El Comienzo
Hace exactamente 3 años mi vida no era la misma que estoy viviendo. Antes era como cualquiera, un ladrillo más en la pared por así decirlo. Pero fue el 8 de Febrero de 2012 que decidí dar un paso en grande y afrontar todos los miedos que se apoderaban de mi ser que me impedían lograr mis sueños.
Eran las 2 de la tarde y yo estaba llegando nuevamente tarde a ayudar a mi abuelo en su tienda de surf "Ocean Waves", a tan solo unos centímetros de la playa, por haberme tirado a dormir después del almuerzo.
-Nunca más vuelvo a dormir si tengo planes después- pensé.
Estaba corriendo a gran velocidad por toda la calle principal llevándome por delante a mucha gente con la cual me disculpaba antes de seguir corriendo. Ya estaba muy agitada de tanto correr por lo cual, cuando vi que estaba a tan solo una cuadra dejé de correr para solo limitarme a caminar los más rápido posible y recobrar todo el aire que habían perdido mis pulmones.
Por fin me encontraba parada frente a la puerta del local y solo esperaba que mi abuelo no se haya dado cuenta de que todavía no me encontraba ahí. Procedí a abrir la puerta lentamente, pero olvidé que tenía una campana colgada de ella para saber cuándo llegan los clientes.
-Mierda- dije para mí.
-Steph! Otra vez tarde?! Ay, Qué voy a hacer contigo-dijo mi abuelo poniendo una mano en su cara como signo de desaprobación.
-Soy Avery, Lextter-dije mirándolo divertida a lo que él solo rió.
-Si, como tu digas mi niña- dijo dándose la vuelta y tirando su mano para adelante demostrando desinterés- Ahora ve a trabajar que para algo te pago-.
-Pero tú no me pagas!- dije chistosa y riendo, que ocasionó que mi abuelo riera a mi par.
Lo ví irse hacia la caja, ya que, es él quien se encarga de cobrarle a los clientes. Me dispuse a caminar hacia el mostrador donde se encontraba mi hermana, Steph. Cuando me vió negó con la cabeza e hizo un gesto como si estuviera apuntando a un reloj imaginario en su muñeca izquierda.
-Ya lo sé, ya lo sé- dije guardando mi bolso bajo el mostrador.
-Creo que para tu cumpleaños te voy a regalar un reloj-dijo en forma de chiste a lo que ella rió.
-Ja, Ja, que graciosa- dije con media sonrisa en mi rostro.
Me alejé un poco del mostrador y agarré unas cajas con diferentes productos nuevos que ingresaron para el local para poder acomodarlos en sus respectivos lugares. Cómo estaba aburrida no tuve mejor idea que empezar a cantar una de mis canciones favoritas "Chandelier" de Sia para hacer el trabajo más llevadero, además de que amo cantar.
Si bien no llegaba a los agudos de la maravillosa Sia pero pude modificar la canción para poder cantarla completa.
Todas las personas sienten cuando las están observando y en este momento yo me sentía observada desde detrás de unos estantes lleno de libros. Pero lo ignoré, hasta que escuche una pequeña discusión proveniente de allí
-Ya ve a preguntarle- dijo una chica en un susurro.
-No quiero, tengo vergüenza- respondió otra voz femenina- Ve tú-
-Y por qué tengo que ir yo?- respondió la primer chica.
Decidí cortar esa mini-discusión pasando del otro lado de la estantería haciéndome la que "casualmente" me topé con ellas. Cuando las vi eran dos chicas de alrededor de 12 años de edad, una era de tez morena, pelo castaño y unos ojos miel que encandilaban, mientras que la otra tenía pelo rubio, estaba bronceada y tenía ojos café.
-Hola, puedo ayudarlas en algo?-Dije haciéndome notar ante ellas.
-Uhmmm... yo... nosotras...- dijo la chica rubia.
-Hola soy Summer- dijo la chica de tez morena- Y ella es Brenda- dijo señalando a la rubia ruborizada que se encontraba a su lado y estaba levantando la mano mientras tenía la cabeza gacha.
-Un gusto, díganme que es lo que necesitan así puedo asistirlas- dije con una sonrisa en mi rostro.
