Viernes. Le dolía el coxis, pero algo bueno debía sacar de toda esa situación. Lydie se forzó a pensar qué podía ser lo bueno en ese lugar, y consideró que tal vez el idiota de Prisco soltaría un poco más la lengua que Lois, consiguiendo así la información necesaria… eso esperaba Lydie. Algo bueno en medio del caos. - ¡Ladyn! – Dijo Larisa, emocionada. - ¡Nena, sé que estás allí! Larisa había estado sumamente intensa, trataba de hablar con Lydie pero la ignoraba deliberadamente aun cuando la peli azul se paraba delante de ella. Sus ojos viajaban a cualquier lado con tal de no prestar atención al berrinche que tenía Larisa parte de la mañana, el cual cedió unas horas y continúo un poco más en la tarde. - ¿Qué tengo que hacer para que Ladyn vuelva? – Volvió a preguntarle a Lydie, busca

