MACARENA Hay algo gracioso cuando las cosas se te salen de las manos y no es el hecho de perder el control, si no; de no entender el que paso. Podía sentir el miedo recorriendo mi cuerpo o la ansiedad, no lo sé. Aquel contrato firmado sería uno de los mayores problemas de mí vida, me enderece y jugué con mi cabello, miré hacía Ares quien fumaba un cigarro un poco alejado de la multitud al igual que nosotros, nos encontrábamos un poco extrañados, caóticos, —Y venga la hora del diablo—, se burló Dylan, solté una risa entre dientes—, Oficialmente. Seremos la familia feliz. —Yo pensé que lo éramos desde el segundo en que comenzamos a vivir juntos—, Me reí para acomodarme el cabello—, ¿Tú no? —Lo pensé, pero las cosas con el tiempo se aclararon un poco más—, Me señaló, para mirar hacía Sam

