CAMILA Al día siguiente, Natalia y yo hicimos una exposición al equipo con la propuesta en la que estuvimos trabajando en la tarde noche del día anterior; bajo el nombre que había sugerido Ethan que, particularmente a Natalia, le había encantado. Estuvo el resto de la noche dándome la lata sobre las posibles situaciones que le habían inspirado para llegar a ese nombre. De más está decir que no todos en la junta estuvieron de acuerdo con la propuesta. Como el director de marketing, quien parecía tener a Natalia entre ceja y ceja y, uno de los diseñadores. Ellos, consideraban la propuesta un poco «subida de tono». Pero mi amiga de armas tomar salió en defensa de nuestras ideas y con el apoyo de nuestro «sexy jefe idiota», como comenzó a llamarle (cuando Liam no estaba presente, claro está)

