Enfrentamiento en la Oscuridad El hotel en Ginza era un edificio de lujo, discreto y apartado del bullicio de la ciudad. Su fachada de cristal reflejaba las luces de Tokio, dándole un aire sofisticado, pero Helena y Sebastián no estaban allí para admirar la arquitectura. Estaban cazando. —Dos guardias en la entrada, —susurró David a través del auricular—. Ricardo está en la suite del último piso. Parece que está esperando a alguien. Helena ajustó su chaqueta de cuero n***o mientras su mirada se afilaba. —Entonces, no lo haremos esperar. Sebastián deslizó su mano por la espalda, asegurándose de que su pistola estuviera bien colocada. —Vamos a hacer esto rápido y sin testigos. Avanzaron con seguridad hacia la entrada del hotel. Los guardias cruzaron miradas, pero antes de que pudieran

