NARRA DRINA: Llegamos al aeropuerto y nos subimos a una avioneta con rumbo a algún lugar paradisiaco, del cual no tengo ni idea de que será. Estoy cansada, el día fue largo y sobre todo la noche anterior. Cuando menos me lo espero estoy dormida. Me despiertan los besos de mi esposo con susurros para que me levante. Poco a poco abro mis ojos y me encuentro en una habitación, no sé cómo llegue hasta aquí, pero estoy segura que mi marido tuvo que ver con eso. Me levanto y miro a mi alrededor, la habitación es espaciosa como también la cama. Desde el enorme ventanal puedo ver una frondosa capa verde de vegetación. Miro que Tandred se dirige a un lado de la habitación y escucho el agua correr, supongo que se trata del baño. Me levanto y voy hacia donde fue el para encontrarlo llenando

