✦Isa.✦
Había pasado la semana más larga de mi existencia, pasaron ya siete días desde que supe lo de Cristián y su pequeño "error" ; como él decia. Mi hermana no dijo nada como se lo pedí, estuvo al pendiente de mí, aunque me presionaba cada día preguntándo qué iba hacer, aún no sabía ni que haría, cómo quería que le dijera. Seguía llorando a cada momento, no comia mucho o más bien nada, Cristián siguio viviendo su vida feliz como si nada hubiese hecho, ya no le reclame nada, ni siquiera le dirijia la palabra, no podia con tanto cinismo ,descaro y que fuera tan infeliz sinvergüenza.
Planeaba muchas cosas en mi mente, todavía estaba todo ahí, porque nada se había salido de mi memoria, todo lo que supe de esa mujer y de Cristián me atormentaba eternamente. Sólo pensaba en vengarme, en hacer que pagaran por todo lo que me hicieron. No tenía nada más en mí que odio, sólo odio en contra de ellos, los detestaba con cada célula de mi cuerpo; sí a los dos, porque ella sabía de mi existencia y aún así siguio ahí con el miserable de Cristián, ninguno de los dos eran víctimas de nada, sabían perfecto lo que estaban haciendo.
Después de haber hecho los quehaceres de la casa , como decía él : mis "obligaciones", me arregle un poco, aunque para ser sincera me veía deplorable, había bajado mucho de peso en estos días, mis ojeras estaban más marcadas, las disimule un poco con maquillaje; aunque no era muy fanática de el, sí lo tenía para ocasiones especiales. Esta era una de esas ocasiones; iba a encarar a Cristián con su amante, me tenían que ver bien, o más o menos bien. Convencida estaba que los encontraría en la empresa, siempre estaban ahí según lo que me había dicho su empleado, así que tenía que ir. No sabía ni lo que me esperaba ,pero estaba convencida que quería verlos, aunque eso me partiría en mil pedazos , aunque mi dignidad quedara en el fango.En este punto no entendía de razones, no me juzguen.
*****
Fui a la empresa pero no entre de inmediato, me quede afuera escondida , no tenía nada claro de lo que iba hacer, mucho menos lo que vería ahí. Se instaló en mis entrañas un gran pesar, sólo de imaginar en qué vería, con que nueva estupidez me sorprendería mi querido marido.
La familia de Cristián tenía una pequeña empresa de la cuál él era el encargado, sus hermanos eran menores que él; se habían casado pero no les importaba tanto la empresa familiar, así que el papá de Cristián y él eran los únicos que se encargaban de ella. Por lo tanto, era más que obvio que el señor sabía y conocía a la amante de su hijo. Estuve esperando un largo rato, hasta que vi llegar el auto de Cristián, sentí una punzada en mi estómago instalándose un vacío enorme en mi ser, efectivamente estaba con ella, sentí que no podía enfrentar nada, me acobarde , pero verlos ahí tan felices ,viviendo su tórrido romance ,mientras yo cada día me moría del dolor, mientras que yo estaba viviendo mi muerte en vida ellos vivían como si nada hubiesen hecho...como si yo no existiera. Vi que se bajo la mujer del auto, enseguida él , la tomo del rostro acariciando su mejilla , quede muda ante tal imagen.
Me dio mucho coraje verlos ahí como si fueran una pareja no clandestina, todo mundo los veía demostrarse su amor , mientras que murmuraban tras mi espalda de lo imbécil ,estúpida e idiota que era; decidí acercarme con un nudo en la garganta y un gran pesar en mi ser.Cristián al verme ahí parada frente a ellos quedo mudo, abrió los ojos de tal modo que se le saldrían. La mujer me vio y volteo los ojos ,se dibujaba una sonrisa de placer en su rostro, viéndola de cerca no era nada bonita, y no era por el odio que le tenía;de verdad no era bonita, pero algo especial debería tener, como para que Cristián tirara a la basura nuestra relación de quince años.
- ¿Qué haces aquí Isa?.
- Sólo vine a comprobar con mis propios ojos que sigues siendo la misma basura de siempre.
- ¡¿Estas loca?!...
Me tomo del brazo y me jaloneo para adentro, la mujer esa sólo se dio la vuelta para irse, pero me solté de Cristián y alcance sus cabellos de la mujer esa.Quería que pagara por todo lo que estaba haciendo con él, pero obvio que no se dejo; me tomo igual de mis cabellos y empezamos a golpearnos, estaba ahí dejando mi poca dignidad y amor propio tirado en el suelo, no saben de lo que me arrepiento, por lo que hice en ese momento; ahora que lo recuerdo me invade la vergüenza, porque me rebaje de la manera más vil que una mujer jamás debería de hacer.
