Elena corrió rápidamente hasta donde ella, puso la mano sintiendo su pulso dándose cuenta que aún estaba, agradeció en silencio mientras que la llamaba una y otra vez.
Sin embargo, ella no respondía, Elena sintió como su cuerpo salía de sí, se sentía completamente desesperada.
Elena al ver que su mamá no reaccionaba, no tuvo otra opción que salir de la casa hacia el carro de Christopher. Él tenía el teléfono en sus manos, cuándo subió la mirada la vio ella saliendo de la casa con la misma ropa que traía.
—Si no fuera porque me gusta tanto…ya me hubiera ido de acá —él dice en baja voz.
Él baja la ventanilla de su auto, pero al ver la manera en la que ella se acercaba, abrió la puerta y se bajó.
—¿Qué sucede? —Elena comenzó a temblar, camino hacia él y pone las manos sobre las suyas.
—Necesito ir al hospital, mi mamá está consciente en la casa. No sé qué le pasó.
Él miró la casa y luego la miró a ella, él la jaló de las manos llevándola dentro de la casa.
Christopher entró hasta una de las habitaciones y allá vio a la mujer tirada en el suelo. Él le tomó los signos, y al ver que aún respiraba la tomó entre sus brazos llevándola hasta el carro.
Elena estaba completamente nerviosa, se sube en la parte de atrás con su mamá mientras que le sostenía la cabeza y él arrancaba hasta uno de los hospitales.
Él les daba una mirada por el retrovisor, hace mucho no vivía una situación así, desde que era pequeño y vio como su papá sacaba a su mamá casi muerta luego de un infarto fulminante.
Christopher aceleró, intentando llegar lo más pronto posible al hospital. Mientras que Elena, acariciaba el rostro de su madre.
—¿Por que siempre ocultas lo que tienes? —ella le recrimina a su mamá— Por que siempre buscas ocultar tus dolores, tus sentimientos, tus emociones, acaso no te das cuenta que me preocupo por ti, que todo esto me duele yo te amo mucho mamá y parece que tú no quisieras lo mismo que te diera igual si yo sufro o no por ti.
—Trata de calmarte Elena, necesitas pensar con claridad, estar alerta o cualquier cosa que llegue a necesitar tu mamá. Te aseguro que ella va a estar bien. No tienes por qué pensar cosas que no son —él dice intentando hacer que ella mantenga la calma, aunque en el fondo a él le remueven los recuerdos, y hace que piense en ese día que perdió lo que más quería en el mundo, hace que piense en ese día en donde perdió lo que más deseaba.
—Cómo me voy a calmar… ella siempre me miente, siempre intenta parecer fuerte cuando la realidad es otra, siempre dice que está bien y cree que no me doy cuenta de que su enfermedad ha progresado. Ella cree que soy tonta, ella cree que no le doy cuenta que ha empeorado —Elena dice mientras las lágrimas salen rodando por sus mejillas.
—Eso es algo normal, las familias por lo general hacen eso para evitar que los demás sufran, no te sientas mal si tú estás haciendo las cosas bien —él dice haciendo que ella lo mire.
—No me importa si es algo normal, no quiero que siga siendo así. Qué hubiera pasado si yo no hubiera llegado a tiempo, posiblemente ella estaría muerta y yo estaría sintiéndome completamente culpable.
—Eso no es así, ya deja de pensar en eso.
Elena se quedó en silencio, cuidando a su mamá. Al llegar al hospital, su mamá fue conducía dentro de mi habitación mientras que ellos esperaban afuera que les dijeran algo.
Elena se sentó recostándose sobre una pared abrazando con sus manos su cuerpo. Christopher se hizo a un lado, no podía creer que podía tener en común tanto con esa mujer.
Un par de horas más tarde, Elena se levanta cuando el médico sale y le dice que su mamá ha tenido una crisis, pero que un par de días en el hospital la harán mejorar. Ella agradece pero queda con un cierto grado de preocupación, no puede mentir diciendo que todo está bien porque en realidad no lo está.
Ella salió de su burbuja cuando se dio cuenta que él todavía estaba allí. Elena se acercó a él y con una sonrisa tímida simplemente agradeció.
—Gracias, Gracias por haberme traído y por haber estado ahí para mí a pesar de lo poco que nos conocemos y de la forma en la que me he comportado, gracias —Él despega la mirada de su teléfono
—No fue nada, en realidad hice lo que cualquiera hubiese hecho.
—Pero es que usted no es cualquiera, usted es mi jefe, mi profesor y el hombre que…
—Soy una persona como cualquiera Elena y eso no lo has entendido
—Perdió su noche estando aquí conmigo —ella pronuncia con nerviosismo.
—En realidad no perdí mi noche, siento que la invertir de otra manera y no quiero que hagas ese tipo de comentarios
—Pero es que usted quería otra cosa.
—Sí en realidad quería otra cosa, pero no soy un monstruo; está claro tu mamá estará bien. —Ella asiente con su cabeza-
—Sí estará bien, debemos dejarla un par de días aquí como siempre y seguramente cuando despierte dirá que se tomará unos días para que la atiendas mejor de lo que alguien podría atenderla en la casa y simplemente ocultaría sus enfermedades.
—Deja de verle el lado negativo a eso, las personas no siempre afrontamos las cosas de la misma manera.
—Quisiera tener fuerza, quisiera tener poder para evitar que esto suceda.
Él la atrajo hacia ella y la acogió con sus brazos Elena simplemente se dejó abrazar sintiendo cierta la calidez en su cuerpo. Se quedaron así unos cuantos segundos. Pero ella se desprendió rápidamente de su agarre y lo miró.
—Le pagaré esto se lo aseguro, le pagaré esto —ella dice haciendo que él suelte una gran carcajada.
—Deberías pagarme de una vez entonces ¿qué te parece si comemos algo? seguramente tienes un poco de hambre porque yo tengo mucho —ella movió su cabeza una vez más asintiendo.
Ambos salen hasta el carro de él y él maneja hasta un restaurante bastante cómodo.
Al llegar allí se ubican y ella se levanta un poco para ir al baño. Allí se echa agua en el rostro, su día no fue lo que esperaba y no puede dejar de pensar que toda su vida es un completo caos.
Ella limpió su rostro y trata de verse lo mejor presentable posible al salir un sonido en la mesa de al lado llama su atención, ella se acerca un poco y ve a Patrick charlando con una chica lo suficientemente cerca. Elena cruza sus brazos cuando se da cuenta que él le da un ligero beso en los labios.
¿De qué se trata esto estaba jugando de esta manera con ella?
Elena tapa su boca evitando emitir algún sonido y se dirige hasta la mesa con Christopher.
—¿Nos podemos ir? —él sube la mirada
—¿Sucedió algo?
¿Qué le iba a decir, que su mejor amigo y crush de toda la vida simplemente jugó con ella o que Elena se ilusionó tan fácil con unas cuantas palabras y un simple beso, que creyó que iba a estar toda la vida con él cuando en realidad simplemente fue algo del momento?
Eso de guardarse para el primer amor simplemente era una ideología de la que ella ya no quería ser parte.
—Acepto su propuesta —ella dice tomando por sorpresa él levanta sus cejas y ahora por completo sus ojos.
—¿Aceptas mi propuesta? —él pregunta repitiendo lo mismo que ella acababa de decir.
—Si, acepto ir a ese lugar y aceptó ser parte de lo que usted me propuso. Acepto tener ese tipo de “relación” que usted me ofreció.