MACA Podría fingir que los nervios que transitaban en mi cabeza no me a llenado de nervios. Pero lo hacían y no podría mentir, miré hacía Ares quien miraba con seriedad al camino, mordí el interior de mis mejillas y miré por la ventana. Quería que habláramos de lo que habría pasado con su papá, pero no quería importunar, ni quería hacer parecer que esto no era algo que me llenaba por completo la existencia de dudas, tampoco quería hablar yo de mi mamá, pero… Sonaba a algo que me llenaba de nudos la garganta. Quería quitarlos de mí, pero… Si lo hablaba en casa era un desastre total. —Pajarito—, me llamó. Le miré alzando una de mis cejas, él soltó un suspiro—¿Qué piensas? Te estoy hablando desde hace un rato. —¿Ah? ¡No! Nada—, me apresuré a decir, mirando por la ventana—, ¿A dónde dices

