✦Isa.✦
Le pase la ubicación a mi hermana; prometió que en la noche pasaría con Edna para verme . Me motivaba mucho saber que estaría con ellas, era una caricia para mi alma, saber que estaban ellas ahí.
Salí a buscar un trabajo, me arregle un poco, tenía tanto tiempo que no salia a ningún lado que me sentía muy extraña, los nervios me invadían exageradamente. Pero debía hacer eso ,lo tenía que hacer.
No fue tan difícil salir ,no era como lo había imaginado, me daba cuenta que mi confianza estaba desvanecida; pero debía ser valiente.
Camine, por muchas calles, sin ningún buen resultado, de pronto me dio hambre, tenía días sin probar casi nada de comida, así que era buena señal que esto me estuviera pasando.
Siquiera ya tenía ánimos para comer un poco, por un momento deje de pensar en mi patética existencia y darme lastima a mí misma, decidí que ya no sería la víctima de mi historia; así que tenía que dejar atrás todo aunque me estuviera doliendo en el alma, no es nada fácil salir de una relación de matrimonio de quince años, donde sólo era una ama de casa; entre a un McDonald's para comer , me encantaban las papas fritas de ahí, así que por eso entre.Termine de comer, y justo cuando estaba convencida que no tendría suerte y me había dado por vencida en lo de buscar trabajo; encontré una zapatería muy grande y glamurosa donde solicitaban una vendedora, sabía que tenía cero experiencia , que parecia tenía miedo y fobia social , pero no tenía más remedio; debía hacerlo, me arriesgue y entre convencida que obtendría el trabajo.Estaba una chica ,más o menos se veía de mi edad, que estaba dando ordenes a otras chicas, se veía una mujer totalmente decidida con poder ,segura de sí misma; algo que a mí me faltaba, y mucho.
- Buenas tardes...
La chica volteo a mirarme ,dio un ligero vistazo a mi persona, saludandome un poco extrañada.No tenía la finta de ser una clienta de esas elegantes que seguro compraban sus zapatos, yo creo por eso me miro así.
- Buenas tardes, en que le puedo servir...
- Eh... bueno, vengo por su anuncio de que solicitan...
- ¿Ah por el puesto de vendedora?.
-Así es...
Le regale una ligera sonrisa un poco apenada e insegura , debía trabajar con mi seguridad.
- Bueno, pasa por aquí por favor .- me indico con su mano un pequeño pasillo donde suponía estaba su oficina o algo así.- Toma asiento por favor.
- Gracias.
- Ok, ¿ traes tus documentos?...
- Eh ...sí, claro, cuáles necesita.
Dio una ligera sonrisa, me miro fijamente, sentí que los nervios se apoderaban de mí ,pero fingui tranquilidad.
- Antes que nada, la pregunta sería, ¿ tienes experiencia en ventas?.
- Mm... la verdad no, pero... necesitó mucho el trabajo, tengo ,yo, tengo unos problemitas personales, y la verdad este sería mi primer trabajo en toda mi vida...- de pronto me venció el miedo y quise retirarme - Estoy siendo muy impertinente, disculpe.
Me disponía a levantarme para salir de ahí y no dar pena, pero la chica me detuvo.
- No, no espera... toma asiento por favor.
Me indico nuevamente la silla y me senté un muy apenada.
- Gracias...
- Mira, veo potencial en ti, no tengas miedo, entiendo tu posición, pero dime una cosa...
¿tus problemas personales, afectarían tu desempeño laboral?.
- Ah no, no claro que no.
- Pues bien, sólo necesito una vendedora, lo único que debes hacer es convencer a cada cliente que entre, a llevarse todos los pares de zapatos que no necesite.
Nos reímos ante su comentario y al momento sentí que una carga enorme se caía de mis hombros.
Vimos mis documentos, me faltaban algunos pero me dio la oportunidad de traerlos en los siguientes días . Fue muy amable conmigo, así, quede contratada, tenía mi primer trabajo, donde ganaría mi dinero, donde sería útil, me lleno de confianza y seguridad, al ser tan tarde, quedamos en que comenzaría al día siguiente. Salí de ahí con aires de confianza y seguridad; sólo me faltaba ver un lugar dónde vivir, sí tenía el dinero para poder encontrar un lugar para rentar, ya tenía el empleo, todo se estaba acomodandose a mi favor; daba gracias al Universo por lo bueno que me estaba pasando.
Ya en la noche fueron mis hermanas a verme, les conté todo lo que había pasado ,las dos odiaron más a Cristián; de si no les caía nada bien, menos ahora.
- No puedo creer lo miserable que puede ser un hombre - me dijo Edna muy indignada- Es que es un sinvergüenza.
- Aparte cínico, cómo puede decir que tú fuiste la que hecho a la borda su matrimonio, si él fue el infiel, que desgraciado.
No les conté lo último que me hizo Cristián, no quería ser juzgada por nadie, al final siempre pasa eso, aunque una sea la víctima te conviertes en todo lo contrario, aparte, no quería recordar sus bajezas.
- Y ... ¿a intentado comunicarse contigo?.
- No creo que lo haga Edna... sólo me mando un mensaje para decirme que no regresara , y que el dinero que tome, me hacía más falta a mí que a él...
