LA VERDAD.

4076 Words
Mi cabeza retumba de dolor, el sol llegaba a mis ojos y una pesadez en mi cuerpo como si hubiera cargado casi, casi un hipopótamo. Me talle un poco mis párpados para tratar de abrir mis lindos ojos, pero antes de que logrará hacerlo un manotazo fuerte estampó mi lindo cachete haciendo que terminara por despertarme completamente y diera un brinco sentándose rápidamente en la cama, me sobe con gusto de dolor. Volteando  a ver  al responsable que me dió el golpe, " KEIRA" nunca me si cuenta que tenía la mano bien pasadita. Mira con más cautela a mi alrededor y ahí estábamos todos, juntos con hermanos acostados en el sofá cama. - ¡Que rayos! - sobando de nuevo mi cara - ¿Cómo demonios llegamos todos aquí? - mirándolos muy desconcertada. De echo no era la primera ni la última regularmente, cuando salimos de fiesta y llegamos todos alcoholizados o en todo caso cansados por la universidad o el trabajo y nos juntamos; nos quedamos el el departamento de cualquiera del grupo y aunque duerma la en habitaciones separadas siempre despertamos juntos aunque no alcanzamos en la cama, dos de nosotros se quedaban el el suelo y la verdad nunca sabíamos cómo llegábamos a un solo lugar juntos. Romo una foto de los chicos y lo subí a las redes, era tan graciosa. En ese preciso momento tocaron la puerta así que me dispuse a abrir. - ¡Ya voy! - mientras camino hacia esta. - ¡Señorita BECCA! - hablo la casera del edificio- buenos días. - Buenos días señora Rockerfort - contesté en tres sueños. - Hermosa su forma de dormir - dice ella muy sarcástica mirándome de arriba a abajo. - ¡Rayos y centellas! - exclamé al verme vestida, la camisa al revés con los botones hacia atrás, al igual que los pantalones . ¡Que pena!. - Vengo por su pago del mes- me mira enojada. - Oh claro, permítame un segundo. Corrí a mi habitación y saque una caja de cartón que se encontraba  debajo de la cama, tomo el sobre que decía "Renta" y corrí de nuevo a la puerta. - Aquí tiene- extendiendo el dinero. - Bien - lo toma y empieza a contarlo- está completo - toma su pequeño block escribe una palabras y me.lo da. - gracias señorita - da media vuelta y se va. -¡A usted! - exclamé desde afuera para que me escuchará. Ente al departamento muy decidida a acostarme un rato más con los chicos, pero en cuanto me acomode la puerta volvió a ser golpeada. - ¡Maldición! - exclamé levantándome rápidamente - ¡Ya voy!. - ¡ Pecosa! - grita Lucca con todas sus fuerzas al abrirle la puerta. - ¡Lucca que demonios! - le exclamó mientras tapo mis oídos y el entra como si nada. - No me digas que es la resaca - se burla de mí y cierro la puerta. - ¿Que rayos? - exclama mientras observa con cautela a los chicos acostados juntos y frunce la cara, está enojado. - No se comía amanecimos juntos- le digo bostezando- no es la primera vez - me acerco a él - de echo perdimos la cuenta de las veces que amanecemos así. - Ustedes son muy raros - junta sus cejas y me mira con cara de confundido. - No te preocupes no hacemos lo que crees, somos una familia. - Y él - señala a Thiago. - Jajajaja, él es nuestro hermano, siempre nos cuida nunca se sobrepasaría con ninguna de nosotras - lo  observamos mientras el ronca. - Bueno hay que despertarlos - camina hacia la ventana abriendo las cortinas por completo, volteó hacia los chicos y empezó a aplaudir como loco, yo solo tome el celular y empecé a grabar - ¡Temblor! ¡Temblor!, Se cae el edificio, empezó a dar golpes en el piso con los zapatos. Fue algo muy maravilloso verlo y grabarlo; Keira volteó proporcionándole una golpiza a Thiago, mientras que  él pateó a Lea haciéndola caer al piso boca abajo y luego caer encima de ella, Keira se levantó como rayo como aún llevaba las sábanas en el cuerpo se enredo con ellas y callo de sentón. Hermano eres genial, todo a las r************* que en ese momento empezaron a reaccionar con un corazón. Luego de ayudarlos a levantar todos nos fuimos a dar una ducha, hay dos y los chicos dejaban tipos en el closet para situaciones como está, al igual que en los departamentos de los demás. Lucca nos espero y nos llevó a almorzar a un restaurante que está a un lado de la playa, una vez terminado el desayuno Lucca recibió una llamada la cual se retiró a contestar mientras yo iba a pagar, cuando me dispuse a