-Queríamos preguntarte si haces vídeos para Vine o Youtube- dijo Bárbara, no ella era B... Brenda- Porque no pudimos resistirnos y te escuchamos cantando, lo haces de maravilla.
-Oh... gracias, supongo- dije sonriendo y totalmente ruborizada al saber que alguien que no era yo me escucho cantar- Jamás subí un vídeo a Youtube y no se que es Vine exactamente- dije tratando de ver si conocía algo que se llamara de esa forma.
-Realmente es una lástima que no lo hagas, porque tu voz es increíble- dijo Summer- Si alguna vez piensas en hacerlo súbelo a Vine, es una app de vídeos de todo tipo y su duración poca- dijo y oí que alguien la llamaba- Bueno nos tenemos que ir, perdón por las molestias eh...- No terminó la frase porque no sabía mi nombre a lo que respondí:
-Soy Avery, Avery Mc Adams-
-Adiós Avery, esperamos volver a verte- dijo Brenda yéndose detrás de su amiga.
Sus comentarios realmente me hicieron feliz y más sabiendo que les había gustado mi voz, siempre tuve un gran problema para reconocer que canto bien y me ponía muy mal lo que la gente pudiera llegar a opinar. Pero hoy era diferente, me sentía bien.
Me di la vuelta para encontrarme con mi hermana mirándome extrañada, era más que obvio que había escuchado todo.
-Y acá qué pasó?- dijo ella acercándose más, a lo que solo levanté mis manos y hombros demostrando que yo tampoco sabia que había pasado.
El resto de la tarde fue muy tranquilos, con mi hermana nos tomábamos un tiempo para sentarnos en los Puff a hablar de cualquier cosa cuando no quedaban más clientes, pero eso no paso muy seguido, ya que hoy fue un día bastante agotador, pero logramos llegar al final del día. Ya eran las 7 de la tarde a lo que el abuelo prontamente iba a venir a decir que podíamos irnos.
-Avery! Steph! Hora de cerrar- gritó desde la otra punta del local Lex- Ya pueden irse a casa, las veo mañana-
Dicho esto Steph y yo agarramos todas nuestras pertenencias y nos retiramos del local, no sin antes darle un beso al abuelo.
Caminamos hasta casa entre risas, si bien parece que nos llevamos muy bien con mi hermana, tenemos nuestras peleas. Lo bueno de ayudar al abuelo es que no está tan lejos de casa, son solo unas 10 cuadras, y el lugar es tan tranquilo que dudo que nos pase algo en el recorrido a casa.
Apenas abrimos la puerta de la casa el olor de la comida invadió nuestras fosas nasales. Decidimos ir a investigar en la cocina que era lo que producía ese olor, y nos encontramos con Nona revolviendo una olla arriba del fuego. Cuando nos vio sacó la cuchara, la dejó a un costado y tapó la olla para venir a saludarnos.
-Hola mis niñas- dijo ella dándonos un beso a cada una en el cachete.
-Hola Nona, cómo estuviste hoy?- preguntó Steph.
-Muy bien querida, y ustedes con el gruñón su abuelo?- respondió Nona con gracia en su voz.
-Hoy al menos no me retó tanto- dije chistosa- Oye qué es lo que estás preparando que huele tan bien?- Camine hasta la olla y ya estaba levantando la tapa cuando una cuchara de madera golpea mis dedos haciendo que la suelte de golpe- Auch! Nona!- reclame mientras agarraba mi mano dolorida.
-No toques mi comida con tus sucias manos- reprochó ella haciendo que Steph aumente el sonido de sus carcajadas a lo que yo solo me limité a fulminarla con la mirada mientras seguía frotando mi mano.
-Perdón- dije yendo a sentarme a una de las sillas en la mesa, mientras nona destapaba la olla y volvía a su labor de revolver.
-Algo interesante pasó hoy?- dijo Nona sin quitar los ojos de lo que estaba haciendo.
Steph negó con la cabeza y continuó viendo la televisión, mientras que yo seguía pensando, si contarle o no lo que me dijeron esas niñas en el local. No hay persona más confiable que Nona, capaz si le cuento lo sucedido puede ayudarme...
