Capítulo 2. ¿Esta es mi casa?

1588 Words
Unos días después Lía fue dada de alta, aunque que estaba empezando a asimilar su situación, al llegar a su casa y encontrarse con su habitación y sus cosas, todo volvió a dar vueltas en su cabeza y a enmarañar su corazón; sus padres la recogieron ese día en el hospital, llevaba diez días allí por lo que tenía varias maletas que sacar, cuando se subió en la silla de ruedas la invadió una sensación de añoranza de pensar que volvería a casa, un enfermero la llevó hasta el auto que esperaba afuera, era un auto de una familia de clase media, ella lo sabía y aunque pensaba que no era materialista cuando lo vio sintió cierta decepción, ella creía que su auto era mejor, casi se dio una bofetada cuando ese pensamiento pasó por su cabeza; al llegar a la casa fue lo mismo, era una linda casa, tenía algunos detalles y decoraciones que ella consideraba de mal gusto, estos sentimientos y sensaciones confundieron mucho a Lía, era su casa, había vivido toda su vida en ella, como era posible que después de perder la memoria le pareciera tan... ni siquiera tenía una palabra para calificar lo que sentía; trató de tranquilizarse y fue a su habitación, pero nada mejoró. Su habitación era rosada... rosada, como es posible si ella odiaba ese color, no necesitaba tener memoria para sentir ese odio con toda las fibras de su ser, ella no sabía que había pasado para que odiara tanto ese color, pero al igual que el olor a desinfectante en el hospital el odio era algo que se le salía de las manos; ella entró a esa caverna rosada y miro con la boca abierta para todos lados, ella abrió la boca y dio un giro de 360 °, había por lo menos Cincuenta posters del príncipe Joseph II, algunos tenían besos sobre su boca, "iuk " fue lo único que pensó Lía haciendo una mueca de asco, ella sabía quien era el príncipe, había leído en los documento de su móvil, había visto fotos suyas, en lo poco que había leído lo había admirado, era un hombre único, integro, dedicado a su nación y a su familia; Pero lo único que le inspiraba era un sentimiento fraternal, pensar en besar aunque sea su poster era asqueroso. - Hija voy a preparar la cena, quédate y descansa un rato, familiarizarte con la habitación y yo te aviso cuando esté listo.- su madre había entrado detrás de ella pero no la había visto, ella asintió estaba desconcertada y se le notaba. - Bueno madre, voy a descansar- luego tomó un Laptop rosado que estaba sobre el escritorio, lo abrió y se sentó frente a el, su madre salió y cerró la puerta. El Laptop tenía contraseña, probó varias opciones, su fecha de nacimiento, el nombre de sus padres, el nombre de la gata que supuestamente era suya pero no había venido a saludarla, pensó en la fecha de nacimiento del Príncipe Joseph, no sabía como conocía este dato pero cuando lo digitó funcionó, probó en su móvil y también funcionó, al parecer estaba muy enamorada del Príncipe, eso la hizo estremecer. Lo que fue muy extraño fue encontrar su Laptop formateado, buscó algo pero no encontró absolutamente nada, no había fotos o documentos, incluso las aplicaciones de r************* no estaban, apagó el laptop y empezó a buscar en sus cajones, ella quería conocerse, quería saber porqué le parecía una completa desconocida, sacó todos los documentos que encontró y los puso sobre su escritorio, Pensaba revisarlos bien y para eso necesitaba tiempo, las fotos, algunos pendrive que encontró también los dejó allí y lo primero que hizo fue cambiar las sábanas y colchas de su cama, el color rosado en realidad lo hacía sentir muy mal. Después de cambiar las sabanas aún no se sentía cómoda así que decidió quitar la gran mayoría de poster del príncipe, se sentía como si su hermano mayor la estuviera observando todo el tiempo, dejó sólo dos y eso porque en uno tenía unos lentes oscuros y en el otro se encontraba mirando al cielo, Pensó que tenía que conseguir algo que poner en las paredes Para tapar los huecos que quedaron; después de terminar se sentó en su escritorio y revisó los documentos que encontró, no era gran cosa, diplomas escolares, certificaciones, algunos trabajos de la universidad que al leerlos le parecieron mediocres, algunos álbumes de fotografías, revisó las pen drive y tampoco encontró nada que pudiera explicarle por que se sentía como si no fuera ella. Durante la comida se encontró por Primera vez con su hermano, durante su estadía en