasta que poco a poco el sueño me fue ganando una vez más. ******** Mucho había escuchado, algo había leído, y más me había imaginado, pero nunca nada le hizo verdadera justicia; la sensación más hermosa del mundo era definitivamente, despertar para ver los ojos del ser amado justo frente a ti a primera hora de la mañana, no sabía cuanto tiempo había pasado, pero todo el miedo, cansancio y frustración, desaparecieron cuando observé esos claros y hermosos ojos viéndome fijamente. -Buenos días amada esposa mía.- Sonriendo como una loca me lancé a sus brazos, soltando un fuerte gritito de emoción. -Sin importar lo que pase mañana, todo ha valido la pena solo por escucharte llamarme así.- Emocionada bese sus labios mientras me aferraba a él como un koala. -Estaremos juntos, siempre buscaremos la forma de estar juntos amor mío.- Quería llorar, gritar, abrazarlo con más fuerza y sentí como el calor en mi cuerpo subía rápidamente al sentir su piel desnuda contra la mía, así que tomando la iniciativa, lo empujé contra la cama haciéndolo reír y me subí en el, dejando que todo en mi interior desapareciera y solo quedáramos el y yo, amándonos, hasta el final de los días. Habían pasado algunas horas más hasta que finalmente el hambre le había ganado a nuestra l*****a, haciéndonos levantar de la cama casi a la fuerza, sin demasiadas ganas de hacerlo, por lo que nos arreglamos y salimos de nuestra habitación, el castillo entero había tenido el detalle de dejarnos tranquilos en nuestro primer día de matrimonio, vaciando el área en que nos encontrábamos y dejándonos dormir hasta tarde, pero el alivio fue inmenso para mi cuando bajamos y un sustancioso desayuno/comida, nos estaba esperando. -Altezas.- Nos saludo mi amiga Sarahí mientras nos hacía una profunda reverencia. -Buenos días My Lady.- La salude con una inclinación de cabeza mientras observaba como se levantaba como un resorte con los ojos bien abiertos, haciéndonos sonreír a Willy a mi al mismo tiempo. -Eres mi dama de compañía y confidente Sarahí, ahora eres parte de la corte. Sus lágrimas me preocuparon por un segundo, pero la brillante sonrisa que pronto apareció en su cara me dijo todo lo que debía saber, se deshizo en agradecimientos y felicidad mientras nos acompañaba hasta el comedor. -Altezas, una vez más, muchas gracias por la oportunidad, de verdad y de corazón se los agradezco, estoy segura que mis padres brillarán de la felicidad cuando lo sepan.- Nos dedico una última sonrisa agradecida antes de dar un paso atrás. -Ahora los dejare para su primer desayuno como matrimonio, si me disculpan. La observé alejarse feliz, casi dando pequeños brincos al salir, sabía que había hecho lo correcto, el mundo estaba repleto de gente falsa y era bueno mantener cerca a aquellos que eran sinceros en sus corazones. Disfrute el ambiente relajado y feliz mientras desayunábamos, nos quedamos varias horas sentados solo platicando de todo y nada, me pregunto un par de veces acerca del lugar de donde yo venía, trataba de contestarle sin entrar demasiado en detalle al pensar que pronto quizá tendría que volver y dejarlo aquí, como notaba mi tristeza, pronto cambiaba de tema, cosa que agradecí y me entretenía platicándole de cómo Mika me había asustado el primer día y mil cosas más. Para cuando nos levantamos de la mesa ya eran las primeras horas de la tarde, por lo que Will decidió que le gustaría llevarme por aquellas partes del castillo y sus alrededores que eran hermoso, invitándome a pasear por los jardines. -Este jardín lo plantó mi madre al poco tiempo de llegar a este reino,- comenzó a contarme, -hizo traer tierra de su hogar para ver si de esa forma lograba hacer que las flores crecieran, por desgracia fueron muy pocas las que sobrevivían unos pocos días, siempre me hablo de los hermosos jardines que habían en su tierra natal y lo mucho que los extrañaba, una verdadera pena que nunca pudo ver su arduo trabajo salir adelante.- Podía notar la nostalgia y tristeza en su voz, sabía que me estaba abriendo su corazón en estos momentos. -Ahora el jardín es precioso, lamento que no creciera así antes, pero… ¿cómo hicieron para que algunas de sus plantas sobrevivieran? Se que estas plantas no pertenecen a mi bosque.