P.O.V Melissa El sol ya ha salido hace rato, pero yo sigo cómodamente dormida. Deben ser las ocho de la mañana o quizás más. Trato de descansar lo suficiente para comenzar el día con toda la actitud, pero a mi lado hay un pequeño hombrecito que no para de besarme y saltar por toda la casa. —¡Mami, mami, mami, despiértate! ¡Mami, mami, arriba, arriba, dormilona! —Ohhh, Patrick, es muy temprano… —¡No, no, mami! Desde hace mucho salió el sol, ¡ya es de mañana! Me río y suspiro resignada. —Sí, sí, ya me levanto… Voy directo a mi baño para prepararme. Me doy una ducha rápida, cepillo mis dientes y me visto cómodamente. Al salir, Patrick me mira con una sonrisa enorme. —Bien, cariño, ya está. ¿Qué quieres desayunar? —¡Panqueques, huevos y tocineta! —Bueno, eso suena delicioso. Vamos.

