Oliver Sophie era una mujer hermosa de treinta años, sus ojos miel brillaban siempre gracias a su magnífico carácter, su pelo castaño siempre se hallaba recogido y a diario traía pantalones largos y blusas de poco escote. Era muy correcta en eso de la apariencia y solo usaba vestidos los días de mucho calor. —Buenos días, señor Hamilton—sonrió—. El señor Brandon Jones lo está esperando en su oficina. —Muchas gracias, Sophie, pero solo dime Oliver—abrí la puerta y encontré mi amigo caminando de un lado para el otro en la sala. —Gracias a dios—sus ojeras eran enormes y tenía mal aspecto—. Dios, he estado esperando que alguno de ustedes llegara de una puta vez… George tuvo que irse, Harold está terminando unos códigos para el programa y ya sabes cómo se pone cuando lo hace y Matt… ¿Dónde