-Uhm... si- dije temerosa- Hoy unas chicas dijeron que cantaba bien y que debería publicar vídeos-
-Y tiene mucha razón mi niña- dijo Nona limpiándose las manos con su delantal.
-Concuerdo con Nona y con las otras chicas- dijo Steph dejando de mirar la televisión por dos segundos- Amo como cantas hermana. y deberías mostrárselo a mundo-
-Si, pero no estoy muy segura de hacerlo, qué tal si solo fueron amables?- dije preocupada. Malditas inseguridades, porque tienen que venir cuando menos las necesito.
-Mira, a ti te encanta cantar verdad?- dijo Nona mientras se sentaba en frente mío, a lo que yo asentí- Si es tu pasión debes seguirla sin importar los demás, siempre vas a llegar a la cima con perseverancia. Solo sigue lo que tu corazón te diga que está bien- Agradezco que Nona sea tan sabia y me de tanta seguridad para que continúe con mis sueños.
-Gracias Nona, lo haré. Steph quieres ayudarme?- dije levantándome de la silla y mi hermana me siguió lo cual significaba que si me iba a ayudar.
Salimos corriendo de la cocina a buscar todo para realizar el vídeo y cuando estábamos a mitad de la escalera escuchamos a Nona gritándonos.
-Mas les vale que terminen antes de la cena- a lo que solo reímos.
Íbamos a grabar el vídeo en mi cuarto y mientras Steph buscaba la cámara lo ordené un poco, para que no salga mi desastre de fondo.
-Ya la encontré- dijo y colocó la cámara en frente de mi cama.
Me levanté y me aseguré de que la cámara nos apuntará a ambas, toqué el botón de encendido y me acomodé al lado de Steph.
-Hola! Somos las hermanas Mc Adams, yo soy Avery, tengo 15 años - dije sonriendo.
- Y yo Steph y tengo 12 años, aunque no sé qué hago frente a la cámara si la que va a cantar es mi hermana- pobre ilusa.
-Tú también vas a cantar- mi hermana se congeló y abrió los ojos tan grandes como pudo- En esta casa las paredes son de papel y se te escucha cantar desde aquí querida hermanita, así que elige qué canción cantaremos-
-Blurred lines- dijo ella. Es su canción favorita de este mes, no se la puede sacar de la cabeza.
Empecé a cantar y luego me siguió ella, la verdad es que siempre canté sola y no sabía cómo iba a salir este experimento de cantar juntas, pero realmente me divertí y salió mejor de lo que esperaba.
Cuando terminamos de cantar me despedí delante de la cámara y la apagué.
-Qué vergüenza, cómo pudiste hacer que cantara- dijo mi hermana tapándose la cara con sus manos.
-Ni que te haya obligado tanto-dije riendo.
-Bien quiero ver el vídeo ahora- dijo sacando la cámara de su soporte y corrió nuevamente a mi lado para ver el vídeo juntas y decidir si lo íbamos a subir o no.
El audio era impecable, hasta parecía que habíamos estudiado canto por mucho tiempo, pero la realidad es que no.
Mientras Steph terminaba de ver el vídeo Busque en mi celular la app de Vine que me había dicho la niña. A penas puse la palabra en el buscador me salto un círculo verde con una letra "V" blanca en en cursiva dentro de él, por lo que sacó la conclusión de que debe ser esa app y apreté el botón de instalar.
Saqué mi computadora para pasar el vídeo de la cámara a esta, luego de dos segundos una voz interrumpió a mitad de la descarga.
-MUCHACHAS A COMER!!!- era Nona, ya había terminado de cocinar y nos estaba gritando desde la base de las escaleras.
-YA VAMOS!- Grité dejando todo arriba de mi cama para dirigirme a la mesa.
Bien, ya todo está casi hecho, falta subir el vídeo y esperar, después de la cena lo voy a subir a Youtube y Vine, pero por lo que vi voy a tener que elegir una parte ya que sus vídeos son de 7 segundos, pero sin importar más nada, yo voy a cumplir mi sueño de exhibirme al mundo con algo que me gustaba, sólo espero que a la gente le guste...