Molly Desperté con la sensación de que algo había cambiado. Mis ojos se abrieron lentamente, acostumbrándose a la tenue luz que se filtraba a través de las cortinas. Entonces lo sentí: el peso de su brazo sobre mi cintura. Solo eso basto para que mi respiración se detuviera. De nuevo me encontraba durmiendo con Oliver. Fue cuando los recuerdos me golpearon como un relámpago. Vio lo peor de mí, aquella parte de la que no me sentía orgullosa. Ebria, en el suelo, peleando contra mis demonios y por respirar. Lo único que cambio en aquella escena, que ahora no estaba con mi madre o sola. No, Oliver paso a ocupar el lugar a mi lado. Los ojos marrones de mi madre fueron cambiado por unos verdes que me observaron con la misma pena. Vi pena en él y no me gusto. E hice lo único que se hacer, ev

