POV' JULES
Fuimos caminando al super ya que quedaba cerca. Max todavia tenía su mano entrelazada con la mia y la verdad me sentia incomoda, en un movimiento rápido me suelto y camino delante de el.
Siento como suelta un bufido detrás de mí. Pero que puedo hacer Max no me atraía en lo mas mínimo, no voy a negar que es todo un Dios griego, pero yo no tengo tiempo para tener nada con nadie ni siquiera algo ya básico como el sexo casual.
Llegamos al super y se abre la puerta automática. Antes de entrar, tome un carrito de compras. Ya dentro de la almacén nos dirigimos a los vegetales, tome toda clase de ellos, amo cocinar todo tipo de platillos con muchos vegetales, por eso se me acaba todo muy rápido.
Pasando los minutos, perdí de vista a Max, parece un niño. Solo me falta el pasillo de los lácteos, me dirijo hacia ahí dejo el carrito a un lado para tomar un paquete de leche deslactosada.
Cuando tengo la leche en la mano siento qué alguien toca mi hombro. Doy un respingo y por acto de reflejo llevo mi mano hacia mi espalda donde tengo el arma.
— Umm... Preciosa a que hora abren esa hermosas piernas — no se me hace conocida esa voz por lo que giro un poco la cabeza y me doy cuenta que solamente es un viejo verde panzón de unos 55 o 60 años.
Me quedé en silencio observándolo, en cuanto siento que baja su mano a mi trasero y lo aprieta. Giro bruscamente, saco el arma y se la coloco en la garganta.
Me mira sin poder creérselo, totalmente petrificado pasando fuertementesaliva.
— Estás hermosas piernas abren a la hora en que tire de este gatillo — le digo mirándole fijamente — Quieres que las abra "precioso"— lo ultimo lo dije con asco.
—L-lo... Siento..— sale corriendo rápidamente
Cobarde - dice voz interior - lo bueno es que no hay tantas cámaras en este pasillo y ni tampoco gente.
— ¡Jul! ¿donde estás? — oigo la voz de Max
Guardo la pistola, tomo el carrito y voy hacia donde esta él. Cuando llegó lo encuentro con los brazos llenos de todo tipo de dulces y sin más los tira dentro del carrito.
— Oye, ¿acaso piensas dejarme en quiebra? —
Me da una sonrisa tan amplia que puedo ver todos sus blanco y perfectos dientes — Tranquila, yo te pago esta compra no te preocupes hermosa —
— Estas loco si piensas que voy a dejar que pagues mis cosas — dije un poco alterada — No he dependido de nadie durante tres años y no voy a hacerlo ahora —
— Hermosa solo lo hago por que quiero, no es como si estuvieras dependiendo de mí — me sontrie
— Lo siente Maxito, me altere un poco— ¿Que tal si mejor dividimos el gasto?, es la única forma en que pueda aceptar — le hice ojitos
— Esta biennnnn, solo si te dejas invitar un café — dice sonriendo
— Está bien, trato hecho Maxito — le dije entendiendo la mano
— Un placer hacer negocios con usted señorita Stivenson — dice tomando mi mano y sin previo aviso me da un beso rápido en la mitad de mis labios. Y antes de reaccionar sale corriendo hasta las cajas
Agarro el carrito y lo persigo — IDIOTA, HOY MORIRÁS — le grito
Se hecha a reír —Yo se que te gustó hermosa —
— En tus sueños iluso — sigo corriendo tras de él entre los pasillos.
— Vamos Stivenson, que tortuga eres — suelta unas cuantas carcajadas.
Veo que se detiene en una caja, yo en cambio dejo de correr y tomo aire mientras camino hacia donde esta Max.
En cuanto llego veo que esta coqueteando con la rubia que atiende la caja. Dios este hombre nunca cambia.
Me pongo al lado de él y le pego un manotazo en la cabeza.
— Auch... Jul pero que agresividad la tuya —
— Eso es por hacerme correr como una idiota tras tuyo — dije mirándolo — Rubia ¿si puedes dejar de coquetear un rato para que me cobres lo del carrito? — pregunté a la rubia
— Pues de poder, puedo — dijo mirándome — Pero como que no quiero, mejor dicho no se me viene en gana — Dios mis putos tímpanos, tiene la voz más chillona que he oido en mi vida —
Como de atreve de hablarnos así está rubia oxigenada, agarrame que le arrancó las extensiones — A ver rubia para empezar yo soy la cliente y si yo quería que me cobres pues tú lo harás — dije mirándola más fijamente — No olvides que tu trabajo hacerlo, ah y también aprende a respetar... —
— Jul, Cálmate un poco — interrumpe Max
— No me interrumpas Max— dije girando hasta él — O quieres que vaya a quejarme con tu supervisor para que te boten? ¿Eso quieres rubia? porque puedo ir como mucho gusto a hacerlo — dije volviendo mi vista a la rubia
— Jules — dice serio Max
— Te dije que te callaras Maximiliano —se cuanto odia que lo llame por su nombre completo —
— Lamento mi actitud y faltarle el respeto señorita — dice la rubia roja de la rabia, pasa todas las cosas y las empaca — ¿Va a cancelar con efectivo o tarjeta? — aprieta la mandíbula.
— Efectivo — dije pasándole el total de todo lo que compre — Muchas gracias rubiesilla —
— Ya basta Jul, salgamos - dice Max agarrandome del brazo — Gracias por todo Betany — se dirige a la rubia.
— Que vuelan pronto — nos da la sonrisa más falsa del mundo
— Claro que volveré Betany, Adiós — me despido con la mano y soltando una pequeñita risa
Max jala del brazo que me tenía agarrasa y me saca de ahí. Junto con las bolsas con las compras.
Ya estando afuera me suelta el brazo.
— ¿Que pasa contigo Jul? - dice enojado.
—Max deja de molestarme, ella empezó, yo solo me defendí —
— Jul, pero fuiste un poco dura con ella— pone los brazos como una jarra
— Ay ya mamá, cálmate y vamos por ese café — empecé a caminar
Negando con la cabeza dice — ¿Que haré contigo mujer...?