NARRA TANDRED: Estamos de camino a Nueva York, estoy agotado, cansado, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Drina me hizo suplicarle perdón todo el resto del fin de semana entre sus piernas. Vale rescatar, que tener a mi hermana que apoyaba su manera de hacer para que ella me perdone, tener la niñera con nosotros nos facilitó la tarea. En resumen, tuvimos tanto sexo, de formas, maneras y colores diferentes que parezco un niño con la felicidad que cargo. Ella ahora duerme en la hitación del jet y mi hijo está conmigo mirando dibujos en mi portátil. Mara y Nicolás están en frente mío, parece que esos dos se llevan re bien. Mi esposa me conto que estuvieron un año separados a causa de las infidelidades de él, pero por lo visto eso quedo en el pasado y la brecha que los separaba junto co

