¿Qué hacía allí? ¿No le había quedado claro que no quería verlo? Había sido una ilusa, y no me iba a pasar de nuevo. No con él al menos. La boda sería mañana, y había aguantado como campeona todas las dudas y la organización. Sí, porque Mariano habría esperado, pero después de descubrir la trampa en la que había caído, había decidido esa misma noche no esperar más de dos semanas. Me costó convencer a mi jefe, pero terminó accediendo. Adelantaría sus reuniones en Barcelona y volveríamos felices y contentos de nuestra luna de miel. Ya lo había decidido. -Buenas noches, mi amor. ¿Lista para tu boda? 'Mi amor' Era segunda vez que usaba ese término para hablarme, y me odiaba por sentir un estremecimiento en el cuerpo. Ya bastante me había martirizado viendo sus fotos en el teléfono. -¿Qué h

