Bastian estaba furioso, ahora comprendía por que el espíritu de Elie era tan débil, sus padres la habían humillado y menospreciado siempre. Drako y James se fueron, no sin antes lanzar una última amenaza a Bastian. —Has cometido un gran error Lamprou, te aseguro que vas a pagar por esto de una u otra forma. James no dejaba de ver con odio al hombre que le había robado a su prometida y futura esposa, tenía sed de venganza ahora mismo, pero sabía que no era el momento, ya tendría después la oportunidad de hacerlo pagar, tenía los medios y dedicaría su vida a buscar destruir su nombre. Pero Bastian no era un chico ingenuo, él sabía que esos dos no iban a quedarse con los brazos cruzados, pero no iba a permitir que nadie se acercara a su esposa, ahora Elie era su prioridad, ni James mucho