regresar a la mesa los chicos ya venían a mi encuentro. - ¿Dónde está Lucca? - les pregunté. - Dice que nos alcanza - respondió Lea. No se me hace extraño siempre hace lo mismo, subimos a las camionetas y nos consiguieron a un parque de diversiones. - ¡No te pases! - grito Keira. - ¡No lo puedo creer! - dijo Lea. - A tu hermano le gusta divertirse en grande - dijo Thiago. - Claro que si, y esto es porque me ama - respondí. - ¡Claro que te amo pecosa! - exclama Lucca atrás de nosotros - bueno que esperan vamos - señalando la entrada. Fue algo de locos, los chicos se subieron a todos los juegos, yo no probé los de.vertigo y los de altura, puesto que no las soporto, con un día lleno de alegría para los niños ( Lea, Thiago y Keira ) llevando peluches en las manos bolsas de accesorios que compraron o ganaron en los juegos, nos retiramos al departamento de Keira ya que se encontraba más cerca que el de los otros integrantes. - ¡Gracias hermano!, te puedo llamar así verdad - exclamó Thiago. - Claro que si - respondió Lucca. - ¡Gracias por todo,.fue un día maravilloso! - dijo Lea un poco coqueta. - Fue el mejor día de todos - dijo Keira. - No hay de que agradecer - hablo Lucca sonriente mientras ellos subían al departamento. - Bueno Lucca que tengas una bonita noche y ... - me interrumpe. - ¿Podemos caminar? - pregunto Lucca. - Claro - respondí con una sonrisa. - Escogiste unos buenos amigos - me dice mientras suspira - me alegra que hayas encontrado una buena familia. - Tu estás incluida en ella - le digo mientras lo tomo del brazo. - Si - hace una pausa - y por eso mismo me entristece la razón por la que estoy aquí. - ¿De que hablas? - le pregunto confundida. - Pecosa creeme estoy tan triste por arruinar tu noche, pero es hora de que sepas la verdad - detuvo la caminata y suspiro. - Tocino no me espantes - con cara de susto. - Manzana, vine por ti - dijo serio y a la vez triste. Mis ojos se cristalizaron y las largas no se hicieron esperar. - ¿Que hice? - pregunté y tratando de tranquilizarme- no, no quiero irme, te mal tocino pero no permitiré que me vuelvan a separar de los que más amo. - Manzana escúchame - dice tomándome de los hombros - no es mi decisión, entiende. - Claro entonces es de madre verdad - reclamé. - ¡No! - bajo la cara - es... ¡Es ese maldito contrato! - grito. - ¿Contrato? - pregunté - explícate - reclamé. - Manzana, mi querida y hermano hermana - paso - tienes que casarte. Mi mente estaba aturdida, una bomba nuclear hizo que mi cabeza estallara, tantas palabras en un solo día, de la nada una lluvia llego pero mis pies estaban estancados no me podía mover, tocino me jalo con todas sus fuerzas hasta llegar a la entrada de los departamentos, me dió un beso en la mejilla y se fue. Mi mente aún seguí en pelea para poder asimilar y poder rescatar los sabrás de esta catástrofe; subí al departamento de Keira (por las escaleras claro está), entre y me dirijo al baño rápidamente, cerré con seguro trate de sacar un poco la ira pero no pude, no pude gritar ni siquiera una lágrima se asomo todo era en vano. - ¿Está todo bien? - pregunto Lea mientras tocaba la puerta. - Estamos preocupados por ti - dijo Thiago. - Querida tomate tu tiempo - esa fue Keira. Abrí la puerta ya estaban todos en pijama, Keira extendió sus brazos en dónde estaba mi pijama, la tomé, cerré la puerta me cambie rápidamente y salí de ahí; ellos ya me estaban esperando en la sala, me acerque a ellos y me abrazaron fuertemente sin preguntar nada, ni una solo palabra. - ¿Podemos dormir todos juntos? - les pregunté. - Claro que sí - respondió Keira. - Además la cama de Keira es extremadamente grande - respondió Lea. - Solo si no roncas - esa fue una indirecta de.Thiago a Lea. Empezamos a reír por es indirecta, nos fuimos a la habitación acomodandonls en la cama. Si me pregunta en porque no nos incomoda dormir con un hombre pues les diré que somos una familia, no solo amigos, nos conocemos muy bien, conocemos nuestras debilidades , el carácter de todos y las reacciones; no los quiero dejar estar incompletas no es una opción, no nos importa lo que la gente diga Sobre nuestra relación, así que no soporto el saber que los tengo que dejar. A la mañana siguiente nos despertó un ruido, si era Thiago  pues Lea lo empujó con todas sus fuerzas hasta lograr su