CAMILA A Ethan no le hizo ninguna gracia, por la cara que puso, debe estar sintiendo por esta chica lo mismo que yo. Le di el primer trago a mi bebida, vodka, no había pedido eso. De hecho, no había pedido nada. — ¿Entonces no tienes novio? —cuestionó la rubia directamente. — No —me limité a responder. — Tengo un amigo en una de las mesas cercan… — No me interesa, gracias —dije tajante. Me observó y, al parecer, decidió dejar el tema a un lado y comenzó a platicar de uno aún peor: su manicura francesa y su nueva bolsa Chanel. Al cabo de cinco minutos mi cabeza está a punto de estallar. Me pasé ambas manos por el pelo, en un gesto de exasperación, sin importar si me despeinaba o no. Ethan y Luciano comenzaron a conversar al ver que esta chica se había puesto hablar de cosas de mujer