el hospital no había ido a verla ni una vez, a ella no le importó y ahora que lo veía menos le importaba, se veía que era un bueno para nada, su pinta era de pandillero y su forma de hablar dejaba mucho que desear. - Hermanita, me alegra mucho tenerte de vuelta, nos preocupaste, aunque ya le había tomado medidos a tu habitación para mudarme cuando por fin pasaras a mejor vida. - dijo esto y sonrió de manera inocente. - ¡¡¡ BRANDON!!!, que dices- Gritó su madre. - Es sólo una broma, la verdad es aburrido no tener a quien molestar- Ella no le dijo nada la su hermano, no quería discutir sin ningún sentido - ¿No dices nada?, de verdad que estas extraña, de verdad que si no dices nada también es muy aburrido- Lía se dirigió a sus padres y de manera respetuosa preguntó. - Padres, ¿ cuando puedo volver a la universidad ? - Ellos se miraron sin saber que responder - Pienso que la mejor forma para recuperarme pronto es volver cuanto antes a hacer mi vida normal – - Hija, no estoy segura sea buena idea, apenas saliste del hospital- dijo Maggie. - Por favor madre- - Bueno, que tal si llamamos a Shely y a Lory para que ellas te acompañan – Lía frunció el ceño. - Shely, Lory ¿Quienes son ellas?- - Por Dios, verdad que no las recuerdas, ellas son tus mejores amigas, estudiaste con ellos casi toda la secundaria y ahora en la universidad, las voy a llamar para que vengan mañana y entre todos decidimos cuando vuelves – - Muy bien - así terminaron de cenar y Lía esperó encontrarse con Sus mejores amigas, por suerte el día siguiente era sábado, ella esperaba poder ir desde el siguiente lunes a la universidad. Después de la cena Lía volvió a su habitación, navegó un rato en las r************* buscando información de las dos chicas que su mamá le había dicho que eran sus mejores amigas, quería saber si al ver fotos de ellas recordaba algo, pero igual que su familia no eran sino dos desconocidas; la que se llamaba Shely era morera, tenía un hermoso cabello n***o rizado, además de una linda sonrisa, las fotos que tenía en su perfil eran muy parecidas a las suyas, posando en distintos sitios, comidas, presumiendo autos de último modelo que seguramente no era suyo, Lía al ver esas fotos y los estados pensó que no estaba segura de querer conocerla; el perfil de Lory era sólo más de lo mismo, sólo que Lory no era tan agraciada como Shely, su cabello estaba teñido de rojo cobrizo, era largo y un poco alborotado, era delgada pero tenía los senos prominentes, los cuales en todas sus fotos eran el centro de atención, al parecer creía que mostrarlos hacía mejor la foto, ella si posaba con varias hombres algunos con posiciones algo sugestivas, Lía soltó el móvil por un tiempo, se apretó el puente de la nariz y Pensó "solo queda conocerlas ". Al día siguiente se levantó muy temprano, cuando salió de la habitación encontró a su mamá en la cocina, llevaba puesta una diminuta pijama que dejaba expuesta el 90% de su Piel, Su cabello despeinado tenía una coleta en la parte alta de la cabeza, mientras que Lía estaba completamente vestida. - Hija, ¿qué haces vestida tan temprano? - Lía la miró extrañada - ¿No me enseñaste que antes de salir de la habitación debemos estar completamente organizadas? - Maggie la miró extrañada. - No, Seguro lo viste en alguna película, hablé con tus amigas, vienen después del desayuno, ¿vas a comer? - Lía asintió y se sentó a la mesa. - Madre, -Maggie la miró esperando que hablara - ¿sólo tengo esas dos amigas?, es que estuve viendo sus perfiles y sus fotos y no siento como si lo fueran, son dos desconocidas- Maggie estiró su mano e intentó acariciar el cabello de Lía, pero ella retiró su cabeza y no lo permitió. - Son desconocidas por que no las recuerdas, seguro después de compartir con ellas vas a darte cuenta lo mucho que se quieren, recuerda que el médano dijo que debías tener paciencia, tu memoria va a volver tarde o temprano. - Lía asintió. - Madre, una última pregunta, ¿Subes por qué mi laptop está formateado?- Maggie se puso algo ansiosa, sin embargo trato de responder lo más tranquilo que pudo. - unos días antes de enfermarte me dijiste que al parecer tenía un virus y la llevaste al técnico - aunque no estaba segura si creer Lía no dijo nada más, no tenía mucho más que hablar con su mamá por lo que terminó su desayuno y volvió a su habitación a esperar que llegaran sus amigas.
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