- Dije mientras acariciaba una hermosa rosa de un color tan blanco que parecía hecha de nieve. -Eso fue gracias a Alison, ella me encontró un día llorando entre las plantas y me abrazo, preocupada por lo que me ocurría, le mencioné que extrañaba a mi madre y lo mucho que ella quiso que ese fuera un hermoso jardín por el cual poder pasear conmigo y lo siguiente que supe fue que ella mandó a construir un invernadero con el fin de fortalecer las plantas y lograr que se dieran en una tierra estéril. -Traté de llevar esa idea al rey para que pudiéramos tener cultivos propios que sustentarán a nuestro pueblo, fue muy triste cuando esté la rechazo. La voz de la bella mujer llegó hasta nosotros haciéndonos voltear de inmediato, para encontrarnos con ella vestida de jardinera, tijera en mano y con tierra manchando las rodillas de su vestido, a su lado la pequeña Shaira, en la misma situación. -Buenas tardes reina madre.- Dije antes de comenzar con una reverencia que ella se adelantó a detener poniendo su mano sobre mi hombro. -Por favor querida, llámame solo mamá, ese sería un honor para mi.- Su sonrisa abierta y afectuosa me hizo sonreír. -De acuerdo mamá, gracias.- Apretó mi mano afectuosamente y se acerco a saludar a William dando un beso en su mejilla. -¿Eso significa que tengo una hermana ahora?- Pregunto la joven adolescente haciéndonos reír a todos. -Por supuesto cariño,- sonreí con afecto -me alegraría mucho poder ser parte de su familia. -Ya lo eres, eres parte base de esta familia y la mujer de mi vida.- William entrelazó sus dedos con los míos y me acerco para poder besar mis labios. -Es hermoso poder ver el amor joven.- Me sonroje al ver la mirada ilusionada de las dos mujeres frente a nosotros, pero traté de ignorar la extraña sensación. -¿Porque no nos sentamos niños?- Pregunto Alison antes de guiarnos a un pequeño kiosko con mullidos cojines, el blanco kiosko y los coloridos cojines que adornaban los sillones lo hacían parecer sacado de un cuento de hadas, tratando de guardar hasta el último detalle me puse cómoda en el lugar. -¿Mamá, nos estabas contando que tu idea fue rechazada, porque pasó eso? Eso pudo haber salvado muchas vidas y fortalecer el reino muchísimo, quitándole una de las peores debilidades que la maldición les trajo.- Pregunte curiosa mientras nos acomodabamos y Alison le pedía a una doncella que nos trajera un juego de té para los cuatro. -Eso fue, según mi fallecido marido, porque los pueblos vecinos le daban mucho dinero al reino por poder contratar a nuestros aldeanos a bajos sueldos, prácticamente los estaba vendiendo como esclavos.- Suspiro con pesar mientras servía el té para todos. -Ese hombre era malo y hacía lo que creyera correcto solo para si mismo, ahí fue cuando perdí la esperanza en él, aunque nunca imaginé que llegaría tan lejos. -Ya veo.- Dije con tristeza. -Al menos logro hacer que el jardín que pertenecía a la madre de Will sobreviviera y llegara a ser el bello lugar del que ahora disfrutamos.- Mencioné tratando de cambiar el tema por algo más alegre. -No hay nada que yo no hubiese y haría por ese niño de los ojos bellos, desde el primer día lo sentí como mi propio hijo y quise protegerlo del mal que lo rodeaba, así que hacer florecer el amor de su madre, era una forma de demostrarle que contaría conmigo, creo que ha funcionado, desde ese día pudo lidiar con su luto y seguir adelante. -Eso es algo hermoso.- Sonreí al observar charlar a la familia, me alegraba que mi amado al menos tuviera el apoyo de una buena persona en su vida, cerrando los ojos deje que la magia fluyera por mi cuerpo y poco a poco llene todo de un brillo dorado, instando a las plantas a enraizarse y crecer más fuertes y bellas, para cuando abrí los ojos, pequeñas ramas de una enredadera de rosal subía por los postes del kiosko decorando todo a nuestro alrededor con bellas rosas blancas, perfeccionando el toque místico del lugar. -Eso fue impresionante.- Dijo asombrada la joven hermana, expresando las palabras que estaban en los rostros de todos los espectadores. -Este es mi regalo por ustedes y por su apoyo, nunca más esta tierra será infértil, si importar nada, protegeré esta tierra y a todos los que la habitan, siempre y cuando la respeten y cuiden, la tierra les dará todo aquello que necesiten. Will besó mi frente, agradeciendo mi gesto, la reina madre y la joven adolescente lucian felices y emocionadas, hablando de todo aquello que ahora se podría cosechar, de lo felices que estarían todos de poder ayudar al pueblo a fortalecerse y crecer, la feliz escena no logro quitarme la sensación de que había hecho algo grande, algo que al final, decidiría mi destino.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD