✦Isa.✦
No supe a que hora me venció el sueño...cuando reaccione estaba en la alfombra del cuarto, encima de las cobijas; que yo misma había aventado al suelo, desperte porque los rayos del sol pegaban justo en mi rostro, me lastimo ver la luz de un nuevo día, pero no por el mismo sol, si no porque era otro día donde iba a estar mal. Recordé cuando vivía con mis padres y que también me costaba despertar un nuevo día, pero ahí reconocía que mi tristeza y falta de ganas de vivir eran por algo que yo no entendía; ahora era diferente, mi falta de ganas de vivir tenía nombre y apellido, Cristián Muñoz ; ahora él era el culpable de querer morirme.
Me incorpore, me dolía todo mi cuerpo, hasta parecía que alguien me había dado una paliza la noche anterior, camine desganada para la gran ventana que tenía mi habitación, corrí las cortinas para que ya no entrara el sol.No quería ver que había pasado otro día; me recoste en la cama y me quede ahí, enrollada abrazando mis rodillas; llorando otra vez ... Cristián ,suponía ya se había ido a trabajar, un día más que no le importa lo que estuviera pasando, me preguntaba desde cuándo deje de ser importante para él; si es que algun día lo fui.
Según las fechas de las fotos que había visto, llevaba dos años con su amante, cómo era posible que no me diera cuenta, o era muy estúpida o él era el más talentoso maestro de la mentira.
Estaba maldiciendo mi existencia ,cuando escuche que sonaba el teléfono de casa, guarde silencio para escuchar el mensaje que dejaran porque no quería contestar ,no quería saber nada.Sonó incesantemente, varias veces, dejo de timbrar , pasando pocos minutos volvió a sonar más insistente; o eso percibía, igual no conteste, una vez más sonó; solo de escucharlo, me retumbaba más mi cabeza, tenía un fuerte dolor, me tape los oídos ahora escuchaba más mi llanto.
Me quede dormida una vez más llorando, no tenía noción del tiempo que llevaba ahí, haciéndome la vida miserable a cada respiro.Me levante, busque mi celular que no recordaba dónde lo había dejado, vi que tenía muchas llamadas perdidas y mensajes; todo era de él, me dio coraje que ni siquiera vi que era lo que me estaba diciendo; puras falsedades y mentiras, sentía que lo odiaba con toda mi alma, tanto o más que cuando pensaba que lo amaba.
Baje a la sala, una vez más sonó el teléfono de la casa, me acerque y vi en el identificador que era él, se me hizo un hueco en el estómago; no conteste, me quede parada como zombie solo escuchando ese sonido que lastimaba mis tímpanos, más por ese terrible dolor de cabeza que parecía que nunca se iba a ir.
Decidí ver los mensajes, en ninguno me preguntaba: cómo estaba , o algo que indicara que mínimo me tenía lástima. No, me preguntaba de unos papeles para su trabajo que ocupaba, caí en cuenta que su insistencia sólo era por algo ajeno a nuestra relación, no porque le importara cómo estaba.
Me dio una profunda tristeza que invadió cada célula de mi cuerpo, estaba declarado, yo no le importaba, no le interesaba cómo me estaba sintiendo, me dieron ganas de salir corriendo y que nunca supiera más de mí. Se instalo en mi mente la idea estúpida de pensar que si me pasaba algo , él se arrepentiría por lo que me hizo y me volvería amar... Deseos de cometer una tontería invadieron mi ser, vi las escaleras y pensaba que eso no seria muy grave, aventarme sólo haría que me fracturara algún hueso y ya, sólo me complicaría más la existencia en esa casa.
Me llamo una vez más,ahora decidí contestar; sólo para mandarlo al diablo.
- ¿ Qué quieres?- dije muy cortante.
- Bueno, Isa, oye, necesito que saques los papeles que tengo en una carpeta, justo en el cajón de mi escritorio.
No respondí nada, me dio tanto coraje escuchar su voz, esa que solo se escuchaba para decir mentiras, pensando que cada palabra que me decía eran mentiras y más mentiras, vi su escritorio; el cuál estaba debajo de las escaleras, pero no emitía ningún sonido ,nada, sólo lo escuche, no cabía en mi cabeza ,como podía ser tan frío, tan miserable, no le importaba nada de lo que yo hiciera o dejara de hacer.
- ¿Isa... Isa, estas ahí?, contesta...puedes hacer ese favor, por favor, van a pasar por ellos en un rato, es urgente que los tengas a la mano, Isa, contesta maldita sea.
- Sí...
Fue lo único que le dije y colgué la llamada, me puse a llorar como tonta después de colgar, estaba declarado; a él no le importaba lo que yo estuviera pasando, si vivía o moría para él era lo de menos; entonces sí estaba enamorado de esa mujer...
- ¡Dios!... ¿ por qué ?, me quiero morir, no es justo, esto no es justo.
Me quede ahí parada, llorando , llevaba dos días asi, sólo llorando, sin comer ,sin vivir ,sin nada...viendo la total indiferencia de mi esposo ante mi sentir. Me limpie las lagrimas e intente tranquilizarme ... estaba en las fachas, ni siquiera me había bañado... me sentí una horrible mujer, y me culpe muy dentro de mí, por la infidelidad de Cristián.
Subí a bañarme, tenía que estar medianamente presentable, quitarme todo lo que tenía a cuestas; fue peor , porque me sumergí más en mi miseria, en el baño me puse a llorar con más ganas, me desgarraba por el dolor, me quede sin aliento del dolor que me oprimía el pecho.Quede exhausta de tanto llorar; salí del baño y medio me arregle; me sentía un poquito mejor después de haber llorado tanto, me dispuse hacer mis quehaceres para distraer mi mente. Tenía en mente hablar con mis hermanas, quería contarles, que alguien escuchara lo que estaba pasando, pero descarte de inmediato esa posibilidad ya que ellas no tenían una buena relación con él, por todos los años que me nego verlas, aunque sabía muy bien que también me culpaban, y claro, yo era culpable, por dejar que él me dijera a quién ver y a quién no debería hablarle; por Dios era mi familia, pero eso a él no le importaba. Estaba sumergida en mis pensamientos ,cuando escuche el timbre, me asome a la ventana y era uno de los mensajeros de la empresa de Cristian , iba por los papeles que me había pedido. Suspire con resignación y tome los documentos; respire profundamente antes de abrir la puerta, para mantener la calma, mostrarme lo más normal, pero mi cara me delataría, mis ojos hinchados y las ojeras que tenía en ellos, me vi unos instantes al espejo que estaba a un lado de la puerta, me di lastima por ver en lo que me estaba convirtiendo en estos dos días.Decidi abrir y mostrar mi mejor cara.
- Buenas tardes señora Isa, vengo por unos...- no deje que terminara y le entregue la carpeta casi de inmediato- Ah mire, ya la tenía, sólo era eso señora, muchas gracias.
- Oiga ...- le llame cuando ya se daba la media vuelta, una idea se instalo en mí - Espere...
Don Arturo era un trabajador que tenía muchos años con la familia de Cristián; era un señor de pasados los cincuenta , era amable y me inspiraba confianza, sentía que empatizaba un poco conmigo.Si es que toda la familia conocía a la amante de Cristián, suponía que también sus empleados; que maldita mala suerte, todo mundo sabía que era una idiota por estar con un maldito mentiroso.
- Digame señora.
Se volteo nuevamente para quedar frente mío.
- Señor Arturo, ¿usted tiene hijas verdad?.
- Mmm sí señora y una nieta.- me dijo con una sonrisa , pero con duda en su mirada ,por mi pregunta- ¿ Por qué señora?.
- Usted... usted, ¿qué haría si a una de sus hijas su marido le fuera infiel?.
Me vio desconcertado, con mucho ...¿temor?, era eso lo que vi en su mirada, estaba comprobando que él sabía lo que Cristián había estado haciendo todo este tiempo.
