Dentro del sobre se encontraban los pasaportes, cédulas de identidad y el certificado de nacimiento de la pequeña. Un par de llaves que desconocían su uso, además de un título de propiedad y una carta. "Estimados señores, ahora son ciudadanos de este país, l adentro encontrarán sus nuevas identidades. De antemano pido disculpas por los nombres, sin embargo, tenía que ocupar nombres más populares" Revisaron las cédulas de identidad y Karen se puso a reír por los nombres. —Paul, por nada del mundo te llamaré de esta manera. —Ella no paraba de reír. El tomó las identidades y su rostro se puso pálido. —Que nombre más horrible, me hubiera puesto Mario o Juan, pero Federico Rocha. —Miró la identidad de Karen, su rostro se puso serio, quería reír, no obstante, sabía que eso molestaría a Kar

