Samantha Landers Con el pasar de los meses, mis padres conocieron a Laura y quedaron totalmente encantados con ella, pero por otro lado, Camila estaba más que molesta conmigo. Les omití a mis padres el inicio de mi homosexualidad, más por protegerla a ella que por cualquier otra cosa; no lo vio así. Se molestó tanto que se hizo novia de un chico del instituto, el capitán del equipo de fútbol, no podía ser menos que eso. Conforme los días iban pasando, las cosas se ponían más tensas entre nosotras. Cada manifestación de afecto entre Laura y yo, era rápidamente imitada por Camila y eso era algo que me hacía enfurecer. No sabría decir si eran celos, pero lo cierto es que me daban unas ganas enormes de propinarle una bofetada. - ¿En qué piensas, amor? –preguntó Lau sacándome de mis pen

