Oliver Abrí mis ojos para encontrarme con los suyos, si no me hubiera recordado que desordenamos toda la habitación, me importaría una mierda. Coloqué el brazo sobre mi frente y los volví a cerrar. —No, nada de eso señorito—me destapo entero—. Vamos, vamos, vamos… —Quiero dormir—me queje. —Yo también, pero viene el doc…—tiro de mi brazo. —Molly—mi voz salió seca, pero no me dejo—. Listo, listo, ya me levanté—camine de mala gana hasta la puerta—. Todavía sigues siendo insoportable. Sonreí de lado para luego salir rápido y esquivar la almohada que venía justo a mi cabeza. Solté una carcajada y ella grito que me patearía el trasero. El médico llegó a las diez en punto, después de una revisión, mis caras al ver cómo me tocaba, terminé con pastillas para la fiebre y nada más. Era un est