- Bueno, claro que le diría algo a mi yerno, pero más a mi hija, sí un hombre hace algo así, y bueno yo soy hombre, pero no dejaría que lo perdonara, pero mire señora, eso depende de mi hija, aunque yo le dijera algo ,muchas veces los hijos no hacen caso.
- Tiene razón...Usted, usted ha visto a la amante de Cristián.
Se lo solté así ,sin más, directo para ver su reacción.
Me miro con los ojos desorbitados.Sabía que él la conocía, eso quiere decir que la llevaba hasta el trabajo, me dio mucha rabia.
- No señora, realmente yo no...
- No finja don Arturo, ya sé que Cristián tiene una amante, me ha estado engañando por dos años, oh bueno, eso creo, seguro tiene más tiempo, pero apenas me di cuenta.
Estoy cruzada de brazos en la puerta ,diciéndole a don Arturo todo mi drama matrimonial, me mira y agacha la mirada, es más que obvio que todo mundo lo sabia menos yo, obvio soy una pobre imbécil.
- Pues...mire señora, yo no soy nadie para juzgar a mi jefe, pero , usted es una muchachita muy linda, no se merece que le haga esto el patrón... sí la ha llevado a la empresa, nosotros no somos más que unos simples trabajadores, aunque eso sí, jamás lo hemos visto hacer algo malo en nuestros ojos, pero sabemos que ella no solo es una clienta.
Cuando escuchó eso, se me revuelve el estómago del coraje, cómo que una clienta, tengo tanto que averiguar.
- Por favor don Arturo, digame cómo se llama, cómo es, donde vive, lo sabe acaso, cuánto lleva con ella.
- Ay señora... yo, no quiero problemas, sí el señor Cristián se entera que anduve de chismoso me va matar.
- No, no se preocupe, yo no voy a decir nada, por favor, por favor digame.
Le suplico a don Arturo con lágrimas en los ojos y mis manos con suplica, se rasca la cabeza al mismo tiempo que niega .
- Mire... es algo bien complicado señora, yo... usted es jovencita, es guapa, no sé qué hace con él, si fuera mi hija, ya hubiera hecho algo para alejarla de él.
Me da tristeza lo que dice y me pongo a llorar, sé que estoy haciendo un estúpido espectáculo, estoy siendo una patética con un extraño, pero estoy desesperada, me carcome la angustia y el querer saber todo , todo lo que me han ocultado.
- Por favor don Arturo, haga esto por mí , como si yo fuera su hija; digame todo.
Me trato de tranquilizar y don Arturo traga saliva, lo veo convencido de decirme lo que tanto quiero saber.
- Bueno, mire ... esa mujer llego a la empresa hace como dos años mas o menos, pero yo digo que ya tenía algo con el joven Cristián, porque yo los vi en la oficina besándose.
Me dice todo con cierta vergüenza y temor, entiendo que quiere tener tacto al decirme todo, pero en algo así, por más tacto que se quiera tener, siempre sera algo horrible por decir.Continua contándome lo que sabe y lo escucho con lágrimas en los ojos .
- El joven Cristián ,no se dio cuenta que yo los vi... y pues, yo no soy nadie verdad, según esto ella es clienta de la empresa; se llama Ivonne , Ivonne Mendez .Es lo único que yo sé.
Ya sé un nombre , un nombre de la persona que ha sido cómplice de un infame mentiroso.
- Gracias don Arturo... - limpio mis ojos y me relajo más - Y disculpeme por favor, es que esto ...
- La entiendo, solo le puedo decir algo, usted no merece algo así, no lo merece, salga de aquí, dejelo, no se la merece ,la verdad... me voy, si no me dirá que por qué me tarde tanto.
Despido a don Arturo y entró ala casa, me da mucha rabia saber que todo mundo lo sabe, todo mundo, caigo en cuenta que soy la mujer más estúpida de toda la faz de la Tierra, me muero, me muero , cuántas veces se burlaron de mí y yo ni en cuenta, no lo podía creer, mi vida es una gran mentira .