Liger: RENACIMIENTO. —Siempre haré lo que considere necesario, para salvar a nuestro hijo. ¿Es que no he sido lo suficientemente clara? Parece que no quisieras entender mi punto de vista, Kail. Al parecer que se te olvida que soy madre. La madre de tú hijo —se removió molesta en su agarre. —No… —gruñó—. Definitivamente la respuesta es ¡no! —inclinó la cabeza, para buscar sus labios. Y devorarla en un beso dominante. Pegó su gran cuerpo contra el suyo. Ángela sintió como la caliente lengua de Kail, invadía profundamente su garganta de una manera brusca y totalmente demandante, por un momento pensó en ponérselo difícil pero sabía que eso innecesario. Al final iba a ceder a cada una de sus exigencias. Dejó que tomara de ella lo que quisiera. Que la dominara y que la sometería en

