Oliver Estaba en una maldita encrucijada. Primero; por el exnovio narco de mi novia. Segundo; por mi hermana y mi mejor amigo. Sí, estaba jodido, jodido hasta un punto que daba miedo y causaba desazón. Arruinado porque está en riesgo la vida de las dos mujeres que amo, pero también porque acababa de mentirle a mi mejor amigo, mi hermano. —¿Me quieres decir qué te pasa? —Seguí moviéndome de un lado al otro de la habitación como si fuera un animal enjaulado. —Le acabo de mentir. Le mentí. Yo nunca miento, no miento, Molly— la mire y se levantó para llegar a mí. —Respira y vuelve a empezar—mire sus ojos marrones y suspire. — ¿A quién le mentiste? —George—baje mis hombros derrotado—. Sé qué le paso a Em, sé dónde estaba, sé por qué lloraba, lo sé todo—levante los brazos y volví a caminar—