- ¡ Desgraciado!, es lo mínimo que te mereces por todo lo que le aguantaste,que maldito, pero te juro que si lo veo, le partiré la cara, que patán
- De sí yo jamás lo soporte, nunca me convenció su intachable personalidad , sabía, yo sabía que era un falso.
Después de platicar bastante tiempo con ellas, se retiraron; prometiendo que me ayudarían a encontrar un buen lugar donde vivir, algún buen departamento pequeño o un cuarto de azotea; lo que fuera , sólo sabía una cosa; donde quiera que estuviese, estaría bien, siempre y cuando no estuviera cerca de Cristián.
*****
Al siguiente día me presente en mi primer día de trabajo, estaba hecha un manojo de nervios, no saben lo que se siente hacer algo por primera vez, este empleo me enseñaría muchas cosas nuevas; las cuales estaba dispuesta a enfrentar, vencería mis temores , ganaría confianza en mí y lo mejor de todo disfrutaría mi vida por primera vez.
Me recibió la chica de ayer ,ella era la subgerente de la zapatería, era muy amable conmigo ,sabía que me había dado una importante oportunidad , sin saber nada de ventas; aún así ella me contrato, y no estaba más agradecida por eso, me mostró como era todo el movimiento, todo lo que tenía que hacer; que básicamente era abordar a los clientes que entraran y los convenciera de que compraran los zapatos, ¿cómo decía ella?, a sí , lo que no necesitaran , me daba gracia eso que decía.
No les voy a negar que me moría del miedo, tenía nervios al por mayor, por que no era tan buena para convencer a nadie de hacer nada; vamos en quince años nunca convencí a mi exmarido de que me amara; pero esto, lo tenía que lograr , debía ser inteligente, aunque no fuera la cosa más complicada del mundo; para mí ,era un logró sólo el hecho de estar parada ahí, para hacer mi labor de venta, las primeras horas no sabía que decir o que hacer, pero la subgerente, que por cierto se llamaba Yadira , estaba conmigo para enseñarme todo, tenía que conocer el calzado que se vendía; cuando llegaban los clientes ella me llevaba a su lado para ver cómo le hacia para vender, me generaba mucha admiración verla tan segura de sí, que sin duda, yo quería ser como ella, en todo el día no me dio tiempo de pensar en mi patética existencia y mi horrible problema que aquejaba mi vida. A la hora de la comida no salí a ningún lado, mis compañeras; que eran dos vendedoras más, se fueron a comer, yo me quede para conocer más el lugar, no era muy grande, pero a comparación de cualquier zapatería convencional ,sí tenía un tamaño exagerado ,por así decirlo. Me puse a ver mis notas que estuve haciendo durante la mañana que estuve viendo a Yadira trabajar, me incentivaba pensar que en algún momento sería tan buena como ella.
Estaba ensimismada cuando vi llegar a un perrito hermoso, un Husky siberiano cachorro, de pronto recordé que ya lo había visto antes, era el mismo que vi en el parque la vez que estaba llorando hundida en mi miseria.
- Hola pequeñin - dije agachandome a tocarle su cabeza, era tan dócil, que se dejo, - Qué haces aquí, amiguito, te perdiste acaso.
Estaba acariciando al cachorro cuando entro un chico detrás de él, era alto , de piel clara, se notaba elegante, también era guapo, se paro frente a mí , de inmediato reconocí que era el mismo joven que días anteriores había visto en el parque.
- Perdón, es que se soltó
Me mostró la cadena que traía en sus manos con una gran sonrisa en su rostro, me quede petrificada, debido a que yo no tenía confianza ni en mí, me dio muchos nervios verlo de nuevo, luego de recordar la pésima facha que tenía la vez pasada en el parque, con seguridad no me reconocería, ya que trate de arreglarme un poco este día, puesto que era mi día de trabajo.
- Eh... creo que no pueden entrar mascotas...
Dije con cierto temor, él me sonrió con cara de : no importa, el cachorro corrió directo el pasillo y Yadira lo empezó a acariciar, se dirigió a nosotros saludando al joven dueño de ese cachorro,
- Buenas tardes jefe...
Traía al cachorro cargando y me quede helada al escuchar que le decía : jefe.
Morí de vergüenza volteándolo a ver impactada , porque nunca me lo imagine, bueno una que se va imaginar esas cosas, simplemente ni relevancia tienen.
El joven me sonrió mientras yo sentía que me hervía la cara de vergüenza, Yadira estaba tan entretenida apapachando al perrito que nisiquiera noto mi actuar.
- Buenas tardes Yadira, cómo estas, veo que ya contraste alguien para las ventas.
- Así es jefe, ella es Isa.
- Mucho gusto Isa, soy Ivan Ocaña, el gerente de la zapatería.
- Gerente y dueño de la misma.
Interrumpió Yadira, bajando al cachorrito que estaba poniéndose un poco desesperado por estar arriba y no en el suelo corriendo como un lo quitó.
- Mucho gusto, señor.
Yadira y él sonrieron en complicidad cuando me presente y morí de vergüenza.
- Solo dime Ivan, no hay problema.
Me regalo una linda sonrisa para darme confianza ,y sí la sentí, un poquito, me reí con ellos y se desvaneció poco a poco mi inseguridad .