EL QUE NO QUISO LUCHAR FUI YO Capítulo 21. Llegué a Medellín directo al apartamento, no tenía ganas de ver a Mariana, sentía que las cosas entre nosotros no volverían a ser como antes, por más que yo trataba no podía. Empecé a entrenar duro todos los días, miraba el teléfono con ganas de hablarle o enviarle un mensaje, pero tenía que ser fuerte. Mariana se puso feliz cuando se enteró que estaba en la ciudad, me dijo que podíamos vernos todos los días y pasar tiempo como lo hacíamos antes, traté de seguir mi relación con ella, pero era tan difícil fingir algo que no sentía. Ese día quedamos de pasar la tarde juntos, le dije que la esperaba en el parque, cuando llegó me saludó con un beso que no pude responder como ella quería, me miró confundida, pero no dijo nada. —¿Amor, cómo