objetivo " tirarlo de la cama", las risas no estuvieran de menos pues esto siempre pasa entre ellos dos. Nos levantamos y cada uno por uno entro a la ducha y cuando nos dispusimos a preparar el desayuno. - ¡Keira! - grito Lea - no has hecho compras, señaló la rubia. - No lo recordé - respondió la pelirroja enojada. - Vamos a desayunar algo afuera - menciono Thiago. - De acuerdo - le señale - y luego vamos de compras - mire a Keira y a Lea enseñándoles la tarjeta platinum de Lucca (no se la robe, el me la dió para pagar el desayuno del otro día). Salimos a un pequeño restaurante a unos metros del departamento, luego nos dirigimos al súper mercado, tomamos dos carritos, en uno romanos productos para Keira y el el otro yo ponía como loca productos para preparar postres,.ellos me veían como locos al llenar el carrito. Tuvimos que pedir un Uber por tanta bolsa, una vez en el edificio los chicos llevaron las bolsas adentro del elevador y subieron, yo opte por las escaleras, sacamos las cosas y una vez dentro del departamento Lea se despidió pues hoy tendría que ir a trabajar. Acomodamos los productos de Keira en el refrigerador y en la alacena una vez terminado nos pusimos a preparar los postres era algo con lo que me decestrezo y ellos aprendieron a hacerlo; Thiago amasaba la masa de las tartas, Keira hacia la mezcla de los cup cakes y los pasteles, mientras yo hacia los cheesecake y chocoflan. Realmente todo esto me hacía olvidar todo lo ocurrido anoche. Cuando terminamos nos fuimos a dormir (GRACIAS TARJETA PLATINUM DE TOCINO).     A LA MAÑANA SIGUIENTE... - ¡Dios que rico huele! - señale mientras a mi nariz llegaba el olor de café, pero mis ojos no querían abrir, mi cuerpo estaba inmóvil pero no puedo soportar , me levanté aún dormida con los ojos cerrados solo seguí el olor del café, pero por no querer abrirlos pise una patineta y está me hizo caer de espaldas, me duele la cabeza, mi espalda y no siento mi trasero. Thiago se acercó a ver cómo estaba pero la verdad él junto a Keira no pagaban de carcajearse, me ayudaron a levantarme , me.dieron una pastilla y Keira me unto ungüento. - No lo puedo creer - dijo Keira - por una vez en tu vida no puedes abrir los ojos - dice riendo. - No tengo la culpa que esa maldita patineta se atravesara en mi camino - señaló la patineta. - Bien ya acabe, vamos tienes que almorzar - señala la cocina. Almorzamos todo juntos y luego los sentamos a ver una película de terror, Thiago era el que más asustado estaba. Luego decidimos salir a caminar un rato Thiago iba enmedio, todos nos veían atónitos pues no era normal ver a un chico con dos chicas a su lado tomándolo del brazo, fue muy chistoso. Nos acercamos a un puesto de helados y compramos uno para cada quien, caminamos de regreso al departamento de  Keira de pronto una llamada entro al celular de mi amiga. - Bueno - contesto la pelirroja. - Chicas las necesito - exclamó Lea - ¡soy la única mesera, las demás se fueron! - grito. - ¿Cómo que se fueron? - pregunto Thiago. - No lo sé renunciaron - dice asustada - por favor vengan. - Vamos para allá - le dije. Subimos al departamento por los uniformes ya que Keira los tiene guardados pues ya hace tiempo trabajando en el restaurante donde está Lea pero por la universidad tuvimos que salirnos. También envolvimos los postres pues también le llegó a vender a don Víctor dueño del restaurante. Subimos todo al Uber que pidió Thiago y el conductor arranco el carro llevándonos a nuestro destino, llevamos dos horas de retraso. - ¡Oh, bambinas! - grito doña María - corran, corran, yo le ayudo a Thiago- dirigiéndose al Uber. - ¡Oh muñecas! - grito don Víctor - ¡Mis ángeles! - dándonos un abrazo a Keira y a mi - que bueno saber que cuento con tres hermosas chicas, no sé que haría sin ustedes - grito. KeirA y yo pusimos los abrigos en el perchero del closet, nos levantamos el cabello en un moño, salimos a la barra y tomamos las tabletas. El restaurante se conformaba con salón de alrededor de 15 metros cuadrados el cuál alta eran de la barra, la cocina medía unos 6 mts, en la sección de arriba solo se permitía personal, pues era el almacén y el frigorífico, hay otra escalera que daba a la terraza, es muy grande como verán así que tres meseras tendrían que dar todo o más bien el 1000% para poder complacer a