NARRA DRINA: Me despierto y no se parte de mi cuerpo no me duele. Tanteo a mi alrededor y me encuentro sola en la gran cama de la habitación del departamento de mi esposo. De fondo se escucha los murmullos de él, junto con mi hijo. Me levanto y me dirijo al baño, al verme al espejo casi pego un grito del susto. Mi cabello parece una pajarera, pero cuando recorro mi cuerpo veo marcas de mordidas y algunos morados de los chupetones que me ha dejado, espero haber dejado algo parecido en él. —Te ves hermosa —escucho que murmuran en mi espalda. —Parezco la loca que se escapó de un loquero —digo mirándolo desde el espejo del lavado. —La loca con el trasero más sexi que he visto en mi vida —lo escucho decir y acompaña sus palabras con un apretón a mis nalgas. —Me duele todo —digo,

