CAMILA Tuve un ataque de pánico al enterarme de que ese cerdo mal nacido saldría pronto de la cárcel. Hacía más de un año que no me ocurrían estos eventos. Me daba pavor tenerlo frente a mí y no sabía cómo reaccionaría si algún día tuviese que enfrentarme a él. Lo único de que tenía total certeza, era que debía mantener a mi familia lo más lejos posible de él. Planeaba traérmelas a vivir conmigo. A pesar de que mi salario en el café no era suficiente y no contaba con los ahorros necesarios, trabajar para Hudson Vineyard fue una oferta caída del cielo, sobre todo gracias a Liam. La paga era extremadamente buena, pero, aun así, debía trabajar duro al menos por año y medio para reunir lo necesario. Debía pensar en algo. Sentí las manos de Ethan alrededor de mi rostro. Haciendo que me sobre

