La Gira, la Sombra de Marina y el Calvario de Víctor La gira seguía su curso, pero Lucas Calderón ya no brillaba como antes. Cada ciudad, cada presentación, cada aplauso… se sentían vacíos. En Ecuador en la ciudad de Quito lleno un estadio de Fútbol, lo habían recibido con cariño y respeto, pero ya no era lo mismo. No importaba cuántos fans corearan su nombre, no importaba cuántos flashes lo cegaran en cada evento. Lucas estaba apagado. Víctor lo veía, lo sentía. Lo conocía demasiado bien para engañarse. Lucas Calderón no era más que un fantasma en el escenario. La única vez que recuperaba un poco de vida, que su mirada se encendía siquiera por un instante, era cuando cantaba esa canción. La canción que le compuso a Ella. El problema era que no debía hacerlo. Ortega lo había dej

