Capítulo 82. Una noticia maravillosa… Casandra observó como la única posibilidad de salir del país y comenzar una nueva vida lejos se alejaba de ella. Su padre va a estar muy decepcionado de su hija. Por no saber olvidar el pasado, ella había perdido. Y ahora, solo le quedaba huir. Maia no dejaba de mirar la pantalla de su teléfono mientras estaban en la sala de espera del consultorio de Marco. Sus manos reposaban sobre su abdomen aún plano, pero en su corazón ya sentía el peso de la vida creciendo dentro de ella. -- ¿Estas nerviosa mi amor? – le preguntó su esposo tomando sus manos entre las suyas. Ella sonrió con dulzura. -- Un poco. Me muero de ganas por saber cuántos son – -- Yo también – él besó su mano cariñoso. -- Pero sean uno, dos o cinco, te aseguro que los amaré con todo

