Helena llegó nuevamente a su residencia, se encontraba agotada, no solo física sino mental. Después de tantos años haber deseado conocer a su padre, al fin le dieron la oportunidad de conocerlo, sin embargo se sintió algo decepcionada al saber el tipo de hombre en que se había convertido. La finca en que su padre se encontraba, era una famosa finca de un traficante, entre otros cargos. Cuando Gabriel llegó aquel día con el sobre, no solamente llevaba la carta para así padre, también llevaba un mensaje para ella. En esa carta explicaba dónde entregaría el dinero y que ahí conocería a su padre. Según lo que le había contado su abuelo, la familia Melendez no era una buena familia y ella lo acababa de confirmar, todos los empleados de su padre protegían el sitio con armas de alto calibre. C