todos los comensales. Mucha gente salía y entraba, familias grandes, chicas, parejas, amigos, y personas de etiqueta que venían a hacer negocios. Eran las nueve de la noche cuando entró una pareja de extranjeros, pues no se veían de acá además que hablaban inglés, lo bueno es que soy bilingüe si como escuchan hablo mi español latino, inglés e italiano. Se sentaron hasta el fondo de una mesa así que me acerque para darles el menú. - ¡Buenas noches ! - exclame- bienvenidos al ITALIANO, mi nombre es Ada ( mi primer nombre recuerdan), y hoy seré su mesera. Los observé solo por una milésima de segundo : ella parecía una super modelo sacada de la pasarela, alta con ojos azules labios gruesos bien pintados, con unos pómulos muy delicados, con una cabellera rubia tal vez con unos 27 años; él en cambio sus ojos eran tan sorprendentes de color verde olivo, muy grandes sus cejas muy remarcadas, sus labios grandes y gruesos, su cabellera negra y brillosa por lo hidratada que estaba y su piel...acaramelada, era todo un Adonis tal vez tendría unos 29 años. - Nos va a tomar la orden o nos va a seguir viendo - señaló enojada la señorita rompiendo mi burbuja. - Lo siento - respondí con nervios - ¿Que les traigo? - pregunté. - Una botella de champagn, una ensalada César- dijo con voz chillona. - A mi tráigame una pasta a la boloñesa, u a pizza mediana de champiñones - señaló en chico adonis. - En seguida, con permiso - me retire para llevar los demás pedidos. Entre a la cocina a tomar un poco de agua, cuando entre mi sorpresa fue encontrar a Thiago y Don Víctor sentados con un mandil cada uno pelando patatas, fue tan chistoso que tome una foto de la acción y la subí a las r************* . - ¡Becca, querida el pedido de la #20 ya está! - dijo María. - ¡Ya voy! - respondí saliendo. Tome el carro con el pedido y llegué hasta la mesa del Adonis poniendo toda la comida en la mesa. - Dígame señorita - paso el Adonis - ¿Cuánto le pagan? - ¡Ah! - me sorprendió - ¿Disculpe no la entiendo? - No le pagan lo suficiente para hacer su trabajo - me dice serio mientras mira la comida - se tardó más de media hora - ahora me mire con cara de querer matarme. - Disculpe, hoy estamos llenos y no hay mucho personal. - No lo vuelva a hacer - regañando me como niña después de una travesura, movió su mano un señal que me retirará. Vaya si que es un patán, no le tome importancia y seguí atendiendo a los demás comensales. Luego de media hora el patán del Adonis me llamo. - ¿Que postres tiene? - pregunto el Adonis. - Pastel de zanahoria, pastel doble chocolate, tarta de fresa, melocotón chocolate y moras; chocoflan, cheesecake de limón, zarzamora, chocolate, cajeta y galleta, ( lo sé no super emocionamos haciendo todo). - Tráigame un cheesecake de cajeta y una tarta de melocotón. - ¡Vas a engordar! - exclamó la güera oxigenada. - No importa así me vas a querer ¿O no? - dijo el Adonis. - Harás doble ejercicio - le cuestiono con su dedo la güera oxigenada. - Si lo haré - viéndola muy enojado. - Está bien enseguida se lo traigo. - respondí y me aleje. Cuando regrese con los postres la chica había levantado al baño  - Aquí están - le hablo mientras coloco los platos al frente de él. - Se ven deliciosos - dice mientras toma la cuchara para tomar un bocado de cheesecake y llevarlo a su boca - ¡Fantástico! - exclamó sonriendo como un niño chiquito. - Me alegra que el guste - señale con una sonrisa. - Nunca había probado un cheesecake con este sabor tan fantástico - dice mientras se lleva otro bocado a la boca. - Es un gusto saber que le gusta mi cheesecake- sonreí. - ¡Usted lo hizo! - exclama viéndome Darío y juntado sus cejas. - ¡Si!, es un pasatiempo - sonriendo. Sentí una electricidad por todo mi cuerpo cuando sus ojos se podrán en los míos, el no parpadeo y yo solo estaba paralizada, el soltó una risa pequeña. - Cariño ya me quiero ir- hablo la oxigenada con voz chillona y sentándose. - Con permiso que lo disfruten - les dije y me retire. Llegué a la barra con mis pies temblando, mi corazón estaba que se salía de mi pecho, trate de controlar mi respiración. Dos minutos después la güera oxigenada me hizo señas para que le llevará la cuenta, tome la tablet y finalice la cuenta le enseñe al Adonis su total, saco su tarjeta platinum que al pase por la terminar de la