Bartolomeo sonrió al ver la emoción de Willow ante el caballo que ganó. -¿Vas a pagar el valor del animal a Frankie? -No, él hizo una apuesta contigo y perdió, un hombre no retira su palabra, porque perdió la apuesta. Es uno de los mejores del rancho. Se llama “Trueno”. Willow se acercó con cuidado, pasando la mano por el pelaje n***o del animal, sintiendo su fuerza e imponencia. — Es hermoso, Bartolomeo… nunca he montado un caballo así antes. ¿Es rápido? — Mucho — respondió él, con los ojos fijos en los de Willow. — Pero también es fuerte y estable, perfecto para alguien que está aprendiendo. Quiero que sientas confianza al montarlo. Bartolomeo la ayudó a subir a la silla, colocando las manos firmemente en su cintura para darle apoyo. — ¿Estás cómoda? — preguntó él, observándola co