Viendo a la distancia, me da pesar recordar como deje que me ganara el coraje y me permití rebajarme a tal grado.
Ante tal escandalo que se suscitaba afuera ,varios empleados salieron y vieron un digno espectáculo ,lo peor de todo esto fue que Cristián se había ido, me había dejado ahí, cuando los empleados nos separaron lo busque con la vista,pero no estaba, no lo podía creer, estaba convencida que en verdad a él sólo le importaba esa mujer y no más. El señor Arturo corrió a esa mujer; creo que tenía un deseo guardado por hacerlo porque lo hizo con tanta rabia que parecería que era mi propio padre. Me ayudo a entrar a la empresa, justo por el almacén, era una empresa de embalaje, por lo tanto era muy grande el almacén, me dejo en la oficina de Cristián, el cual estaba como energúmeno, al salir el señor, me tomo de los brazos y me jaloneo para el rincón.
- ¡¿Se puede saber que demonios estabas haciendo aquí?!...acaso sabes la humillación que me acabas de hacer pasar - hablaba con los dientes apretados para disimular que estaba gritando - ¡Estas loca, loca!.
- ¡ SUELTAME!...¿ahora resulta que yo soy la que te humilla?, cuando los dos sabemos que todo esto es por tus estupideces, y qué, el humillado eres tú, ¡cuando andan paseándose los dos como una linda pareja feliz frente a todos los empleados, que perfectamente sabes que me conocen!, y el humillado eres tú, de verdad que eres un desgraciado hipócrita.
- ¡Callate ya, todo mundo te esta escuchando maldita loca del demonio!.
- Ah mira ,si te preocupara tanto lo que se dice de ti, no habrías traído a tu amante en primer lugar, te preocupa lo que digan de ti, qué hay de mí, ¿acaso no es esto una humillación ?.
- ¡Siempre haciendote la víctima!.
- ¡Pues perdón!, perdón por sentirme la víctima ,cuando claramente yo soy la maldita desgraciada en esta disque relación, ¡¿si tanto amas a esa mujer, porqué no te largas con ella, por qué?!.
- Si eso fuera cierto ya no estaría contigo, pero no quiero estar con ella y ya menos contigo, nunca me vas a perdonar eso esta claro.
- ¿Perdón?...estas bromeando verdad...¿ cómo quieres que perdone que me engañaste, que sigues viendo a esa mujer, cómo?.Dime que carajos estaba haciendo aquí ,si según tú, ya no mantenías ni contacto con ella.
- Sabes qué , no tengo por que darte explicaciones, mejor ve a la casa, no quiero seguir dando este espectáculo a los empleados.
- ¿Ah pero sí lo dabas cuando tu amante venía a verte?.
- ¡Ya callate!.
Cristián se acerco a mí con la mano levantada para voltearme una cachetada; lo único que pude hacer fue levantar las manos para defenderme; al final se arrepintió , me tomo del brazo sacandome de la oficina, pasamos por el almacén , me subió al auto azotando la puerta.No quería estar ahí en ese auto donde se acababa de bajar su amante, estaba su olor impregnado en todo el espacio, me baje antes de que llegara a subirse y me fui corriendo, no sabía a donde iba ,pero de algo estaba segura; no quería estar cerca de alguien tan desgraciado, en qué momento ese hombre lindo que conocí se volvió en un ser tan egoísta, tan desalmado ,no me cabía en la cabeza todo lo que había pasado, me sentía tan humillada, tan miserable y poca cosa, todo me daba vueltas en la cabeza, todas las escenas se repetían una y mil veces en mi mente; ese olor a perfume barato invadió mis fosas nasales.Corrí muy rápido, no quería saber nada de nadie, menos de él.
No tenía las cosas claras, mi cabeza daba mil vueltas, me quería ir ,desaparecer, que nunca más me viera nadie.
Llegue a un parque , me quede ahí sentada en una banca como zombie viendo pasar a la gente, unos me veían extrañados ,hasta que me di cuenta que mi blusa estaba rota y traía un golpe en la ceja izquierda, no supe cómo paso todo pero ahí caí en cuenta de que había cometido la peor de las estupideces; golpearme con esa mujer, no valía de nada, en qué podía beneficiarme algo asi; sólo para sacar mi coraje y ya, de algo estaba segura, eran tal para cual, la misma basura él y ella.