tablet se la di para que proporcionará su pin, le entregué la tarjeta y su nota; les agradecí y retire los platos. Una vez en la cocina tomando un poco de más agua observé una rebasa de cheesecake en la mesa al parecer es la última, así que la coloque en un solo y salí al salón pero la pareja ya se había ido, me dispuse a seguirlos y los muy ingratos ya estaban llegando a su automóvil, así que corrí al estacionamiento gritándole al Adonis y haciéndole señas, él me miró muy extrañado pues eran los últimos en el estacionamiento, corrí hacia él como loca mientras él se acercaba a zancada, al llegar frente a él trate de tomar aire para poder hablar. - Disculpe - pause - esto es para usted- dándole el domo. - ¿Para mí? - tomando el domo y abriéndolo - no se hubiera molestado - sacando un billete de su saco - tome - extendiendolo. - No, no,no - moviendo mi cabeza - es un obsequio - le señale  - ¡Vaya! - exclamó - pues gracias - sonriendo un poco. - pensé que un último de mis postres, que pueda saborear - señale con mis manos el domo  - Gracias - dijo sin siquiera quitar la mirada de mi - señorita Ada, le debo una disculpa por mi comportamiento de hace unos minutos. - Oh, no se preocupe - sonreí y moví mis manos en negación. - Que el aparece un borrón y cuenta nueva - me extiende su mano  - Bien - tomando su mano - mucho gusto mi nombre es Ada. - El gusto es mío, Louis - dice sonriendo. De pronto el hipo me invadió. - Gracias por el cheesecake - dice el él mostrando el domo. - A...a...a...usted - demonios y ahora la tartamudez. - ¡Cariño que tanto balas.con la mesera! - grito con vos chillona la oxigenada. - ¡Ya voy! - le exclamó sin voltear a verla.- espero volver a verla " Ada". - Di...digo lo...lo mismo - respondo tratando de no morder mi labio. El subió a su coche ñ, lo arranco y se perdió en la carretera; regrese al restaurante para para empezar a levantar y limpiar todo en el salón. Pedimos un Uber para que nos llevará de nuevo al departamento de Keira quien junto con Lea se quedaron dormidas, así que fue difícil despertarlas o más bien no se despertaron. Al llegar al edificio el conductor están ayudándonos a bajara Lea ya que Thiago está cargando a Keira pero por arte de magia mi hermano llegó al lado del conductor y de Lea a quien cargo para llevarla arriba, mientras acababa de pagar, una vez acomodado a esas dos peras en la cama salí al paso llo con Lucca sentandonos al nivel de las escaleras, me acomode en su hombro para esperar a que soltará los residuos de la bomba. - Se que no quieres saber nada pero...- lo interrumpí. - Si quiero - repite - solo hazlo con tacto por favor. - Bueno, hace 20 años nuestro padre pidió un préstamo a uno de sus socios Liam Williams, por la cantidad de 10 millones de dolores, los cuales pagaría uno por cada año con un interés del 25%; él solo pudo pagar la mitad pues se enfermo y la empresa ya estaba en picada. Un día llegó el señor Liam ofreciéndole un trato el cuál resolvería las cosas, donde se exponía en casar a la única hija de la familia Granada, con el hijo del señor Liam a la edad de 18 años - hizo una pausa - si aceptaba la deuda se cancelaría, si no le quitaba todos los bienes, la casa, la empresa, todo. Madre y padre no lo pensaron y aceptaron de inmediato; cuando padre murió un mes después el señor Liam regreso a la casa queriéndote llevar a la fuerza, madre y August no lo permitieron así que le pidió que respetará el trato, se enojo tanto, pidió que te educarán para que fueras una buena esposa. Cuando cumpliste 17 años madre fue a ver a Liam para decirle que te mandaría a Europa a estudiar, claro que el saco todo la rabia peor madre lo hizo comprender q era una edad ridícula y aparte no se vería bien el estatus de su hijo con una simple chiquilla sin estudios, así que acepto - respiro ondo - hace un año Lian llegó a casa decidido para llevarte i en todo caso venir por ti, yo le suplique de todas las formas le dije que el entregaría hasta el último centavo, pro lo escucho, hice de ti para que no lo hicieras pero el me amenazó con meterme a la cárcel al igual que a madre y decidió dijo que te encontraría donde quiera que te encuentres. Manzana no quiero que te hagan daño, o quiero verte sufrir - habla llorando intensamente.
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