EL QUE NO QUISO LUCHAR FUI YO. Capítulo 22. Empecé a bailar con Natalia y con mi tía, no era un experto en el tema, pero me defendía, siempre había dicho que para pasarla bien no se necesita licor, ni embriagarse hasta perder la razón, así también se podía pasar bueno. Nunca me había gustado, no porque fuera deportista y no podía tomarlo sino que nunca me había llamado la atención. Natalia solo se burlaba de mí ya que ella era una excelente bailarina, por lo que veía tenía muchos admiradores, desde que llegamos no habían dejado de mirarla, era la envidia de muchos. El ambiente era bueno, todos bailaban, reían, hacían bromas. Sentí el sonido de mi celular, lo busqué en mis bolsillos, miré la pantalla y era Mariana, no quise contestar lo volví a guardar. Natalia estaba bailando con

